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Tomando el pulso al planeta

La Tierra está enferma. Nosotros la estamos matando, o más concretamente estamos matando la vida que contiene. Podemos vigilar continuamente sus constantes vitales y ver cómo evoluciona o podemos tomar su pulso en un momento dado. Pero, ¿como tomar el pulso a un planeta?


Esta redacción, ante la imposibilidad de una monitorización prolongada, ha optado por tomar el pulso puntualmente, escogiendo unos pocos resultados sobre Medio Ambiente entre los aparecidos en un periodo de unos poquísimos días y resumirlos aquí sin alterarlos. Es sólo una instantánea, un disparo con escopeta a ver qué cae, un intento fútil de hacer ver a los negacionistas cargados de fanatismo y doctrina que estamos en peligro por nuestro tremendo egoísmo.

Sobre el futuro climático se han dibujado diversos escenarios dependiendo de nuestra capacidad de controlar las emisiones de gases de efecto invernadero. En todo caso, si queremos evitar un apocalipsis habrá que recortar esas emisiones. Nuevas tecnologías más eficientes desde el punto de vista energético podrán ayudar, pero ¿y la tecnología antigua aún en uso y que no vamos a retirar? ¿Hay suficiente inercia para que el aumento de emisiones siga por décadas y no podamos evitarlo?


Según Steven Davis y Ken Caldeira, de la Carnegie Institution [1], hay un resquicio para la esperanza, pero si queremos evitar el desastre urge la creación de nuevas tecnologías limpias.
Según Davis el mayor problema del cambio climático es la enorme inercia que tiene. Parte de esa inercia se debe a los ciclos naturales del carbono o a límites naturales, pero otros se deben a las infraestructuras construidas por el ser humano, que emiten gases de efecto invernadero y lo seguirán haciendo hasta que dejen de estar en uso.


La pregunta que estos investigadores se plantearon fue qué pasaría si se mantienen las actuales infraestructuras (plantas térmicas, automóviles, etc) hasta el final de su vida útil, pero todas las nuevas que se construyan son limpias desde el punto de vista climático.


Encontraron que (tomando como ejemplo datos de EEUU) esto era suficiente como para colocar la concentración de dióxido de carbono a sólo 430 ppm, lo que provocaría un aumento de temperatura de sólo 1,3 grados centígrados respecto a la época preindustrial.


Los autores, sin embargo, advierten que este resultado no minimiza la amenaza, pero como la mayor parte de esta amenaza proviene de infraestructuras que aún no hemos construido urge desarrollar nueva tecnología que no emita gases de efecto invernadero ya, incluyendo los automóviles eléctricos.

Según un estudio ([2], [3]) la expansión de los regadíos a nivel global, para así alimentar a la creciente población mundial, parece que está camuflando los efectos del calentamiento global. Muchos de esos regadíos son regados con aguas procedentes de acuíferos. Pero la mayoría de estos acuíferos quedarán agotados por sobreexplotación en las próximas décadas con lo que se producirán dos consecuencias: un aumento de los efectos del cambio climático y una escasez de comida.


Los científicos de todo el mundo están de acuerdo en que la actividad humana ha elevado la temperatura global en 0,7 grados centígrados debido al consumo de combustibles fósiles.
Cuánto se elevará en el futuro dependerá de las emisiones que hagamos en las próximas décadas, pero también de otros factores. Las partículas de aerosol que introducimos en la atmósfera han compensado en parte esto. Los regadíos también han contribuido al enfriamiento, compensando las consecuencias del efecto invernadero.


En cien años los regadíos se han multiplicado por cuatro y ahora cubren una superficie igual a cuatro veces el estado Texas.


Este proceso de enfriamiento tiene más impacto en áreas desérticas o semidesérticas. El agua en la superficie se evapora llevándose el calor del suelo y enfría la zona.


Estos autores calculan que este efecto de enfriamiento es pequeño (0,1 grados centígrados) a escala global, pero es muy potente a escala regional, llegando hasta los 3 grados centígrados en algunas regiones de India. El estudio sugiere que incluso este efecto puede que esté alterando el patrón de comportamiento del monzón en Asia.


Según los autores, los modelos previos estaban muy idealizados, pero el suyo es más realista. Este trabajo subraya la importancia de incorporar a los modelos climáticos el efecto de los regadíos.

Científicos de la Universidad de Oregón han determinado a escala fina la estructura genética del primer animal en mostrar respuesta rápida frente al cambio climático: un mosquito (Wyeomyia smithii) de las plantas jarro (Sarracenia purpure). Para ello han utilizado una técnica novedosa denominada RAD (Restriction-site Associated DNA). Según los autores del estudio ([4], [5]) este resultado demuestra el poder de la Genética a la hora obtener conocimiento de las especies terrestres.


En este caso han podido determinar los mecanismos genéticos subyacentes al cambio climático posterior a la última glaciación de la respuesta de tipo fotoperiodo. Esta respuesta está relacionada con la emigración y reproducción del mosquito. Al parecer la expansión de este mosquito se dio en su día en forma de ola progresiva y no por parches aislados a lo largo de Norteamérica.


La idea es obtener información que nos pueda ayudar a diagnosticar mejor la posible invasión de otro tipos de mosquitos como el portador del dengue, la encefalitis o de la malaria según invadan zonas templadas al aumentar la temperatura global debido al actual cambio climático.

La crisis del colapso de las colmenas hizo preocuparse en gran medida a las personas informadas. Gran parte de nuestra producción agrícola depende de estos pequeños insectos. Sin polinizadores la producción agrícola caería dramáticamente y padeceríamos hambrunas.
Un estudio reciente de la Universidad de Toronto ([6], [7], [8]) proporciona la primera prueba a largo plazo sobre la tendencia a la baja de todos los polinizadores. Al parecer el culpable es el calentamiento global.


En el caso de las abejas el calentamiento global produce el desacople temporal entre el periodo de floración y el periodo de hibernación de estos insectos.


James Thomson ha tomado datos durante 17 años en las Montañas Rocosas de Colorado. Sostiene que se puede observar una clara disminución de las poblaciones de polinizadores con el paso del tiempo.


Según él esto demostraría que la polinización es vulnerable incluso en ambientes prístinos donde no hay ningún tipo de pesticida o influencia humana directa, pero donde ya se nota el cambio climático.

¿De dónde sale la comida que se come? Pues al parecer gran parte de la misma, directa o indirectamente, proviene de la destrucción de selva tropical. Al menos así se manifiesta en un estudio de expertos de la Universidad de Stanford ([9], [10]).


Más del 80% de las nuevas tierras de cultivo creadas entre 1980 y 2000 provienen de bosques vírgenes tropicales. Entre 1980 y 1990 (diez años) se destruyó una extensión de selva virgen equivalente en extensión a la superficie de Alaska. Los datos provienen del análisis de fotos de satélite.


Esta política ha arrojado una considerable cantidad de dióxido de carbono a la atmósfera y tendrá grandes implicaciones para el calentamiento global si se sigue destruyendo selva a este ritmo. Con cada 400 mil hectáreas de bosque destruido se arroja a la atmósfera el mismo carbono que 40 millones de automóviles en un año. El bosque tropical almacena más de 340.000 millones de toneladas de carbono, que es 40 veces las emisiones anuales producidas por todo el consumo de combustibles fósiles.


Los principales culpables no serían las pequeñas explotaciones familiares, sino grandes terratenientes y corporaciones que han reemplazado a los primeros y destruyen inmensas extensiones de selva, principalmente en Brasil e Indonesia. Contradictoriamente, las zonas dedicadas a la agricultura en zonas no tropicales han disminuido en extensión (¿no podían competir en precios?).


La ONU espera que la producción agrícola se doble para el año 2050 por lo que es de esperar más destrucción de selva. El aumento de la demanda de productos agrícolas se debe en gran parte al aumento de la población mundial y al surgimiento de una clase media en China e India. También se debe últimamente a la producción de biocombustibles.


En el caso de Brasil gran parte de la destrucción viene de la producción de pastos para el ganado, que más tarde se convertirán en hamburguesas y similares, así como de la producción de soja.


Según uno de los autores del estudio, el 55% de toda la extensión boscosa que había en este planeta fue completamente destruida entre 1980 y 2000 (veinte años) y un 28% fue degradada.

De esa misma universidad es Eric Lambin [11], que ha desarrollado diversas técnicas en las que se usan datos de satélite para estudiar problemas medioambientales. En especial es fácil estudiar los problemas de deforestación y de abandono de la tierra agrícola obtenida en esos mismos lugares al cabo de un tiempo, cuando se pierde la fertilidad del suelo.


