
Agua Conflicto y Seguridad

El agua como derecho humano dista mucho de la realidad

La reciente decisión tomada el pasado 26 de junio por la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) declarando el acceso al agua y a los servicios de saneamiento como un derecho humano esencial abre el debate sobre si el agua puede ser vista como un bien comercial, o ante todo es un derecho universal. Con 122 votos a favor y 41 abstenciones[1], principalmente de países industrializados, la ONU dio un histórico paso para garantizar el acceso al vital líquido a los pueblos de menos recursos.
Aunque la resolución no es vinculante sienta un gran precedente, sobre todo cuando entorpece el orden preestablecido en el que el recurso hídrico era considerado un bien comercial. De hecho, el mercado mundial del agua es uno de los sectores más promisorios. Un análisis de la empresa Pictet, uno de los mayores bancos privados de Suiza, lo destaca así y califica al agua como uno de los recursos estratégicos en el siglo XXI, al igual que los recursos energéticos[2], y esto no es novedad.
La demanda por el recurso hídrico es uno de los principales problemas que enfrentan los países a razón del aumento de la población, así como el extenso uso del agua en las actividades agrícolas. Del consumo total de agua dulce, cerca del 70% lo absorbe la agricultura, según ha afirmado la Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación (FAO, por sus siglas en inglés).
El comercio de un recurso vital
En la actualidad, según cifras de Pictet, el tamaño del mercado mundial del agua es de US$ 500.000 millones y su crecimiento es estable, en torno a un 6% anual. Para la empresa suiza, un sector de inversión particularmente prometedor es el de las técnicas de desalinización de agua, que registra las mayores tasas de crecimiento. Estos procedimientos permiten producir agua potable a partir de agua de mar a un coste razonable en regiones en donde el agua potable es escasa. Del toda el agua disponible en el mundo, un 96,5% corresponde a agua salada, mientras que tan solo un 3% es agua dulce. De este último porcentaje, el 68% está bloqueada (agua retenida en casquetes polares); un 30% está almacenada en el suelo, mientras que las fuentes superficiales de agua dulce, como lagos y ríos, equivalen a un 1/150 del 1% del total del agua[3].
La ONU ha determinado que más de 1.000 millones de personas sufren carencias de agua en el mundo. Con ese panorama, la discusión sobre la comercialización del agua se hace aún más extensa. Al respecto, hay que notar que la mayoría de países se reservan el control y el manejo de los recursos hídricos por ser considerados de interés nacional. Sin embargo, existen ciertos aspectos considerados en los tratados comerciales o en los acuerdos de liberalización de servicios que podrían permitir una ‘privatización’ de los recursos hídricos. Incluso, la normativa vigente respecto al manejo y control del agua se basa en la diferenciación del agua por su uso. Esto puede indicar que mientras en ciertas situaciones el agua es presentada como un recurso empleado en necesidades básicas, en otras es un insumo dentro de un proceso industrial o agrícola, así como también puede ser considerado una bebida para consumo humano.
Aunada a esta situación, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha indicado que entre el 20% y el 40% del dinero que circula en el sector hídrico se pierde por causa de la corrupción. El ente multilateral afirma que para el caso del sector de agua potable y saneamiento, el poder desmedido de prestadores de servicios y de las autoridades, sobre todo locales, las construcciones y contrataciones costosas de gran escala, los múltiples niveles de decisión, y la ausencia de la fuerza controladora de la competencia, son algunas de las circunstancias que contribuyen a generar un ambiente propicio para la falta de transparencia[4].
La discusión entonces deberá girar en torno a la protección del recurso hídrico como elemento esencial para cada habitante del planeta y la idea de que el agua es una mercancía más sujeta a las normas comerciales, los tratados de libre comercio y de inversión, así como los acuerdos multilaterales de servicios. Sin embargo se hace necesario poder entender el uso y control del agua desde el punto de vista de su uso: agrícola, doméstico, industrial y de consumo.
El agua como un bien comercial
Los tratados de libre comercio (TLC) incluyen dentro de sus partidas productos como el agua mineral embotellada, agua salada, entre otros. Multinacionales del negocio de los refrescos y bebidas disponen ya de marcas reconocidas en casi toda Latinoamérica. La duda que recae ahora es si en efecto se está comercializando internacionalmente agua embotellada. La respuesta es sí. En efecto, el agua mineral tratada y embotellada es considerada como una mercancía más, y por tanto responde a las fuerzas del mercado de oferta y demanda.
La Organización Mundial de Comercio (OMC), el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) y el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) establecen los parámetros para el intercambio comercial del agua y sus servicios. Este marco legal establece que el comercio del agua se encuentra protegido bajo los pilares principales del orden comercial mundial, como lo son los principios de Trato Nacional y Nación Más Favorecida (NMF).
En los acuerdos regionales también hay consideraciones al respecto. En este sentido, dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se determinó que el agua en estado natural no está sujeta al acuerdo, según un pronunciamiento de los tres gobiernos signatarios. Esto quiere decir que cada país miembro, sean los Estados Unidos, Canadá o México se reserva el derecho de reglamentar el uso de agua en sus territorios.
Un caso regional curioso en las negociaciones comerciales fue el acuerdo alcanzado por los países centroamericanos y Estados Unidos (CAFTA-RD), donde el agua no fue excluida de las reglas de intercambio. El acuerdo alcanzado para el sector servicios sólo exceptúa servicios cuando fueron expresamente indicados, a diferencia del AGCS, donde sólo los servicios listados son incluidos (lista positiva, es decir, los servicios que los Estados incluyen son aceptados y ofertados). Únicamente Costa Rica ha excluido los servicios de agua, lo que significa que si alguno de los otros países permite alguna privatización, todo el sector estaría disponible para inversión privada. Por su parte, los EE.UU. no están sujeto a la misma regla, puesto que excluyó del tratado las áreas de jurisdicción de cada uno de los estados, por lo que su uso está sujeto a la decisión soberana de cada estado federal[5].
En casi todos los países latinoamericanos existe la definición como tal del producto agua mineral. Frente a las purezas y alta calidad que puedan promocionar las multinacionales de bebidas entorno a sus aguas embotelladas, la FAO determinó hace varios años que muchos consumidores consideran que estas aguas, que vienen de manantiales, lagos, ríos o pozos, tienen cualidades casi mágicas y gran valor nutritivo[6]. Esta idea es falsa. El agua embotellada puede contener pequeñas cantidades de minerales como calcio, magnesio y flúor, pero lo mismo ocurre con el agua del grifo de muchos sistemas de acueductos municipales. Un estudio realizado por este organismo comparó las marcas populares de agua embotellada y demostró que no eran superiores en forma alguna al agua del acueducto de Nueva York. Tan sólo tienen la ventaja de ser seguras en áreas donde el agua del grifo puede estar contaminada. Sin embargo, para las personas de bajos recursos económicos, el agua embotellada es muy costosa, por lo que hervir el agua local brinda un líquido seguro a un costo mucho menor, según indicó la FAO.
El costo del recurso hídrico frente al costo operativo de la explotación y comercialización del mismo es relativamente bajo. En total, el agua representa una ínfima parte del costo del producto embotellado, que se comercializa a miles de veces su valor. Controversiales cifras han sido divulgadas por los medios de comunicación, organizaciones ambientalistas, y demás personas interesadas en el tema, que no entienden como un bien en principio de uso “común”[7], puede ser comercializado a un valor exagerado.
Según Beverage Marketing Corporation, una empresa consultora del sector de bebidas, para 2009 el consumo de agua embotellada en Sudamérica aumento un 11% con respecto al año anterior. El mayor aumento a nivel global por región, seguido por Asia con 5,9%. Además, México pasó a ser el primer consumidor mundial de agua embotellada (por delante de Canadá); algo inverosímil si se tiene en cuenta los índices de pobreza en ese país. Según datos divulgados por el periódico mexicano La Jornada, cerca de 7.800 millones de botellas de plástico PET -21.3 millones al día- fueron desechados en el país, situación que agrava la problemática ambiental al requerirse años para que tales botellas plásticas se degraden[8].
El impacto ambiental del uso continuo de envases plásticos es enorme. Tan sólo una quinta parte de las botellas usadas se reciclan. Este porcentaje es menor en la región, donde apenas se está intentando integrar sistemas de reciclaje en las ciudades, aunque aún es muy poca la respuesta de las personas.
Agua embotellada vs. agua ‘común’
La situación en México, donde la gente prefiere el agua embotellada, puede ser un reflejo de lo que muchos países latinoamericanos padecen. Al parecer el problema radica en la percepción, y en varios casos en la certeza, sobre la poca calidad del agua que se emplea por la red pública de suministro. Sin embargo, la comercialización del recurso hídrico en las condiciones actuales es inquietante, sobre todo si se cuestiona si los latinoamericanos, con cerca del 40% de las reservas de agua dulce del mundo, deberían pagar por algo que a todas luces es un derecho natural.
Otro factor que para los expertos influye sobre el hecho que América Latina esté consumiendo cada vez más agua embotellada es el asunto de las tarifas. En nuestra región, que cuenta con la mayor disponibilidad per cápita del recurso hídrico del mundo, las tarifas por el uso del agua son bajas. Esto permite crear una reacción cíclica que empieza cuando al pagar bajas tarifas no se pueden hacer los mantenimientos e inversiones para mejorar la calidad de la infraestructura de distribución y de tratamiento del agua, lo que produce que la población en general desista de emplear el agua potable del grifo para el consumo y prefiera el agua embotellada, cuya publicidad y distribución son extensos.
A medida que la población siga aumentando, se espera que las reservas de agua dulce no sean suficiente para cumplir con la demanda. Para el año 2025, la demanda de este recurso será un 56% mayor que el suministro disponible. Es por esta razón que grandes países como China e India tienen un gran reto para garantizar el acceso al agua de su población, que en conjunto representan más del 40% de los habitantes del mundo. En la región, Brasil y México afrontarán grandes pruebas para mantener las redes de suministro y acceso disponibles. El panorama del agua como recurso básico para la existencia humana, hace pensar que quizás será uno de los mayores detonantes de conflicto en el presente siglo.
Cuadro: Perú y Ecuador impulsan proyecto transfronterizo para uso de aguas en actividades agrícolas
Pasaron 39 años para que los agricultores de Ecuador y Perú vieran nacer el Proyecto Binacional Puyango-Tumbes. El objetivo es utilizar el recurso hídrico superficial en el riego agrícola mediante el trasvase de las aguas del río Puyango (ecuatoriano) y Tumbes (peruano). La idea es utilizar las aguas de ambos ríos para riego en Ecuador y Perú, en una zona que comprende 44.600 hectáreas de frontera agrícola. En el proyecto, que surgió en 1998, se invertirán US$ 298,5 millones. Ambos países compartirán la responsabilidad en los aspectos operativos y administrativos del proyecto.