Así por ejemplo, descubrió que Vietnam no usaba menos madera como sostenía su gobierno, sino más, generalmente importada ilegalmente de los países del entorno.


Los datos por satélite se complementan con encuestas a pie de selva, que revelan la problemática de la población autóctona. La escasez de suelo lleva a la población a cultivar en laderas, destruyendo los árboles que retienen el suelo. Cuando llueve, a veces fuertemente, se pierde ese suelo, además de provocar toda clase de dramas humanos.

Otro tipo de efectos de la deforestación es la sustitución de mosquitos portadores de malaria por mosquitos portadores de dengue, que ya es la principal causa de hospitalización y muerte infantil en Tailandia.

Foto
Daphnia magna. Fuente: Paul Hebert.

Un muy interesante estudio reciente ([12], [13], [14]) va a permitir predecir qué especies se extinguirán. El trabajo ha sido muy bien valorado dentro de la comunidad científica y en diversas instituciones, considerándose ya un hito en el campo.


Las principales causas de extinción son la degradación o pérdida de habitas, las especies invasoras, la caza y la contaminación. Pero no es fácil predecir si la población de una especie en peligro de extinción está tan dañada como para que ya esté condenada a la desaparición, incluso aunque queden algunos ejemplares. El número de individuos que queden de una determina población no es un buen indicador. Este nuevo estudio permite sentar las bases de una alarma temprana en el proceso de extinción y así tratar de evitarla antes de que sea tarde.


Según sugiere la teoría, el punto de no retorno hacia la extinción está precedido por una fase de decaimiento crítico descrita matemáticamente y que cumplen diversos tipos de procesos, como los cambios abruptos en el clima que se dieron en el pasado o los ataques epilépticos.


En el caso de las especies en peligro de extinción, esta fase se caracteriza por una recuperación cada vez más lenta después de un pequeño declive provocado por las fluctuaciones que se producen de vez en cuando en la población. El punto de no retorno viene descrito matemáticamente como una bifurcación transcrítica.


John Drake y Blaine Griffen decidieron comprobar si estos signos de alarma se podían ver en la realidad y diseñaron un precioso experimento de laboratorio. Como el tiempo implicado en los procesos de extinción son muy elevados para el caso del rinoceronte negro o del tigre de Bengala, en su experimento usaron una especie de vida corta como la pulga de agua (Daphnia magna). Depositaron estas criaturas en 60 tanques y esperaron a que las poblaciones se estabilizaran en unos pocos meses. Luego simularon la degradación ambiental de parte de esos ambientes, disminuyendo las algas verde-azuladas de las que se alimentaban en 30 de los casos. Esas 30 poblaciones disminuyeron rápidamente. Después de 270 días traspasaron el punto de no retorno, desapareciendo por completo al cumplirse poco más de un año. Las poblaciones de las otras 30 oscilaron en tamaño, pero sobrevivieron.


Estos investigadores analizaron la tendencia según el tamaño de las poblaciones usando herramientas estadísticas. Descubrieron signos de decaimiento crítico en las poblaciones con degradación ambiental, pero no en las otras. El decaimiento crítico duraba unas 8 generaciones antes de cruzar el punto de no retorno hacia la extinción.


Por tanto, este experimento ha proporcionado pruebas experimentales a las señales de alarma que se habían predicho teóricamente con anterioridad.


La pregunta que surge es si estos signos de alarma pueden ser detectados entre los datos ecológicos reales fuera del laboratorio, que normalmente son datos muy “ruidosos”.

Un grupo de científicos conservacionistas abogan por un cambio fundamental hacia la conservación de la biodiversidad [15]. En el artículo que han escrito, y que sale publicado en Science, argumentan que, a no ser que la gente reconozca la conexión entre consumo y pérdida de biodiversidad, la vida en la Tierra continuará su declive.


Según Mike Rands la biodiversidad continúa su declive pese a todos los esfuerzos realizados y urge que la gente vea la biodiversidad como un bien común global que proporciona beneficios, como el aire limpio o el agua dulce. Esta visión debe integrarse no sólo en las políticas, sino en la sociedad y en las decisiones individuales del día a día.


Según estos expertos no hay que considerar la biodiversidad de un modo aislado como parte de los planes de una nación, sino que debe extenderse a todos los sectores gubernamentales como un tesoro a defender. Desde el punto de vista internacional sugieren que se apoyen los esfuerzos de conservación del medio de los países en vías de desarrollo.


Según Rands, como los beneficios que recibimos de la biodiversidad son gratuitos los damos por sentados. El costo de conservación de la biodiversidad es mínimo comparado con los beneficios que proporciona o con los costos que acarrea su pérdida. Desde el punto de vista económico mantener la biodiversidad es fundamental.


Abogan por una reunión general de las Naciones Unidas para discutir este problema y así propagar este mensaje tan importante.


Según los autores hay que recompensar las acciones individuales positivas en este aspecto y penalizar las negativas.


En la actualidad las amenazas a la biodiversidad son la destrucción o fragmentación de hábitats, la contaminación, la sobreexplotación de especies, las especies invasoras y el cambio climático. El 21% de las todos los mamíferos, el 30% de todos los anfibios, el 12% de todas las aves y un 25% de todas las plantas están ya en riesgo.

Podríamos mencionar más, como la amenaza bajo la que se encuentran los pingüinos en todo el mundo o que una combinación de agricultura orgánica y tradicional es mejor que cada una de ellas únicamente.


Fuente: Neofronteras, http://neofronteras.com/?p=3235
Los resultados son muchos y se dan continuamente, sirvan los expuestos como sólo unos ejemplos, improvisados a raíz de unos comentarios vertidos en este sitio web. Algunos de ellos son realmente interesantes y merece la pena leer las notas de prensa originales para estar mejor informados.

Precios limitan acceso de ticos a productos ‘ecoamigables’


En un directorio especializado en iniciativas pro ambientales, paginasverdescr.com, figuran unas 100 empresas locales que ofrecen, a sus clientes, productos y servicios para aprovechar las energías renovables eólica y solar.

Miniturbinas eólicas, paneles y calentadores solares, iluminación tubular, sistemas híbridos y hasta consultorías sobre eficiencia ambiental destacan entre lo que estas compañías venden.

Empero, la creciente industria se caracteriza porque sus precios aún no son accesibles para gran parte de la población y por la poca creación nacional. Los productos oscilan entre $800 y $12.000.

Empresarios del sector reconocen que familias de clase media y media alta, y las grandes firmas, son sus principales clientes porque aún son altos los costos

De acuerdo con datos suministrados por la empresa Siseal (proyectos eólicos, solares e híbridos), el precio de los paneles solares varía entre $9 y $16 por watt instalado, aunque no es lo mismo instalar los productos en Guanacaste o Limón debido a las buenas condiciones de sol que tienen estas provincias.

Un sistema solar con aerogenerador costó $12.000 a un cliente de Siseal. Otras firmas, como Dyscresa, venden calentadores solares entre los $800 y $1.400.

ASI Power & Telemetry comercializa miniturbinas (1,83 metros de diámetro y 77 kilos de peso) que cuestan unos $9.000, sin la instalación (que va de $1.000 a $3.000).

Según el tipo de proyecto, el retorno de inversión va de 5 años a 15 años. “Se trata de soluciones duraderas, no inmediatas”, indicó Walter Salas, de Glenn International.

Razones. Los oferentes justifican los altos costes en que la mayoría de la tecnología es importada de países como EE. UU., Canadá, Alemania y Holanda, y el Gobierno no ha incentivado lo suficiente la demanda de estos productos.

Para Rolando Jiménez de la compañía SERC (Sistemas de Energía), las tarifas preferenciales, descuentos, subsidios y créditos blandos a largo plazo, entre otros, harían más accesible el uso de estas tecnologías. De esa manera, hasta se obtendrían períodos de recuperación menores y ahorro.

“Si los productos pudieran ser construidos aquí, los precios bajarían, pero necesitamos que el país cumpla con cierta demanda para que los proveedores se dediquen a fabricar sus componentes”, dijo Walter Salas, de Siseal.

Eso es lo que intenta el inventor nacional Carlos Acosta, profesor de Ingeniería Mecánica en la Universidad de Costa Rica, quien desarrolló en poco más de dos años EoTwister, una turbina eólica eficiente de tamaño pequeño, capaz de producir entre 1 y 4 kilowatts (kw) de electricidad.

Una ayuda. Pese al obstáculo que representan los precios, el panorama se aclara un poco.

El 30 de junio entró en vigencia una modificación a la ley para incentivar la utilización de fuentes renovables de energía, que exonera del pago de los impuestos selectivo de consumo, ad valorem y de ventas a equipos ‘verdes’ importados o de fabricación nacional.