[1] Resolución de las Naciones Unidas: El derecho humano al agua y el saneamiento (2010, 26 de junio). http://www.unesco.org/water/wwap/news/archives/UNDecWaterHR_ES.pdf
[3] Agua fuente de vida y de… rentabilidad (2010, 28 de junio). Pictet. http://www.pictet.com/es/home/communications/pictet_press/water_source.html?query=agua&lu=es
[3] El ciclo del agua: The water cycle. Programa Hidrológico Internacional (PHI) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). http://ga.water.usgs.gov/edu/watercyclespanish.html
[4] Carta Circular de la Red de Cooperación en la Gestión Integral de Recursos Hídricos para el Desarrollo Sustentable en América Latina y el Caribe N° 32. http://www.cepal.org/drni/noticias/circulares/5/40365/Carta32es.pdf
[5] International Development Research Centre. (2005)Agua y Libre Comercio: Impacto e implicaciones de los Acuerdos de Libre Comercio sobre el Agua y sus Servicios http://www.ibcperu.org/doc/isis/7406.pdf
[6] Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO. Bebidas y condimentos. http://www.fao.org/docrep/006/w0073s/w0073s0z.htm
[7] Da Cruz, J. (2006). Agua embotellada: signo de nuestro tiempo. http://www.bvsde.paho.org/bvsacd/cd59/DaCruzAgua.pdf
[8] México, primer lugar en consumo de agua embotellada; la demanda crece 40% (2010, 18 de mayo). La Jornada. http://www.jornada.unam.mx/2010/05/18/index.php?section=sociedad&article=041n1soc
Fuente: Revista Puentes
Nos quedamos sin agua subterránea
El agua subterránea es un recurso que no es inagotable. En algunos casos, como el de las aguas fósiles de los desiertos, ni siquiera es renovable. Se puede explotar con sensatez o se puede sobre-explotar sustrayendo un recurso esencial para futuras generaciones. Según un estudio reciente hemos estado haciendo precisamente lo segundo durante las últimas décadas.
Durante ese tiempo los humanos hemos estado bombeando agua desde el subsuelo a tal ritmo que se corre el riesgo de que nos quedemos sin un recurso del que dependen millones de personas. En zonas cercanas a las costas la situación es aún peor debido a que la sobreexplotación hace que entre agua salada del mar, malogrando para siempre esas reservas de agua.
El agua subterránea se encuentra empapando rocas porosas, como la arena, a profundidades que van desde cerca de la superficie hasta cientos de metros de profundidad, pero su origen es siempre el mismo. Aunque en este caso existe la ventaja de que el agua de estos acuíferos no se evapora, el agua que contienen sólo puede ser renovada con el agua de lluvia. Si se extrae más de lo que llueve al final el acuífero se agota. El agua subterránea no se crea de la nada.
Pero este recurso es esencial para la vida diaria y la agricultura de numerosas regiones de la Tierra, que además explotan corrientes de agua superficiales, humedales y los ecosistemas que en última instancia facilitan la lluvia y la retención del agua procedente de la misma.
Según este estudio, en la actualidad el ser humano está consumiendo tanta agua subterránea que a través de la evaporación y precipitación suponen un 25% anual del aumento del nivel del mar en todo el planeta.
Según Marc Bierkens, de la Universidad de Utrecht y líder del estudio, la posibilidad de que las reservas de agua subterránea se agoten supone un desastre potencial para la agricultura global
“Si dejas que la población crezca mediante el aumento de campos regados con agua subterránea que no es renovada, entonces correrás hasta, en un momento dado, llegar a un muro que traerá hambrunas y problemas sociales. Esto es algo que puedes ver desde millas de distancia”, dice Bierkens.
Este investigador y sus colaboradores publican sus hallazgos en Geophysical Research Letters (en prensa al momento de redactar esta nota). En el estudio se compara la cantidad de agua estimada que se añade gracias a la lluvia y la cantidad que es retirada de los acuíferos para agricultura y otros usos. Usaron una base de datos existente que contiene información sobre los acuíferos a nivel global y además crearon un modelo para estimar el ritmo al que se añade y retira agua de los mismos. En este modelo tuvieron en cuenta la exposición a la lluvia, la evaporación y otros efectos y datos reales sobre precipitación, temperatura y evaporación sobre el intervalo de tiempo que media entre 1958 y 2001.
Encontraron que el ritmo al que se explotan los acuíferos a nivel mundial se doblo entre 1960 y 2000, aumentando desde 126 a 283 kilómetros cúbicos de agua al año (de 1,2×1011 a 2,8×1011 litros al año). Para hacernos una idea se puede calcular que a este ritmo toda el agua de los grandes lagos de Norteamérica desaparecería en 80 años. Como es difícil calcular la cantidad de agua que hay almacenada en los acuíferos (aunque seguro que es finita) no es posible decir con precisión cuando desaparecerá.
El agua subterránea representa el 30% de todo el agua dulce disponible en el planeta, siendo el agua dulce superficial un 1%. El resto del agua dulce está “bloqueada” en los glaciares y en los casquetes polares. Esto significa que una reducción en la disponibilidad del agua subterránea tendría profundos efectos sobre el crecimiento de la población humana.
El estudio muestra que los mayores ritmos de agotamiento se dan en las principales regiones agrícolas, incluyendo noroeste de India, noreste de China, noreste de Pakistán, valle central de California y el medio oeste de EEUU.
Según Bierkens el ritmo de agotamiento ha crecido linealmente desde 1960 a 1990, pero se observa un rápido aumento relacionado con el aumento de la economía y de la población en los nuevos países emergentes, principalmente China e India.
Según se vayan agotando los acuíferos más someros, al final el agua que quede estará a una profundidad que los agricultores no podrán alcanzar nunca más con su tecnología habitual. Se necesitarán tecnología más caras (y energía) para conseguir agua dulce para la producción de alimentos como por ejemplo plantas desaladoras.
La final toda esa agua que extraemos del subsuelo termina en el mar. Los autores del estudio estiman que la contribución de esta agua suponen 0,8 mm anuales en el incremento del nivel del mar, es decir, un cuarto del total de ese aumento, que es de unos 3,1 mm anuales, principalmente debido a la fusión de los glaciares provocado por el cambio climático. Esta contribución es mucho mayor de lo que se creía anteriormente.
No hace falta añadir que todo esto se verá agravado por el calentamiento global, que eleva la temperatura y por tanto aumenta la evaporación y las necesidades de agua. Los modelos climáticos predicen además que ciertas regiones se verán más afectadas que otras al disminuir las precipitaciones debido al cambio climático.
Fuente: Neofronteras
Casi todos los ríos en peligro

El informe publicado en Nature hace unos días es el primero que simultáneamente tiene en cuenta los efectos de la contaminación, de las presas, de la agricultura, de la destrucción de humedales y de la introducción de especies foráneas sobre la salud de todos los ríos del mundo. El estudio ha sido dirigido por Peter McIntyre de UW-Madison y Charles Vörösmarty del CCNY y combina por primera vez diversos índices de seguridad del agua y biodiversidad de los ríos mundiales.
El resultado del estudio dibuja un panorama nefasto. Los ríos del mundo están inmersos en una severa crisis, estando muchos de ellos altamente degradados debido a la contaminación, mal uso del agua e instrucción de especies foráneas. El 80% de la población humana vive en áreas donde el agua de los ríos está seriamente amenazada. Calculan que debido a esto miles de especies de plantas y animales están amenazados de extinción.
El estudio es el primero que analiza la seguridad del agua para los humanos a la vez que la biodiversidad.
El agua dulce es el recurso más esencial del mundo y de ella depende la vida humana y la economía, así como la existencia de incontables organismos que van desde los microscópicos a los anfibios, aves y animales terrestres de todo tipo.
A lo largo de milenios el ser humano ha tenido una influencia creciente sobre los recursos de agua dulce. En particular, los ríos han atraído a los humanos y éstos los han alterado con presas, regadíos y otras prácticas agrícolas o ingenieriles desde el advenimiento de la civilización.
En tiempos recientes la contaminación química, la creciente población humana y la introducción, accidental o no, de especies foráneas ha tenido un fuerte impacto sobre los ríos y sus habitantes acuáticos. Lo que estos investigadores han visto es que cuando se tienen en cuenta todas estas amenazas sobre los ríos se puede ver un síndrome global de degradación fluvial.
Los distintos ríos en diferentes partes del mundo están sujetos a amenazas similares: intensificación forestal, desarrollo industrial, modificación del hábitat… La contaminación por mercurio, por ejemplo, es un subproducto de la generación de energía eléctrica en plantas térmicas de carbón, que lo arrojan al aire y los ríos se terminan contaminando vía la atmósfera terrestre.
A pesar de que el estudio representa el estado del arte en el campo, los investigadores no fueron capaces de tener también en cuenta cosas como la influencia en los ríos de la minería, el aumento de los productos farmacéuticos en el agua y otros factores. Por tanto la situación es porbablemente peor.
Los investigadores se sorprendieron de los altos niveles de amenaza sobre los ríos de EEUU y Europa, pese a los supuestos esfuerzos realizados en las últimas décadas sobre control de la contaminación.
Según explica Vörösmarty lo que estamos haciendo es tratando los síntomas sin solucionar el problema, cuando en realidad sería más efectivo en términos de costes proteger los recursos acuáticos en primer lugar.
La situación no es mejor en los países en vías de desarrollo, pero según McIntyre la importante (y amarga) lección aprendida por los países más avanzados en este tema debe ser llevada a los que están en desarrollo para así promuevan estrategias de protección de las aguas y de la biodiversidad y que de esto modo no cometan los mismos errores. Según él, en lugar de invertir miles de millones de dólares en caras tecnologías de remediación se pueden llevar a cabo estrategias de protección.
Según el estudio los ríos que están sometidos a menos amenazas son aquellos donde la población humana es menor. Los ríos en regiones árticas y en áreas remotas de los trópicos parecen ser los que disfrutan de mayor salud. ¿Por cuánto tiempo?
Fuente: Neofronteras
La Asamblea General de naciones unidas reconoce el derecho humano al agua potable y al saneamiento

La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó el miércoles en Nueva York, Estados Unidos, la resolución que reconoce el derecho humano al agua potable y al saneamiento, con 122 votos a favor, 41 abstenciones y ningún voto en contra. Cientos de movimientos sociales alrededor del mundo celebran este momento histórico.
“Luego de más de una década de duro trabajo, el movimiento mundial por el derecho humano al agua alcanza una gran victoria”, empieza diciendo un comunicado de prensa del Consejo de los Canadienses, organización que ha sido fundamental en la lucha internacional por ese derecho. Trabaja por la justicia social, económica y ambiental en Canadá y alrededor del mundo.
Tres de los integrantes del Consejo de los Canadienses estuvieron presentes en la Asamblea General de Naciones Unidas ayer. Uno de ellos, Anil Naidoo, dijo que “esta resolución tiene el apoyo abrumador de una gran mayoría de países, a pesar de un puñado de poderosos opositores".
"Ahora debe ser objeto de seguimiento con una renovada presión por la justicia del agua”, agregó.
La iniciativa, que había sido presentada por Bolivia con el auspicio de más de 30 países, declara “el derecho al agua potable y al saneamiento como un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos”.
Manifiesta además su “profunda preocupación” porque “aproximadamente 884 millones de personas carecen de acceso al agua potable y más de 2.600 millones no tienen acceso al saneamiento básico”. Agrega su “alarma” porque “cada año fallecen aproximadamente 1,5 millones de niños menores de cinco años y se pierden 443 millones de días lectivos a consecuencia de enfermedades relacionadas con el agua y el saneamiento”.
Los movimientos que han luchado por el derecho humano al agua a nivel internacional tienen claro que el trabajo y la movilización debe seguir, para asegurar que se respete la resolución recién votada. “Realizamos un llamado a las comunidades alrededor del mundo para que realicen acciones para asegurar que los derechos al agua y al saneamiento sean implementados”, dijo Naidoo. “Los gobiernos, agencias de cooperación y Naciones Unidas deben tomar seriamente sus responsabilidades”, enfatizó.
Varios países industrializados presionaron hasta último momento para que no se aprobara la nueva resolución, aunque a la hora de la votación se hayan abstenido para cuidar su imagen internacional. Entre esos países se destacan el Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda.