Además, el Banco Popular ya ofrece opciones de financiamiento especiales para iniciativas ecoamigables de personas físicas y jurídicas. El Banco Nacional anunciará pronto productos que van por la misma línea.


Fuente: La Nación, http://www.nacion.com/2010-09-16/Economia/NotaPrincipal/Economia2514995.aspx

SICA apuesta a las energías renovables


SAN JOSÉ, 2 jun (CRH).- La Estrategia Energética Sustentable Centroamericana 2020 y los avances logrados en los temas clave de la misma, como la ampliación de la participación de las energías renovables en la matriz energética regional y en particular en la generación de electricidad, fueron algunos de los temas analizados en la Reunión de Ministros de Energía de los Países del Sistema de Integración Centroaméricana (SICA), realizada en Panamá el 26 y 27 de mayo, informó el Ing. Teófilo de la Torre, Ministro de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones.

En la actividad en la que estuvieron representantes de Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Costa Rica y representantes de distintos organismos internacionales, también se analizó la ampliación de la cobertura eléctrica en la región, la incorporación de los biocombustibles como sustituto de los combustibles fósiles derivados del petróleo, la eficiencia energética y la elaboración de normas comunes que permitan una mayor integración energética de la región. Igualmente, se analizó el avance de la integración eléctrica regional y el proyecto SIEPAC.

“Para seguir avanzando en el cumplimiento de los objetivos de la Estrategia, los países deben disminuir el consumo de energía, ser más eficientes incorporando una mayor cantidad de energías renovables; reducir y sustituir el uso de hidrocarburos; además es indispensable revisar y considerar dentro de la Estrategia, la perspectiva energética del Cambio Climático actual y el estudio sobre la economía de cambio climático que está finalizando la CEPAL, como se contemplo en artículo 11 del acuerdo firmado por los países participantes”, manifestó el Ministro De la Torre.

Para avanzar en el cumplimiento de los objetivos de la Estrategia 2020, los Ministros de Energía aprobaron en 2008, una Matriz de Acciones que incluye una serie de actividades, programas y proyectos a realizar para lo cual se ha contado con el apoyo de organismos como Banco Interamericano de Desarrollo (BID),la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE),el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el SICA.

En esta oportunidad, los Ministros aprobaron la incorporación de la Cooperación Alemana y el Banco Mundial en este grupo de apoyo, lo que dará un nuevo impulso a las actividades de integración en el campo de la energía.

Asimismo acordaron dar prioridad al desarrollo de políticas programas y proyectos de eficiencia energética e iniciar el proceso de aprobación de la reglamentación técnica regional para lo cual se ha elaborado ya una serie de normas para equipos eléctricos.

Los Ministros reconocieron la importancia de lograr una Matriz Energética más limpia y aprobaron la realización del “I Congreso Regional de Electricidad Limpia (CREL)” a realizarse en Marzo del 2011, en San José, Costa Rica, bajo la coordinación del Consejo de Electrificación de América Central –CEAC-, con el cual se pretende promover soluciones para mejorar la calidad socio-ambiental con la que se produce la energía eléctrica.


Fuente: Diario Costa Rica Hoy, http://costaricahoy.info/nacionales/paises-del-sica-apuestan-a-la-implementacion-de-energias-renovables/55333/

Otro intento de USA por regular cambio climático internamente


La tentativa más reciente de conseguir una legislación en materia de cambio climático en Estados Unidos (EE.UU.) sucedió hace algunos días cuando dos senadores, respaldados por parte del sector industrial y empresarial, revelaron la versión preliminar de la American Power Act (APA).

A diferencia de otras versiones para regular este fenómeno, la APA es mucho más blanda en cuanto a las reducciones de emisiones de carbono de alto costo, pero reforzada en cuanto a los incentivos para aquellos que se han opuesto fuertemente a las acciones para detener las emisiones.

El borrador de la legislación, respaldado por los senadores John Kerry (demócrata) y Joe Lieberman (independiente), pretende reforzar las acciones nacionales para abordar el cambio climático; esto mientras se busca acelerar el desarrollo económico y generar más empleos. El proyecto de ley retoma hasta cierto punto las metas de reducción de emisiones y los calendarios de la iniciativa Waxman-Markey que fuera aprobada en la Cámara de Representantes en junio del año pasado, también conocida como American Clean Energy and Security Act.

El tope para las emisiones nocivas en el borrador de Kerry-Lieberman sería efectivo a partir de 2013, un año después que en el caso de la iniciativa Waxman-Markey. El límite superior sería determinado en un nivel 4,75%, inferior a los niveles de emisión de 2005, y presentaría una reducción del 17% por debajo de los niveles de 2005 para 2020, 42% para 2030 y 83% para 2050. Notablemente estos números mantienen los objetivos que los EE.UU. han defendido internacionalmente en el contexto de las negociaciones sobre cambio climático, definiendo así su contribución máxima posible.

La iniciativa propone introducir regulación en cuatro sectores que son los principales contribuyentes a las emisiones de gases de efecto invernadero: generación de electricidad, operaciones industriales, distribución del gas natural y combustibles de petróleo. También delinea un programa de compensación que otorgaría a los mayores contaminantes el derecho de acumular créditos para reducir emisiones más allá de sus metas, así como comprar créditos cuando sea necesario.

El proyecto de ley permite un máximo de 2.000 millones de créditos de compensación que estarían disponibles para determinadas entidades. Estos créditos son restricciones cuantificadas en emisiones de gases de efecto invernadero que son generados por proyectos específicos; empresas u otros actores que no puedan reducir emisiones en sus actividades pueden comprar dichos créditos para cumplir con los requisitos regulatorios.

Como en el proyecto Waxman-Markey, la APA otorga “allowances” (asignaciones) a las compañías eléctricas y de distribución de gas natural para que contaminen. Dichas asignaciones además están dirigidas hacia un fondo para ayudar a reducir el déficit federal. Los proponentes de la iniciativa esperan que estas asignaciones ayuden a la legislación a conseguir un amplio apoyo, especialmente entre los republicanos y los senadores de los estados intensivos en emisiones de carbono.

Medidas en frontera más “suaves”

La iniciativa Kerry-Lieberman, al igual que intentos anteriores por regular el cambio climático, permitirá el uso de “medidas en frontera”, sea en la forma de un arancel o un costo añadido a las importaciones provenientes de países que no hayan emitido normas estrictas sobre emisiones de gases de efecto invernadero. Estas medidas son una especie de instrumentos de reserva para proteger el empleo y evitar la fuga de carbono. En otras palabras, tienen el objetivo de ayudar a los EE.UU. a conseguir sus objetivos ambientales en el supuesto de que no se logre un acuerdo global de cambio climático.

En el proyecto en comento se crearían dos programas: uno destinado a los productores domésticos y otro a los extranjeros. Para los primeros, tratándose de los sectores cubiertos por la APA, la agencia de protección ambiental de los EE.UU. (Environmental Protection Agency, EPA) ofrecería descuentos a aquellas compañías que se vean más afectadas al intentar cumplir esta eventual nueva ley; es decir, sería un subsidio para el cumplimiento, de manera tal que se asegure que la ley no perjudique la competitividad de las empresas nacionales.

Para el caso de los productores extranjeros, la ley permitiría que el Presidente establezca un “programa internacional de reserva de asignaciones”. De esta forma, los productores extranjeros podrán comprar emisiones si desean exportar a los EE.UU. A diferencia de un arancel al carbono, este régimen someterá a los exportadores extranjeros al mismo régimen sectorial de cap-and-trade que aplicaría para las empresas nacionales.

No obstante, se requieren de ciertas condiciones antes de que este programa pueda entrar en vigor. Primero, el Presidente Obama tendrá que autorizar su creación; segundo, aplicaría sólo en el caso de que no se alcance un acuerdo multilateral sobre la materia; tercero, el programa sería creado hasta 2020 y entraría en vigencia hasta 2023. Por último, sólo se implementaría a productores de países con regímenes más blandos que el estadounidense, lo cual sería determinado por el Presidente de los EE.UU.

Vertido de petróleo en el Golfo de México

Debido a los más recientes acontecimientos por el vertido de petróleo en el Golfo de México, el Presidente Barack Obama ha enfatizado la necesidad de efectuar una reforma importante de la política energética de ese país, añadiendo que espera que la ley climática sea aprobada este año. El borrador Kerry-Lieberman visualiza una reducción del 40% en las importaciones de crudo hacia 2030.

La iniciativa también contiene normas para el desarrollo nuclear, incentivos para retirar generadores de carbón y orientarse hacia fuentes renovables de energía, incentivos para el sector de transporte, etc.

¿Qué sigue?