De acuerdo a información a la que accedió Radio Mundo Real, estos Estados buscaron un cambio en la redacción de la iniciativa votada el miércoles, para matizar sus obligaciones futuras en cuanto a garantizar el derecho humano al agua.
La mayoría de los países que se abstuvieron son europeos, principalmente de la Unión Europea o alineados. Los seis Estados africanos que tomaron la misma decisión (Botswana, Etiopía, Kenia, Lesotho, Tanzania y Zambia) son antiguas colonias europeas y lo mismo ocurre con los dos países del Caribe que hicieron lo propio (Guyana y Trinidad y Tobago).
Fuente: Amigos de la Tierra Internacional
Científicos israelíes descubren primer coral que se nutre de medusas adultas
"Es un fenómeno bastante extraordinario que supera todo lo que sabíamos sobre corales desde hace cien años", explicó a Efe Omri Bronstein, uno de los autores del descubrimiento.
El coral en cuestión es el Fungia Scruposa, compuesto de un gran pólipo de unos treinta centímetros de diámetro y que es solitario; es decir, que no forma colonias, como hace la mayoría.
Sus 'víctimas' son medusas comunes (Aurelia Aurita), como las que pueblan la mayoría de océanos del planeta y consideradas hasta ahora alimento sólo de predadores como peces o tortugas.
El proceso de captura dista notablemente del movimiento raudo con que una rana captura una mosca o un león ataca a una gacela, sino que dura muchas horas.
"Durante la hora que estuvimos sumergidos no vimos prácticamente ningún cambio en el acto de absorción de la medusa", admite Bronstein, estudiante de doctorado en el Departamento de Zoología de la Universidad de Tel Aviv.
Los corales reciben su energía generalmente de dos fuentes: la ingesta de plancton (incluido quizás medusas microscópicas) y los productos que le proporciona la fotosíntesis, que no efectúan ellos, sino unas algas con las que mantienen una relación mutualista y que aportan los vistosos colores que atraen a tantos submarinistas.
Por ello, los autores del estudio, publicado el mes pasado en la revista científica "Coral Reefs" bajo la dirección del profesor Yossi Loya, de la universidad de Tel Aviv, creen que este tipo de coral ha desarrollado una habilidad para obtener una fuente adicional de proteínas que le confiere una gran ventaja evolutiva respecto a otros corales pólipos.
"Otros cnidarios (un filo de celentéreos provistos de células urticantes que abarca pólipos, corales o medusas), como la anémona Entacmaea medusivora, en Palau, han sido vistos alimentándose de medusas. Pero, a diferencia de la Fungia Scruposa, se trata de anémonas marinas constantemente rodeadas de su presa y carentes de endosimbióticos fotosintéticos", apunta el artículo.
Bronstein cree que el cambio tiene especial importancia en un contexto de aumento en frecuencia e intensidad de los brotes estacionales de medusas, un fenómeno generalmente asociado al calentamiento global.
Este mismo tipo de coral ya había asombrado a los científicos por su adaptabilidad sexual, que le permite tornarse varón o hembra en función de la estación.
Ahora los propios investigadores se preguntan además cómo un organismo con movilidad limitada (no está pegado al fondo marino), como este tipo de coral, puede atrapar medusas.
"Los corales, como por ejemplo las tortugas, tienden a irse hacia el fondo cuando están cansadas o en el ocaso de su vida. Creemos que en un espacio donde hay miles y miles de medusas algunas simplemente se acaban posando sobre la boca del coral", señala el experto.
A esto se suma que las medusas no han desarrollado aún una respuesta evolutiva a esta nueva amenaza, fotografiada el pasado marzo en un observatorio marino en el Golfo de Aqaba, una especie de triángulo fronterizo entre Israel, Egipto y Jordania.
"Quizás dentro de miles de años las medusas generarán un instinto defensivo. Hasta entonces se trata de un gran avance para este tipo de coral", concluye Bronstein.
Fuente: El País, http://www.elpais.cr/articulos.php?id=18714
Se creará Centro de Recursos Hídricos (CR)
San José (Redacción). Este viernes se firmará un convenio para crear un Centro de Recursos Hídricos.
Esto lo hará el Programa Nacional de Competitividad y Mejora Regulatoria y la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA) y una empresa privada.
Con el centro se pretende contribuir al mantenimiento de un ambiente saludable y sostenible mediante la investigación, la innovación y la formación.
Esto se hará a nivel centroamericano y del Caribe.
Los temas que se verán son, entre otros, protección y manejo de las aguas superficiales y subterráneas; manejo y recuperación de cuencas; tecnologías para el tratamiento de aguas domésticas, industriales y agroindustriales; evaluación de la calidad del agua; evaluación de sustancias contaminantes; economía, legislación y administración del agua.
Fuente: La Nación, http://www.nacion.com/ln_ee/2010/enero/11/pais2222256.html
Costa Rica perdió cobertura en alcantarillado sanitario

El país retrocedió en cobertura de alcantarillado sanitario en los últimos años reveló el informe del Estado de la Nación del 2009.
La población cubierta con servicio de recolección de aguas residuales disminuyó de 31% en el 2000 a 25,6% en el 2008.
En tanto, solo cuatro de cada 100 costarricenses tiene acceso a plantas de tratamiento. El resto vierte los desechos a los ríos o quebradas sin ningún tipo de saneamiento.
Este retroceso, dice el estudio, obedece a la poca inversión realizada por el país en esta materia.
A su vez esto reforzó el uso de tanques sépticos en los hogares.
La población que utiliza tanques de cemento para depositar los lodos sépticos provenientes de los inodoros aumentó de un 60% en el 2000 a 71% en el año 2008.
Es decir, a la fecha, más de 3,5 millones de costarricenses utilizan esa alternativa para depositar las aguas negras. Además, se carece de una adecuada regulación sobre el funcionamiento de los tanques.