Los siguientes pasos para la iniciativa Kerry-Lieberman incluyen un análisis económico por parte de la oficina de medioambiente de EE.UU, EPA, así como de la Energy Information Administration, seguido de un debate en el Senado. No obstante, determinar si la iniciativa será capaz de atraer los 60 votos necesarios para romper con la resistencia republicana depende de muchos factores, incluida la respuesta de la industria del carbón y el desenlace del controversial incidente del derrame de petróleo en aguas del Golfo de México.

Malaisia propone crear un banco de desarrollo de energías verdes


Kuala Lumpur, (dpa) - Malaisia quiere liderar la creación de un fondo para el desarrollo de energías limpias en los países islámicos, declaró hoy el primer ministro malayo, Najib Razak.

En un discurso en un foro económico islámico en Kuala Lumpur, Najib señaló que hay una necesidad urgente para los gobiernos de colaborar para formular políticas que promuevan las energías renovables.

La energía limpia se está convirtiendo en una prioridad para países con escasos o nulos recursos de hidrocarburos, lo que ofrece "un potencial tremendo para el desarrollo de fuentes de energía alternativas", según Najib.

"La realidad actual tiene que ser reconocida", dijo a los casi 2.000 delegados presentes. "Todos estamos siendo acusados de hacer demasiado poco, demasiado tarde".

El llamado Banco de Desarrollo de Energías Limpias aceleraría el desarrollo de industrias verdes en países en desarrollo entre los 57 miembros de la Organización de la Conferencia Islámica.


Fuente: El País, http://www.elpais.cr/articulos.php?id=24427

Alemania busca mayor cooperación en energía renovable con América Latina


Berlín, (dpa) - El gobierno alemán de la canciller Angela Merkel aprovechará la visita hoy a Berlín de la secretaria de Relaciones Exteriores de México, Patricia Espinosa, para tratar de estrechar la cooperación con Latinoamérica en materia de energías renovables.

Al comienzo del foro sobre política energética Unión Europea- Latinoamérica-Caribe, que arrancó esta mañana en Berlín, el ministro alemán de Exteriores, el liberal Guido Westerwelle, se manifestó a favor de aumentar la cooperación entre Europa y América Latina en lo que a energía eólica, solar, hidráulica y geotermia se refiere.

Además instó a hacer todos los esfuerzos necesarios para lograr un mejor aprovechamiento energético.

Según dijo, no basta con aumentar la oferta de tipos de energía. Las crecientes cifras de gasto económico y de población demuestran que también es necesario "un ahorro energético considerable ahí donde sea posible".

"Si no, el crecimiento del bienestar será neutralizado rápidamente por los costes del cambio climático", afirmó Westerwelle poco antes de reunirse con Espinosa, con quien esta tarde tiene previsto ofrecer una rueda de prensa conjunta.

En la conferencia de dos días, inaugurada por Westerwelle y por el Ministro alemán de Cooperación Económica y Desarrollo, el también liberal Dirk Niebel, participan expertos en política, economía y ciencia de más de 60 paíeses de Europa, Latinoamérica y el Caribe.

En la sede del Ministerio alemán de Exteriores discuten sobre las condiciones marco, las estrategias y perspectivas de la cooperación internacional en materia energética.


Fuente: El País, http://www.elpais.cr/articulos.php?id=23205

Avances en la Sostenibilidad Ambiental del Desarrollo en América Latina y el Caribe


Este es un informe sobre los avances en Sostenibilidad Ambiental de América Latina elaborado por la CEPAL, en sí, la conclusión es que aún estamos muy atrazados en el tema.

Reportaje relacionado: http://cooperacionambiental.blogspot.com/2010/03/latinoamerica-rezagada-en.html




Avances en La Sostenibilidad Ambiental

Latinoamérica rezagada en sostenibilidad ambiental: Cepal


Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la región ha avanzado en ciertos temas atinentes al séptimo Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) de sostenibilidad ambiental. Sin embargo, los avances se ven opacados por un grave estancamiento en indicadores de capital importancia, como la cobertura boscosa que viene disminuyendo a grandes pasos y las emisiones de CO₂ que están aumentando de manera sostenida.


El informe denominado “Objetivos de Desarrollo del Milenio: avances en la sostenibilidad ambiental del desarrollo en América Latina y el Caribe” expone que la situación, a cinco años de la fecha límite para cumplir con los ODM, no es halagüeña para América Latina y el Caribe. Y es que, si bien muestra algunos datos positivos como la reducción en un 85% en el consumo de sustancias que agotan la capa de ozono, o el aumento en un 120% de las áreas protegidas, en otros aspectos los avances no son tan contundentes o hasta presentan retrocesos. El aumento en un 10% en el acceso al agua potable y en un 17% en los servicios de saneamiento dependen grandemente de las áreas geográficas y los niveles de ingresos en cada país. Asimismo, la disminución en un 31% de las poblaciones que habitan en tugurios choca con la realidad de 100 millones de personas que aún viven en condiciones calificadas como “inaceptables”.


El estado de los bosques


En el periodo de 1990 a 2005, América del Sur ha tenido un incremento alarmante en la deforestación, concentrando el 86% del total de la región. Una de las causas más importantes de dicha situación es el aumento en las actividades de explotación agrícola y ganadera dada su mayor rentabilidad en relación a otras actividades ambientalmente sostenibles, pero también debido a errores políticos como por ejemplo el otorgamiento de incentivos a actividades ganaderas en zonas ecológicamente vulnerables. La pérdida de cobertura boscosa para toda la región fue de un 7%, equivalente a 69 millones de hectáreas.


Consecuencias directas de la deforestación son: pérdida de biodiversidad, desestabilización de los suelos, alteración del ciclo hidrológico y una disminución del efecto de sumidero de CO₂. Una de las actividades económicas que más gravemente se verá afectada será la agricultura debido a su dependencia del ciclo hidrológico, siendo al mismo tiempo una actividad muy sensible por su relevancia para la seguridad alimentaria de la región.


Mientras tanto, en el Caribe, se ha dado de manera espontánea un incremento en la cobertura boscosa durante el mismo periodo de análisis, aunque no se cuenta con los datos exactos de tal aumento. Esto se explicaría en parte porque la actividad turística ha rebasado en importancia a la actividad agrícola en las islas caribeñas, generándose un crecimiento de bosques secundarios en las que otrora fueran zonas agrícolas.


En relación con este tema, algunos de los lineamientos propuestos para la acción son: a) implementar medidas para disminuir la rentabilidad de actividades que provocan deforestación frente a las que fomentan un uso sostenible de los bosques; b) reforzar la fiscalización y la aplicación de sanciones contra conductas ilegales; c) poner en marcha mecanismos de pago de servicios ambientales; e d) invertir en la capacidad de desarrollar conocimientos, tecnologías e innovaciones y en su aplicación a los recursos biológicos, entre otros.


Emisiones de CO


La producción de CO₂ ha tenido un continuo y sostenido crecimiento en la región, que se estima en un 41% para el periodo de 1990 a 2005. Sin embargo, el propio informe señala que dicho dato es inexacto, pues contabiliza únicamente las emisiones de CO₂ derivadas de la quema de combustibles fósiles y de la producción de cemento, no contándose con datos sobre aquellas causadas por cambios en el uso del suelo y deforestación. La ausencia de dichos datos es crítica, pues se calcula que América Latina y el Caribe es responsable de casi el 50% de las emisiones globales derivadas del cambio de uso del suelo. .


No obstante el incremento registrado y la necesidad de emprender acciones para contrarrestarlo, las emisiones de la región siguen representando sólo una fracción de aquellas que registran los países desarrollados.


En tal sentido, algunos directrices para la acción son: a) consolidar el uso eficiente de energía; b) crear un marco normativo ad hoc para estimular el uso eficiente de energía y desincentivar las actividades altas en emisiones, entre otros.


El desarrollo sostenible como elemento de las políticas públicas


El informe también analiza el estado de situación de la incorporación de los principios de desarrollo sostenible en las políticas y programas regionales, dejando claro que persisten enormes desafíos de implementación y de integración del componente ambiental del desarrollo sostenible.


Como lineamientos en esta materia se mencionan: a) mejorar el conocimiento de los encargados de la toma de decisiones sobre la importancia económica y social del medio ambiente; b) lograr un mayor nivel de coordinación y coherencia de la acción pública, a fin de garantizar la sostenibilidad del desarrollo; c) implementar las bases de un modelo de desarrollo que incluya los costos externos de la degradación ambiental, así como los beneficios externos de las actividades que no perjudican la integridad de los ecosistemas.


El comercio internacional como componente vital del séptimo ODM


En el documento referido, la Cepal hace énfasis en la gravedad que representa para los países de América Latina y el Caribe el que la Ronda de Doha no se haya finalizado y que ni siquiera presente avances. Pero también inquieta el hecho de que probablemente no cumpla la intención original de favorecer a los países en desarrollo.


El comercio internacional es visto como un componente clave para el logro de la sostenibilidad ambiental en los países de la región, no sólo por su potencialidad para reducir la pobreza, sino también por la capacidad para transmitir las crecientes exigencias ambientales que se relacionan con la competitividad y con ello guiar hacia economías con bajas emisiones de carbono.


En este sentido, se vuelve fundamental la gestión de financiamiento para el comercio y de transferencia de tecnología, de manera que los países en desarrollo no se vean limitados a través de nuevas exigencias de índole ambiental en los países desarrollados y por el contrario, puedan encontrar nuevas oportunidades de innovación y crecimiento sostenible.



Fuente: Revista Puentes, 2 de marzo de 2010, http://ictsd.org/i/news/puentesquincenal/71452/

Ver documento: http://cooperacionambiental.blogspot.com/2010/03/avances-en-la-sostenibilidad-ambiental.html



Se firma el Proyecto para Introducción de Energía Limpia por Sistema de Generación de Electricidad Solar" (CR-Japón)


Los Gobiernos de Costa Rica y de Japón suscribieron ayer martes un acuerdo para el desarrollo del "Proyecto para Introducción de Energía Limpia por Sistema de Generación de Electricidad Solar", propuesto por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

El Canje de Notas, que se dio ayer, representa la aprobación del primer proyecto, de un grupo de catorce que la Dirección de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores presentó ante la Embajada del Japón en junio del año pasado, informó la cancillería.

La iniciativa, por un valor aproximado a los $9 millones de dólares, permitirá al país contar con la primera planta solar fotovoltaica de importancia. Se trata de un aprovechamiento de energía renovable muy abundante en el país, que no produce ninguna emisión contaminante.

En la ceremonia, realizada en el Salón Dorado de la Cancillería, participaron el Director de la División de la Universidad Corporativa del ICE, Roger Carvajal, el Embajador de Japón en Costa Rica, Hidekazu Yamaguchi, el Ministro de Planificación, Roberto Gallardo y el Canciller Bruno Stagno.

El Ministro Stagno manifestó "en nombre del gobierno y del pueblo de Costa Rica nuestro profundo agradecimiento a Japón por esta cooperación, prueba fehaciente de su gran compromiso con las energías renovables, las energías limpias y la lucha contra el cambio climático".

"Esta cooperación nos va a permitir alcanzar, esperamos, ese 100% de energía renovable, de energía limpia, reduciendo así en parte nuestras emisiones de carbono, con miras a ser el primer país en vías de desarrollo en convertirse en carbono neutral para el año 2021", dijo el Canciller Stagno.

El Embajador Yamaguchi destacó la ejecución del programa japonés Cool Herat Partnership, a través del programa de Cooperación no Reembolsable para proyectos relacionados con el Medio Ambiente para los países en vías de desarrollo.

"Costa Rica decidió apoyar los postulados de esa iniciativa japonesa en mayo del 2008 durante la Cumbre Cambio Climático y Medio Ambiente, Centroamérica y el Caribe, celebrada en Honduras. Dentro de este marco Japón está llevando a cabo la cooperación a Costa Rica en el campo del medio ambiente y ahora se ha concretado" dijo Yamaguchi.

El programa de donaciones del gobierno japonés incluyó varios países y empresas en el mundo. El ICE resultó favorecido entre el grupo seleccionado.

"Para el ICE es muy satisfactoria la donación de dos micro centrales solares por parte del Gobierno de Japón que permitirá que el país pueda fortalecer la investigación y el desarrollo de una energía tan amigable con el ambiente como lo es la que nos proporciona el sol" dijo Róger Carvajal.

Agregó que la hidroelectricidad, la geotermia y la energía eólica dominan la producción eléctrica de Costa Rica, logrando que el 94.6% de la electricidad del país se genere a partir de energías limpias.

El proyecto cuenta con dos subdivisiones. La primera, denominada Proyecto Solar Miravalles, se ubica en la Planta Geotérmica de Miravalles (Guanacaste), donde ya existe una planta de energía eólica y un gran complejo geotérmico. En esa área, de buena irradiación solar, el ICE tiene suficiente terreno para instalar la planta, de un micro central solar de 400 kivatios, la cual estaría interconectada con el tendido eléctrico para proveer de electricidad a algunas comunidades rurales y casas de la zona.

La segunda, denominada Proyecto Piloto Solar Sabana, se ubica en el área que ocupa el edificio principal del ICE en Sabana Norte, en San José. El propósito de este plan piloto es mostrar a los residentes del Área Metropolitana las posibilidades que ofrece la energía solar. Los paneles prácticamente servirán como techo del estacionamiento, lo que demuestra la sencillez de este tipo de instalaciones.


Fuente: Informa-Tico, http://www.informa-tico.com/?scc=articulo&ref=16-02-100005

Argentina inicia uso obligatorio de biocombustibles en el transporte


Directriz obliga a la mezcla de gasolina con etanol y de gasóleo con biodiesel, en una proporción de 5%, que podría llegar a 20% en el 2015

Buenos Aires. Con retraso por dificultades de abastecimiento, empieza este año en Argentina la mezcla obligatoria de gasolina con etanol y de gasóleo con biodiesel, en una proporción de cinco por ciento, que podría llegar a 20 en 2015.

Los consumidores no advierten la diferencia. La gasolina y el gasóleo tradicionales, derivados del petróleo, vienen mezclados con etanol, o alcohol carburante, y biodiésel respectivamente, en la proporción que exige la ley, aunque tanto el gobierno como las empresas admitieron que llevará un año implementar la medida a pleno.

La principal ventaja de estos combustibles es que emiten menos dióxido de carbono y otros gases causantes del recalentamiento planetario.

En Argentina, el etanol se produce a partir de la caña de azúcar. Para atender la demanda obligatoria que genera la ley se requieren 282.000 metros cúbicos de etanol, pero por el momento sólo hay 202.000 disponibles.

Osvaldo Bakovich, coordinador de Biocombustibles de la Secretaría de Energía, explicó a Tierramérica que hay centrales que aún no empezaron a producir. Por eso se prevé que la provisión de etanol estará completa a fin de año.

La información fue ratificada por el director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno, Claudio Molina.

“El programa de corte de nafta (gasolina) con etanol comenzó parcialmente el 1 de enero”, dijo Molina a Tierramérica.

“Según la disponibilidad y las facilidades logísticas, habrá lugares del país con cortes de cinco o 10 por ciento y otros donde no habrá. Pero para 2011 el programa estará regularizado en todo el país”, vaticinó.

Molina informó de proyectos de obtención de etanol vegetal de distintas materias primas, como maíz o mandioca, “pero, por ahora, el gobierno otorgó licencia sólo a productores de etanol de caña, cuyas plantas ya funcionan en las (norteñas) provincias de Jujuy, Tucumán y Salta”, dijo.

Pero la verdadera estrella de los agrocarburantes en Argentina no es el etanol, como en Brasil o en Estados Unidos, sino el biodiésel.

Desde que se promulgó la Ley de Biocombustibles (26.093), en 2006, se inyectaron fuertes inversiones al sector, pero la producción se ha destinado sólo a mercados externos en los que ya estaban vigentes normas de mezclas para restringir la quema de hidrocarburos en el transporte.

En Argentina, la nueva norma creó un mercado interno que se expandirá en los próximos años. Para Bakovich, ya no hará falta importar gasóleo o “gasoil”, como ahora, que insume unos 1.000 millones de dólares anuales para satisfacer la demanda del transporte.

En este país el combustible más usado es el gasóleo, con 12 millones de metros cúbicos anuales. Según el Centro de Estudios de la Situación y Perspectivas de la Argentina, 66 por ciento de los automóviles, camiones y maquinaria agrícola utilizan este contaminante combustible El resto se reparte entre gasolina (17 por ciento) y gas natural comprimido (17 por ciento).

Para cumplir con la mezcla inicial hacen falta 860.000 toneladas de biodiésel. La oferta se apoya en la inmensa producción de soya, la oleaginosa que lidera las exportaciones del país. Además de proveer al mundo del grano y la harina, Argentina es la primera exportadora mundial de aceite de soja.

Eso explica por qué no han prosperado otros planes basados en cultivos más eficientes para obtener biodiésel, como el piñón botija ( Jatropha curcas ) o el ricino ( Ricinus communis ), que aportan tres veces más aceite que la soja y crecen en tierras marginales. “Arrancamos con el biodiésel de soja hasta que se desarrollen otras fuentes”, admitió Bakovic.