Dicha práctica, advierte el informe , “implica altos riesgos de contaminación de las aguas subterráneas”.
Si la materia fecal de los tanques se filtra hacia los mantos acuíferos se pondría en peligro el abastecimiento futuro de agua potable de gran parte de la población.
El estudio indica que si bien Acueductos y Alcantarillados (AyA) ha hecho esfuerzos por revertir esta situación, aún no ha logrado dar el salto hacia un saneamiento más responsable, mediante sistemas de alcantarillado sanitario con tratamiento previo a vertir las aguas en los ríos.
AyA presta servicio de agua potable a más de 1,5 millones de usuarios, principalmente, en el Área Metropolitana.
La entidad reconoce que la descarga directa de las aguas residuales a los ríos sin tratamiento, daña las condiciones ambientales y de salud pública de la población.
Apuesta. La apuesta de AyA para atender este rezago es el proyecto de alcantarillado sanitario. La primera fase del plan consiste en una red de colectores de 361 kilómetros y una planta de tratamiento de aguas residuales y de lodos.
La construcción de esta fase empezaría este año y cubrirá poco más de un millón de habitantes. La planta denominada Los Tajos operaría a partir de finales del 2012.
“ En esta etapa se tiene como fin sanear la cuenca del río Tárcoles, ya que el porcentaje de población con tratamiento de aguas residuales pasará de un 3,5% a un 26,8% (en 2015) al incluir gran parte del Área Metropolitana”, informó AyA.
Los cantones beneficiados en esta etapa son: San José, Desamparados, Goicoechea, Alajuelita, Vásquez de Coronado, Tibás, Moravia, Montes de Oca, Curridabat y La Unión, informó el jerarca de AyA.
En la segunda fase se ampliará la cobertura a 1,6 millones de pobladores y se agregarán localidades de Heredia, Alajuela y Escazú.
Además, se le dará un tratamiento secundario a las aguas residuales para disminuir en un 90% la contaminación.
El proyecto tiene un costo total de $230 millones. De este monto, $130 millones, son financiados por el Banco Japonés para la Cooperación Internacional (JBIC) y una contrapartida de $100 millones del gobierno costarricense.
La entidad también procura financiamiento para otras cinco plantas de tratamiento para el Pacífico del país: Jacó, Quepos, playas del Coco, Tamarindo y la ampliación de Puntarenas.
El año anterior el país puso a cobro un canon de vertidos que pretende recaudar fondos para construir sistemas de tratamiento de aguas residuales y servidas.
Este pago lo efectúa hogares, industrias, comercios y oficinas de Gobierno por vertir aguas sin tratar a los ríos. Los primeros en pagar el impuesto son 388 empresas, pero se ampliará la lista. El objetivo es recaudar $8 millones al año.
Heredia tendrá su propio alcantarillado
La Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) impulsa la construcción de una red de 500 kilómetros de alcantarillado sanitario para suministrar el servicio a unos 430.000 personas.
El proyecto, estimado en $200 millones, abarcará ocho cantones de la provincia de Heredia.
ESPH informó que el diseño de la obra deberá estar listo en setiembre próximo.
Las obras se financiarán con un aporte estatal de $30 millones y el resto mediante un fideicomiso de titularización que administrará el Banco Nacional.
Francisco Angulo, vocero del proyecto de ESPH, comentó que la construcción se desarrollará por etapas a lo largo de 15 años.
La primera, incluirá el cantón central de Heredia y San Rafael. Las obras empezarían a mediados del año entrante y se extenderían durante cinco años.
Los otros cantones beneficiados con este proyecto son: San Isidro, Barva, Belén, Flores, San Pablo y Santo Domingo.
En tanto, Santa Barbará requiere una solución diferente debido a que, por su topografía, ese cantón drena las aguas residuales hacia Alajuela.
Urgencia. Heredia centro tiene un alcantarillado pero es demasiado viejo (construido entre 1936 y 1945), y ya no funciona.
Esta necesidad se ha venido supliendo con el uso de tanques sépticos poniendo en peligro de contaminación los mantos acuíferos de Barva y Colima.
Desde estas fuentes se nutren de agua potable más de un millón de pobladores en el centro de San José.
Solo en Heredia centro, San Rafael y San Isidro operan unos 31.000 tanque sépticos.
Las comunidades de Los Lagos, Real Santamaría Este y Oeste, Las Flores y La Aurora tienen alcantarillado sanitario y cinco plantas de tratamiento, pero, estas localidades apenas representan entre el 3% y el 5% de la población total de la provincia.
Fuente: La Nación, http://www.nacion.com/ln_ee/2010/enero/10/pais2143146.html
Sequía: pronta hambruna en Centroamérica
Managua (AFP). Miles de campesinos de Guatemala, Honduras y Nicaragua podrían enfrentar pronto una hambruna cuando se agoten sus reservas de alimentos y disminuya la oferta de empleos agrícolas temporales, por lo que organismos internacionales temen una catástrofe humanitaria.
La escasez de alimentos es causada por una de las peores sequías en la región provocada por el fenómeno climático de El Niño, que según los pronósticos se extenderá hasta mayo, lo que agravará la situación nutricional, de acuerdo con la ONU y la organización española Acción contra el Hambre.
“La temporada del hambre” o “hambre estacional” va a ser más larga y severa de lo habitual este año, pues la escasez de alimentos y semillas se extenderá de marzo a agosto, según esta ONG.
La escasez de alimentos “todavía no se ha traducido en una crisis nutricional general”, señaló Acción contra el Hambre, en gran medida porque los afectados obtienen ingresos por trabajos temporales como la cosecha de café, que concluirá en febrero.
La sequía “podría detonar una verdadera catástrofe humanitaria” en Centroamérica, agregó.
En Guatemala, uno de los países más afectados, donde en el 2009 se registraron unos 400 muertos por inanición, la sequía afectó hasta el 90% de los cultivos de maíz y frijol, básicos en la dieta de los pueblos centroamericanos.
En las zonas hondureñas de Choluteca, Morazán y Valle, las pérdidas de maíz en la primera fase de siembra fueron de 56%, de 66% en la postrera, y de 40% en la siembra del sorgo, según Acción contra el Hambre.
En Nicaragua las pérdidas se estiman en 20% de la siembra, pero en algunas zonas afectadas los daños son totales, como en el frijol en la segunda fase de siembra entre setiembre y diciembre, según la misma fuente.
Por tratarse de producción de subsistencia familiar, por la caída en las cosechas “las reservas no durarán más allá de enero” y las semillas para las siembras del ciclo agrícola del 2010 han sido consumidas, dijo la ONG española.
La deficiencia de alimentos aún no ha llegado a hacer crisis todavía debido a que muchas familias emigran a otras zonas e incluso a países vecinos, como Honduras, El Salvador y Costa Rica, para emplearse en tareas temporales de cultivos de café, caña o ajonlí, que les provee de ingresos para comprar sus alimentos, señala el informe.
En el caso de Nicaragua, algunas familias reportaron una disminución de comida disponible y para proveerse de alimentos recurren a endeudarse a la espera de remesas que les envíen parientes emigrados a países vecinos, añade.
La directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Irma Palma, anunció en Guatemala que a finales de enero hará un llamado de emergencia a la comunidad de donantes para atender a las personas afectadas por el hambre.
“Todavía no sabemos de cuánto será la cifra (que pedirá), porque no se tiene el dato del número de afectados exacto, pero hay muchas necesidades que atender en el ámbito de la salud; sobre todo con los niños”, dijo la jefa del PMA.
Un estudio de la Red Humanitaria de la ONU alertó que el 77% de las familias iban a terminar sus reservas de alimentos en enero y febrero, advirtió Palma al diario Prensa Libre .
En Nicaragua, la Unión Europea aportó esta semana 154.000 dólares, que serán administrados por Acción contra El Hambre, para socorrer a 6.500 personas en seis municipios identificados como los más afectados por la sequía.
Fuente: La Nación, http://www.nacion.com/ln_ee/2010/enero/07/mundo2217185.html
Cuencas hidrográficas sobreexplotadas en Costa Rica

Falta de redes sanitarias impide hacer uso de otras fuentes superficiales
El 72% del líquido se destina a la generación hidroeléctrica
Los costarricenses sobreexplotan las cuencas hidrográficas que los abastecen de agua potable, líquido para riego, ganadería y generación eléctrica.
El más reciente informe sobre las 15 cuencas más importantes del país demostró que en cuatro de ellas la demanda mensual incluso triplica la oferta.
Ese es el caso de la cuenca del lago Arenal, Tempisque–Bebedero y la península de Nicoya (en el Pacífico norte del país), así como el Grande de Tárcoles, en el Pacífico central.
En la primera de ellas, el volumen de escurrimiento natural es de 463 hectómetros cúbicos por año (hm3/año), pero en el mismo período el país le extrae más del triple: 1.363 hm3/año.
Además, en los tres meses más críticos del verano, el volumen del embalse es menor a los 50 hectómetros cúbicos, y se le extraen el doble, 100 hectómetros cúbicos.
Así lo consigna el más reciente informe sobre la Situación del Recurso Hídrico de Costa Rica, realizado por Yamileth Astorga, para el XV Informe Estado de la Nación.
El déficit de líquido también se reporta entre tres y cinco meses al año en las cuencas de Savegre, Naranjo, Grande de Térraba, Parrita, la zona sancarleña del Arenal, Abangares, Barranca, Grande de Tárcoles, península de Nicoya y Tempisque–Bebedero.
La cloaca. Una de las cuencas más extensas, la del río Grande de Tárcoles, que atraviesa 36 de los 81 cantones del país, es capaz de generar 2.048 hectómetros cúbicos por año.
Sin embargo, el 100% de su líquido es inutilizable para el consumo humano por “los niveles severos de contaminación de las aguas de sus principales afluentes”, alerta Astorga.
Eso significa que al año cada habitante se pierde de 1.000 metros cúbicos de líquido, que se desperdicia por la falta de sistemas de alcantarillado sanitario.
En Costa Rica viven 4,5 millones de habitantes, pero apenas un millón tiene alcantarillado.
Además, el 70% de la población sustituyó esa deficiencia por tanques sépticos, pero esa iniciativa pone en riesgo la calidad de las aguas subterráneas, cuya afectación se desconoce en este momento por falta de estudios técnicos.
Yamileth Astorga indicó que, para calcular el consumo de agua que existe en estas cuencas se tomaron en cuenta los registros meteorológicos para conocer la capacidad de cada cuenca y luego las concesiones de líquido en las mismas zonas.
La especialista reconoce que los datos son “escasos”, pero son una “llamada de atención” para buscar más información sobre la posible sobreexplotación de los recursos.
Según el XV Informe Estado de la Nación, en estas 15 cuencas se dispone de 37.373 hectómetros cúbicos por año, lo cual representa un caudal hídrico de 11.085 metros cúbicos por año por habitante.
El 72% de ese líquido se destina a la generación hidroeléctrica, 8% para consumo humano y casi un 6% para actividades agroindustriales y agropecuarias.
Escasa información. La sobreexplotación ha obligado a las autoridades nacionales, como el Ministerio del Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (Minaet), a buscar otras fuentes de abastecimiento de agua potable.
No obstante, a la fecha, Costa Rica carece de información fidedigna sobre la cantidad y condición de las aguas subterráneas disponibles.
Solo 400 empresas pagan canon por ensuciar el agua
Sin embargo, apenas se han incorporado unas 400 empresas y pocos clientes domiciliares.