Con la infraestructura ya montada, grandes aceiteras se lanzaron al negocio del biodiésel. En principio destinaron el nuevo combustible al mercado internacional, pero desde la entrada en vigor de la ley nacional, se requirió una parte de esos volúmenes para cumplir con la cuota.

La ley exige que los proveedores de agrocarburantes sean empresas pequeñas o medianas, vinculadas a productores rurales o con una parte del capital público. Pero, a la hora de empezar con la mezcla, los productores con esas características no podían satisfacer la demanda total.

El gobierno acordó en las últimas semanas comprar todo el biodiésel que producen esas empresas pequeñas, unas 300.000 toneladas, y aceptó distribuir entre las grandes exportadoras las 560.000 toneladas restantes, hasta completar el volumen requerido.

“Para los grandes productores, la operación en el mercado interno es marginal. El grueso lo exportan”, afirmó Molina. Los principales mercados están en la Unión Europea y Estados Unidos, donde también rige una mezcla obligatoria, cada vez mayor en porcentaje y exigencias.

Otro factor que justifica el protagonismo de la soja es que en Argentina la exportación de aceite está gravada con un impuesto de 32 por ciento. En cambio, si el aceite se transforma en biodiésel, éste paga un gravamen de exportación de apenas cinco por ciento, y la mitad de él se recupera mediante reintegros impositivos.

Para 2015 se prevé que el mercado interno opere con una mezcla de 20 por ciento de biodiésel, según la Secretaría de Energía. Para entonces, la capacidad instalada será de seis millones de toneladas, varias veces el consumo interno previsto para este año, pronosticó Molina.

El menor porcentaje de emisiones contaminantes depende de la eficiencia del cultivo y del resto de la cadena productiva y logística. El agrocombustible de soya, “en los cálculos más optimistas, permite una reducción de emisiones de 31 por ciento promedio”, dijo a Tierramérica Juan Carlos Villalonga, director de Greenpeace Argentina. El dato varía mucho según el rendimiento de la cosecha, alertó.

Bakovic fue más cauto, citando una reducción de 20 por ciento.

“Para que se logre un verdadero impacto, la reducción debería ser de 50 por ciento”, indicó Villalonga. Y advirtió que si para producir un combustible verde se utiliza en exceso el transporte, el riego y la energía en las centrales de producción y expendio, las desventajas pueden ser más que los beneficios.

Según Villalonga, la posible competencia por el uso del suelo con la producción alimentaria, quedó atenuada por la nueva Ley de Bosques (26.331), que frena el avance de la frontera agropecuaria para monocultivos como la soja.

“No creo que haya presión extra sobre la tierra porque hay capacidad ociosa para producir biocombustibles. Pero los biocombustibles no hacen milagros. Si Argentina quiere que su transporte emita menos, haría mucho más mejorando el servicio de carga del ferrocarril --reemplazado en los últimos años por camiones-- que utilizando 100 por ciento de biocombustibles”, aseguró.


Fuente: La Nación, http://www.nacion.com/ln_ee/2010/febrero/16/aldea2271465.html

Biocombustibles destruirán selva amazónica



Producción de biocombustibles reducirá selva amazónica


Brasil tiene un plan para aumentar su producción de etanol y biodiésel

Cumplir objetivos implicará deforestar área equivalente a 3 veces Costa Rica


La ampliación de las plantaciones de caña de azúcar y soya para cumplir las metas brasileñas en producción de etanol y biodiésel podría llevar a la destrucción de una parte de selva amazónica, equivalente a más de tres veces el territorio de Costa Rica.

Un estudio científico publicado ayer en Proceedings of the National Academy of Sciences consignó que el nivel de deforestación será tal que se necesitarían 250 años de utilización de biocombustibles para compensar la pérdida de los árboles.

Brasil tiene un ambicioso proyecto a diez años plazo para producir este tipo de combustible, que emite a la atmósfera muchos menos contaminantes que los tradicionales combustibles fósiles.

Eso implicará la ampliación de las zonas de producción de caña de azúcar (para el etanol) y soya (para biodiésel).

Debido a sus características, las zonas de producción idóneas para estas plantas se encuentran en lugares actualmente utilizados por la ganadería bovina.

En el caso de la caña de azúcar, por ejemplo, esos sitios son el sureste del país: Sao Paulo, Minas Gerais, Río de Janeiro y Paraná.

Los científicos explican que los ganaderos tendrán, entonces, que desplazarse a zonas que actualmente son selva, con la eventual deforestación para que los animales puedan pastar.

Pronóstico. Para lograr los obje

tivos brasileños de producción de etanol para el 2020, los investigadores pronostican que, en el caso de la caña de azúcar, habría que agregar 57.200 km cuadrados de superficie de explotación y, para la soya, hasta 108.100 km cuadrados. Unida, esa superficie equivale a más de tres veces el territorio de Costa Rica.

Según el estudio, el cambio en la utilización de la tierra empeorará, en realidad, el balance energético que se pretende mejorar con el uso de biocombustibles.

Los investigadores calculan que se necesitarían 250 años para volver a lograr el equilibrio entre el dióxido de carbono producido por la tala de la selva y las ventajas del uso del biocombustible.

En esta investigación trabajar

on científicos de la Universidad Kassel, del Instituto Max Planck para Meteorología, de Hamburgo, y del Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas en Nairobi, entre otros.


Fuente: La Nación, http://www.nacion.com/ln_ee/2010/febrero/09/aldea2255840.html


Investigación: Biocombustibles podrían destruir selva tropical


São Paulo, (dpa) - La planificada ampliación de la producción de etanol y biodiesel en Brasil podría llevar a la destrucción de la selva tropical, según una investigación publicada hoy en "Proceedings of the National Academy of Sciences" (PNAS).

Según los científicos, la ampliación del cultivo de la caña de azúcar (para producir etanol) y de la soja (para producir biodiesel) desplazará sobre todo a los criadores de ganado bovino del sudeste de Brasil. Estos deberán trasladarse hacia las cercanías de la selva amazónica y allí desmontar superficies para la cría de sus animales.

Este cambio en la utilización de la tierra empeorará en forma considerable el balance energético que se pretende mejorar mediante el uso de biocombustibles.

En la investigación trabajaron en forma conjunta investigadores de la Universidad Kassel, del Instituto Max Planck para Meteorología de Hamburgo y del Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas en Nairobi, entre otros.

Brasil lidera junto con Estados Unidos la producción de etanol. La altamente eficiente caña de azucar es la materia prima que utiliza Brasil para el combustible, mientras que Estados Unidos utiliza el maíz.

En Brasil las plantaciones de caña de azúcar no están ubicadas en la región de la selva tropical, sino sobre todo en el sur, el sudeste y el noreste del país. Las plantaciones de caña de azúcar, cultivo con el que también se produce la típica «Cachaça» (aguardiente de caña), ocupan actualmente 8.000 kilómetros cuadrados de superficie. Según datos oficiales, esta superficie podría hasta octuplicarse.

Para lograr los objetivos de producción de etanol para 2020 los investigadores pronostican que en el caso de la caña de azúcar habría que agregar 57.200 kilómetros cuadrados de superficie de explotación y para la soja hasta 108.100 kilómetros cuadrados.

Esta superficie provendrá en un 88 por ciento de regiones que antes era destinadas al pastoreo de ganado vacuno. Los criadores deberían desplazarse, lo que los llevaría, luego de la simulación del estudio, a talar 121.970 metros cuadrados de selva para crear nuevas regiones de pastoreo.

El efecto que se produce entonces es que los biocombustibles llevan en forma indirecta a la tala de la selva tropical y el balance energético del etanol y el biodiesel se desbarata.

El cultivo de caña de azúcar sería responsable de una "deforestación indirecta" en un 41 por ciento, en tanto la soja lo sería de un 59 por ciento.

Los investigadores calculan que se necesitarían 250 años para volver a lograr el equilibrio entre el dióxido de carbono producido por la tala de la selva tropical y las ventajas del uso del biocombustible.

No obstante el gobierno en Brasilia prevé que la tala de la región amazónica se reducirá para 2020 en un 80 por ciento.

Como solución a este problema los investigadores alientan a que en Brasil se planten las más productivas palmas oleíferas en vez de soja. De esta forma se podrían reducir las superficies de 108.100 metros cuadrados de producción de soja hasta 2020 a sólo 4.200 de palmas oleíferas.

Hace decenios que Brasil es líder en la producción de biocombustibles. Más del 90 por ciento de los vehículos nuevos vendidos en Brasil disponen de motores bivalentes, que se conocen popularmente como "flex" y que utilizan una mezcla de nafta y etanol. Ese combustible es la segunda fuente de energía luego del petróleo en el país sudamericano.

De la investigación dirigida por David Lapola de la Universidad de Kassel también participaron el Instituto para la Investigación de Consecuencias Climáticas de Potsdam (PIK) y el Centro Helmholz para investigaciones medioambientales de Leipzig.


Fuente: El País, http://elpais.cr/articulos.php?id=19142

Se creará Centro de Eficiencia Energética (CR)


Autoridades nacionales y de Estados Unidos firmaron ayer una alianza de cooperación entre ambos países para la creación de el Centro de Eficiencia Energética.

Este centro promoverá la investigación, desarrollo y uso de energías más limpias y eficientes, que permitan al país alcanzar su objetivo de ser carbono neutro para el año 2021, es decir, que logre mitigar todo el carbono que se emite aquí.

“La firma es apenas un comienzo. Una comisión de unas ocho personas tendrán aún que identificar prioridades y las formas de operar”, dijo Gloria Villa, de la dirección sectorial de energía del Minaet, quien celebra la participación de la Universidad de Costa Rica (UCR), del Instituto Costarricense de Electricidad y de la Refinadora Costarricense de Petróleo.

Yamileth González, rectora de la UCR, admitió que esta academia reforzará su investigación en energías más eficientes, pero, sobre todo, la dispersión de este conocimiento con toda la comunidad costarricense.

“El centro también capacitará a profesionales en eficiencia energética y tecnologías limpias y su experiencia servirá de ejemplo para otros países de la región”, añadió Peter Brennan, encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en el país.

La idea de este centro nació en Trinidad y Tobago durante la Cumbre de las Américas del 2009, cuando el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, propuso la iniciativa. Luego países de la región concursaron con sus proyectos. “Costa Rica fue elegido porque se consideró su liderazgo en materia ambiental”, añadió Brennan. Ayer el centro recibió $100.000 del Departamento de Energía de EE. UU.


Fuente: La Nación, http://www.nacion.com/ln_ee/2010/enero/07/aldea2216456.html

Egipto: Energía limpia en vecindarios pobres


EL CAIRO, (IPS) - En uno de los vecindarios más pobres y poblados de El Cairo, Hussein Soliman y su familia viven en un pequeño apartamento que es un modelo de convivencia con la energía limpia.

Los dos paneles solares y la unidad de biogás en el techo del edificio de Soliman, en Darb El-Ahmar, proporcionan agua caliente y gas a su apartamento de dos dormitorios, lo cual reduce la huella de carbono y los costos energéticos de su familia.

Los aparatos de energía limpia, hechos en gran parte de material reciclado, hicieron que "mis cuentas de gas y electricidad sean mucho menores que antes", dijo Soliman. De hecho, casi 50 por ciento menos.

Soliman probó suerte con la energía limpia en 2008 cuando se sumó a la iniciativa Solar CITIES (sigla de Connecting Community Catalysts and Integrating Technologies for Industrial Ecology Systems), un proyecto de desarrollo dirigido por el planificador urbano estadounidense Thomas Culhane.

El proyecto aprovecha la experiencia y la innovación local para desarrollar tecnologías energéticas baratas, adaptadas al riguroso ambiente de los vecindarios más pobres de la capital de Egipto.

"En el desarrollo no existe una solución única, y parte del problema es precisamente que los llamados ‘expertos’ vienen y pretenden promover productos y diseños que son inadecuados para la comunidad local", explicó Culhane a IPS.

Culhane y su esposa alemana, Sybille, incorporaron como innovadores a los habitantes de los vecindarios de bajos ingresos donde esperan tener un mayor impacto. Sus diseños para los calentadores solares de agua y los digestores de biogás se desarrollaron a través de la experimentación, la búsqueda colectiva de ideas y el registro de "tarros de basura para encontrar materiales que pudieran funcionar".

Con los materiales reciclados, el equipo de Culhane logró armar un sistema solar de calentamiento de agua por menos de 500 dólares. Los paneles solares están hechos de restos de aluminio, vidrio, caños de cobre y aislamiento de poliestireno.

El sistema utiliza dos barriles reciclados de champú, con capacidad de 200 litros, uno para almacenar el agua calentada por los paneles y el otro como reserva.

Solar CITIES fabricó 35 calentadores solares de agua en Egipto desde 2007. La mayoría, incluso 35 unidades realizadas con fondos de USAID (sigla en inglés de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), están instaladas en los techos de zonas subdesarrolladas donde los frecuentes recortes de energía y agua provocan el colapso de los sistemas comerciales.

Los tanques, puestos uno sobre el otro, y una válvula de flotación – similar a las utilizadas en los inodoros – permiten que los calentadores de agua resistan las fluctuaciones en la presión del agua que provoca las fallas.

"Tuvimos que experimentar mucho para encontrar dónde colocar las entradas y salidas para el agua fría y caliente que equilibraran el flujo cambiante, y abrieran las válvulas de flotación en el momento justo", comentó Culhane.

Tras un año en funcionamiento, Soliman explica que el único mantenimiento que el calentador requiere es el lavado dos veces a la semana de los paneles para remover la acumulación de polvo.

"Los paneles calientan el agua, que los caños llevan a la cocina y a la ducha", contó. "Sólo necesitamos la electricidad para calentar el agua en el invierno, y únicamente si la utilizamos después de medianoche".

El digestor de biogás que Soliman instaló en el techo – uno de los ocho fabricados por el proyecto Solar CITIES – convierte los residuos orgánicos en gas de cocina. Pan viejo y restos de comida son dejados en agua durante la noche y luego arrojados a un tanque de plástico de mil litros de capacidad para su descomposición.

Un caño lleva el gas a un quemador en la cocina, mientras una llave drena el vertido, que Soliman vende como fertilizante orgánico a las tiendas de jardinería.

"Puedo utilizar todos los residuos orgánicos de la cocina para crear gas", explicó Soliman, mientras vaciaba un balde de compuesto orgánico al caño de ingreso del tanque. "El digestor proporciona una hora de gas al día en invierno, y dos horas en verano".

La capacidad de la unidad de biogás para procesar los residuos orgánicos adquirió un valor agregado desde que el gobierno egipcio decidió el año pasado sacrificar la población porcina del país, como medida de precaución ante un brote de la influenza A/H1N1. La acumulación de residuos de cocina en putrefacción, que antes se daban como alimento a los cerdos, crearon una amenaza sanitaria.

"El basurero me besa porque tengo la basura más limpia de la cuadra", se jacta Soliman.

Moustafa Hussein, consejero vocacional, se incorporó al proyecto de Solar CITIES en 2007 luego de que un encuentro fortuito con Culhane lo convenció de la idea. El calentador solar que instaló en el techo de su apartamento en Darb El-Ahmar proporcionó agua caliente a su familia hasta que el edificio en ruinas se derrumbó hace tres meses.

Hussein está fabricando otro calentador solar de agua, que espera instalar en el techo de la vivienda provisional pública donde reside ahora. También quiere colocar una unidad de biogás.

"Pretendo recoger los residuos orgánicos de los restaurantes del vecindario para aumentar mi producción de gas", dijo. "Les doy bolsas de plástico, ellos separan los residuos orgánicos, y al final del día recojo las bolsas".

El mayor obstáculo para un proyecto de desarrollo en los vecindarios empobrecidos es la economía, señaló Hussein. La mayoría de los habitantes de la zona subsisten con menos de dos dólares diarios, y no es fácil conseguir crédito.

"Es difícil convencer a la gente aquí de invertir en energía limpia", indicó Hussein. "¿Por qué una familia habría de invertir mil libras egipcias (182 dólares) en biogás, cuando un cilindro de gas butano le cuesta sólo seis o siete libras, dura dos semanas y es más fácil de manejar?"

Debido a los fuertes subsidios que Egipto otorga al gas y la electricidad, a una familia promedio le llevaría 15 años recuperar los costos de instalación de un calentador de agua solar o digestor de biogás de Solar CITIES.

No obstante, se calcula que el tiempo de recuperación disminuirá a medida que el gobierno proceda con los planes de eliminar gradualmente los subsidios a la energía en los próximos cuatro a siete años.

Hussein destacó que la participación de la comunidad en Solar CITIES le otorga más credibilidad a la iniciativa. Pero el éxito del proyecto dependerá, en definitiva, de la producción de un modelo energético barato, duradero y eficiente.

"Si la gente ve en esto un buen ejemplo, le contarán a los demás. Si tiene éxito o fracasa, todos se enterarán ese mismo día", sostuvo.


Fuente: El País, http://www.elpais.cr/articulos.php?id=17958

Desarrollo costarricense es insostenible ambientalmente


El desarrollo en Costa Rica es ambientalmente insostenible, según confirmó una investigación publicada en el más reciente informe Estado de la Nación .