Se trata del nuevo canon de vertidos que pretende recaudar fondos para construir sistemas de tratamiento de aguas negras y servidas en todo el país.
El impuesto lo cobra el Ministerio del Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (Minaet), a través del Departamento de Aguas. El cobro a los hogares se hará en los recibos de agua potable.
Por ahora solo se cobra a 388 empresas públicas y privadas.
La idea del Minaet es incorporar al resto de empresas, Gobierno y familias en el 2010, para que todos paguen un monto proporcional por ensuciar.
José Miguel Zeledón, director de Aguas del Minaet, dijo que la expectativa es recaudar al menos $8 millones al año por el canon.
El monto a pagar por vertidos varía según se trate de industrias, comercios o domicilios y si estas poblaciones le dan tratamiento o no a las aguas negras o servidas antes de tirarlas en un cauce.
Las unidades usadas para calcular el canon son la demanda bioquímica de oxígeno (DBO) y la cantidad de sólidos suspendidos.
El canon será más elevado en tanto se necesite más oxígeno para oxidar químicamente las sustancias orgánicas presentes en el agua y al total de sólidos suspendidos.
Estas sustancias orgánicas incluyen jabón, agroquímicos, solventes y excrementos que caen sin tratamiento en ríos tan deteriorados como el Tempisque (Guanacaste), Grande de Tárcoles (Pacífico central), Virilla, María Aguilar, Torres y Tiribí (Valle Central). Solo al Virilla caen a diario 250.000 metros cúbicos de aguas residuales.
Ejemplos. Una familia que tenga tanque séptico, queda exonerada del pago del canon. El cobro se hará más bien a la empresa que limpia este depósito.
Por el contrario, una familia sin tanque séptico o que envíe sus aguas a una planta de tratamiento podría pagar, en promedio, ¢435 mensuales ($0,75).
Zeledón reconoció que “el próximo año es clave”, pues empezará el intercambio de información entre el Minaet, Ministerio de Salud y Acueductos y Alcantarillados para universalizar el cobro.
Reconoció que el trámite ha sido más lento de lo esperado. Por ahora, el canon ya se cobra en los recibos de agua de la Municipalidad de Alajuela y la empresa de Servicios Públicos de Heredia.
Millones de latinoamericanos están sin agua por inequidad y pobreza
Sin embargo, esa buena disposición del líquido elemento no consigue calmar la sed de millones de personas que aún no reciben este recurso por distintas razones: inequidad, pobreza, corrupción y un desperdicio tal que solo puede generar vergüenza.
En la ciudad de Buenos Aires aún hoy, en pleno siglo XXI, hay 3,5 millones de personas que no tienen a su disposición agua potable para consumir, según señalan varias organizaciones no gubernamentales.
En Costa Rica, con una población de 4,5 millones de habitantes, apenas un millón de personas cuenta con acceso a alcantarillado sanitario.
La principal fuente hídrica de miles de personas son los pozos subterráneos, que pueden estar contaminados por los mismos desechos orgánicos.
Venezuela vive una situación dramática de racionamientos en todo el país, agravada por el pésimo estado de su infraestructura.
Colombia, considerado uno de los países con mayor potencial hídrico del mundo, tiene al borde de carecer de este recurso a casi la mitad de su población, y ahora enfrenta el fenómeno del Niño.
Brasil, detentor de la mayor fuente de agua dulce del planeta, no vive una situación mejor: desperdicia el 40% del agua para consumo humano frente a una media internacional aceptada del 20%.
Este año, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de México, anunció que las siete represas y embalses del Sistema Cutzamala debían contar con 720 millones de metros cúbicos de líquido, pero, ante la falta de lluvias, solamente tienen 470 millones de metros cúbicos y, con ellos, debe abastecer a 5,5 millones de personas.
Menos dramática es la situación de Chile y Uruguay. Sin embargo, sobre ellos se cierne la amenaza de que, entre los añso 2040 y 2100, un aumento de las temperaturas acelere el derretimiento de los glaciares, en el primero de ellos, mientras que en el segundo el calentamiento global ya ha generado inundaciones que provocaron la evacuación de unos 6.000 uruguayos.
La mala disposición del agua genera serios problemas de salud en Perú. A ello se suman la contaminación por minería ilegal y también el cultivo con fertilizantes y plaguicidas, que envenenan el agua de los ríos.
Entre tanto, aunque no existe un diagnóstico real sobre el estado de los afluentes del Ecuador, se conoce que la mayoría se hallan contaminados debido a las descargas directas de aguas servidas y desechos industriales.
Hay un denominador común en la mayoría de los países afectados por la escasez de agua o el mal manejo de sus recursos hídricos: la inequidad y la pobreza.
En Puerto Rico, el 3% de la población no recibe agua de la Autoridad de Acueductos debido a que no cuentan con capacidad económica para tener los sistemas de abastecimiento.
El desequilibrio también es evidente en toda América Latina con el excesivo uso de agua para cultivos y el consumo residencial ilimitado.
“En todos los sectores de la economía de Brasil el agua es muy utilizada y en particular en la irrigación, donde es muy grande el desperdicio –advierte José Antonio Frizzone, del Instituto Nacional de Irrigación de Brasil–. Se gasta mucha agua para producir poco, cuando debería ser lo contrario”.
El tema hídrico ya genera roces entre naciones, como sucede con Argentina y Uruguay por la construcción de una papelera a orillas del río Uruguay.
Hay que reconocer que las legislaciones en esta materia han avanzado. En varios Estados el agua ha adquirido rango ministerial. En otros se endurecen las normas para evitar el derroche. Pero mientras se mantengan las condiciones de desigualdad y el agua siga siendo un bien cada vez más excluyente y no se consuma de forma sustentable, la región estará condenada a pasar de la prosperidad hídrica que brinda su paisaje a la ruina ambiental.
Fuente: La Nación, http://www.nacion.com/ln_ee/2009/diciembre/25/pais2200873.html