Los costarricenses estamos consumiendo más recursos de los que nuestro territorio nos puede dar y generando más desechos de los que puede absorber, comprueba el documento.

El informe desmitifica completamente la propuesta –promocionada por los gobiernos desde mediados de la década de 1990 –de que Costa Rica podía desarrollarse en armonía con el ambiente.

El método. Para llegar a esta conclusión se midieron dos variables: biocapacidad y huella ecológica.

La biocapacidad es la capacidad de los ecosistemas para producir materiales biológicos útiles y absorber desechos generados por seres humanos. No se incluyen en este grupo ni áreas desérticas ni mar abierto, por ejemplo.

Tras las mediciones, los investigadores del Estado de la Nación concluyeron que la biocapacidad por persona en Costa Rica es de 1,66 hectáreas. Esto quiere decir que cada persona en el país dispone –en teoría– de 1,66 hectáreas para cubrir sus necesidades.

Por su parte, la huella ecológica midió los recursos que requiere el estilo de vida actual de los costarricenses.

La metodología internacionalmente aceptada para medir la huella ecológica transforma esos requisitos en “hectáreas globales”. Según el estudio, cada tico tiene una huella ecológica de 1,86 hectáreas globales.

Si se resta la huella ecológica a la biocapacidad se dará cuenta de que se presenta un décifit, lo cual quiere decir que el territorio costarricense no alcanza para cubrir las necesidades de la población y que, por lo tanto, el desarrollo tico es ambientalmente insostenible y está dependiendo de la biocapacidad de otros países.

Costa Rica necesitaría que su territorio fuera un 12% más grande para cubrir el consumo de sus habitantes, señala el informe, lo cual convierte a Costa Rica en un país “ecodeudor” al lado de otros como El Salvador, Brasil, Estados Unidos, y México.

El 75% de la energía que consume Costa Rica proviene de hidrocarburos. De ese consumo, 56% se gasta en transporte. Lejos de solucionarse, el problema en este campo se vuelve cada vez más complejo.

No obstante, se debe tomar en cuenta que Costa Rica está por debajo del promedio mundial en huella ecológica, que ronda 2,7 hectáreas globales por habitante.

Aunque mediciones anteriores ya señalaban un décifit entre la biocapacidad y la huella ecológica en Costa Rica, esta es la primera ocasión en que costarricenses realizan el estudio, lo cual permitió recurrir a fuentes más recientes y directas.

Las causas. El mismo informe señala las causas de la deuda ecológica costarricense: “Se debe principalmente a patrones de consumo que, unidos al aumento de población, generan una menor disponibilidad de área por habitante”, se lee en el documento.

El aumento de la población implica repartir la misma capacidad biológica que tiene el país pero entre más personas cada día.

Pero, también, a Costa Rica la afecta la alta emisión de gases contaminantes (el 75% de su energía proviene de hidrocarburos y eso representa cerca del 40% de su huella), el consumo forestal y el mal ordenamiento territorial que se presenta en prácticamente todo el territorio nacional y que impide utilizar los recursos disponibles de la manera más eficiente.

Costa Rica, un país ‘ecodeudor’ en el mundo

Por consumir más de lo que puede producir, a Costa Rica se la incluye en la lista de los países “ecodeudores”.

Las implicaciones de esta deuda ecológica son políticas, económicas, sociales y hasta éticas, según planteó la investigadora Rebeca Chaverri en el documento que da sustento a la publicación sobre el tema realizada en el XV informe Estado de la Nación .

Lo más notable es que estamos heredando a las futuras generaciones un país y un estilo de vida con un desbalance que implicará cada día menor disponibilidad de recursos para ellos, y con el que tarde o temprano tendrán que enfrentarse.

Depender de la biocapacidad de otros países –como es el caso de Costa Rica– es correr el riesgo de tener un crecimiento que posteriormente no tenga sustento ambiental y se vea obligado a cambiar dramáticamente.

“Es necesario actuar rápido para revertir el proceso, ya que cuanto más tiempo persista el exceso, mayor será la presión que se ejerza sobre los servicios ecológicos, aumentando el riesgo de colapso de los ecosistemas, con pérdidas potencialmente permanentes de la productividad”, explica Chaverri en su investigación.

“Tenemos una sola Costa Rica y los habitantes de este país hemos sobrepasado nuestra capacidad para mantener el ritmo de consumo y uso de los recursos que hemos desarrollado desde 1961, cuando todavía parecía faltar mucho para comenzar a consumir los recursos que deberíamos estar resguardando para las futuras generaciones, un consumo que va en crecimiento a la vez que la biocapacidad del país disminuye, y con ella su habilidad para absorber nuestros crecientes desperdicios”, concluye el informe de Chaverri.

Se sabe qué hacer, pero se hace muy poco

Como en muchos otros temas, los actores involucrados en la problemática de la huella ecológica costarricense están de acuerdo en qué se debe hacer para cambiar esta tendencia de país ecodeudor; sin embargo, es poco lo que se hace para solventar el problema.

Leonardo Merino, encargado del capítulo ambiental del Estado de la Nación , explicó que la huella ecológica tica tiene dos factores que la potencian: las emisiones contaminantes producto del consumo de hidrocarburos y la mala utilización del suelo por la falta de ordenamiento territorial en prácticamente todo el país.

La absorción de carbono requiere mucho territorio. Ahí hay una tarea muy específica que fácilmente le daría vuelta al balance. El país genera ocho millones de toneladas de CO 2 al año y se necesita territorio para absorber esa contaminación”, explicó el investigador.

Mientras tanto, el “ordenamiento territorial es la manera de indicar cuál es la manera eficiente, ambientalmente amigable y socialmente beneficiosa para decir qué hacer con el territorio. Se trata de decidir para qué y cómo queremos usar el territorio de Costa Rica”, añadió Merino.

Estos dos puntos suman más de la mitad de la huella ecológica tica y las principales soluciones no son novedad para ningún costarricense medianamente informado: se trata de la modernización del transporte (público, especialmente) y consolidar un verdadero ordenamiento territorial.

Utilizar mejor el territorio costarricense marcaría una gran diferencia en la huella ecológica.

Costa Rica ya reservó un cuarto de ese territorio como área protegida, pero parece no tener muy claro qué hacer con el resto. En la práctica permitió que cada quien hiciese lo que quisiera.

“No hay criterios científicos y elaborados participativamente para saber si hay algo de malo en construir una casa en un lugar determinado, en tener una plantación de piña o una plantación forestal”, comentó Leonardo Merino, encargado del capítulo ambiental del Estado de la Nación . La ley indica que desde 1968 el país debería tener ordenamiento territorial, pero las leyes que lo regulan y las instituciones que lo aplican están dispersas. El país se enfocó en la “agenda verde”, en tener parques nacionales, pero dejó de lado la “agenda gris”, la administración del agua, el tratamiento de los residuos y el transporte limpio, por ejemplo. Para Merino, casos como los de Crucitas y Sardinal serán cada vez más comunes pues reflejan las tensiones entre la necesidad de hacer producir un territorio y protegerlo sin tener claro cuál camino se debe tomar.

Propuestas de gobierno. Desde hace varias semanas La Nación intentó hablar sobre este tema con Jorge Rodríguez, ministro de Ambiente, pero no devolvió los mensajes.

Por su parte, Pedro León, director de la iniciativa Paz con la Naturaleza concordó con Merino en las dos grandes propuestas para reducir la deuda ecológica.

“Aquí necesitamos una inversión gigantesca en transporte urbano, moderno y eléctrico. No hay que inventar nada, muchas ciudades del mundo ya lo tienen y aquí hay planes como el Tren Eléctrico Metropolitano (Trem), que es solo un primer avance, el espinazo de algo mayor”, señaló León.

Si bien el proyecto del Trem pasó estancado por años, en los últimos meses el Gobierno lo ha retomado, enfocándolo como solución a los congestionamientos viables y a los tiempos de traslados dentro del área metropolitana, pero advierte que su implementación no podrá llegar sino hasta dentro de varios años.

En cuanto a planificación urbana, León considera elemental el apoyo político para que el proyecto de Planificación Regional Urbana de la Gran Área Metropolitana (Prugam) continúe dando pautas en reorganización.

Aunque el Gobierno ha anunciado su interés en seguir apoyando al Prugam, este plan se ha concentrado en una zona que Merino considera prácticamente perdida por la falta de planificación desde hace décadas, mientras que zonas como Guanacaste y Osa son las que ahora enfrentan el crecimiento urbano.


Fuente: La Nación: http://www.nacion.com/ln_ee/2009/noviembre/23/aldea2164230.html

Ver Informe: http://cooperacionambiental.blogspot.com/2009/11/armonia-con-la-naturaleza.html