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La COP10 logra acuerdo para proteger áreas terrestres y marinas hasta 2020


Nagoya (Japón), (EFE).- La Convención de la ONU sobre Biodiversidad (COP10) de Nagoya (Japón) concluyó hoy con un acuerdo que incluye el compromiso de proteger el 17 por ciento de las áreas terrestres y el 10 por ciento de las áreas marinas del planeta para 2020.

Los negociadores de los 193 países que participan en la reunión de Nagoya también lograron consensuar un protocolo sobre el uso y distribución equitativa de los beneficios derivados de los recursos genéticos (ABS, siglas en inglés) y varios aspectos relativos a la financiación de los objetivos.

El encuentro de Nagoya se alargó varias horas más de lo previsto, hasta la madrugada del sábado en Japón, entre intensos debates para acercar posturas sobre un plan general para preservar la biodiversidad en el periodo 2011-2020.


Fuente: Diario Digital El País

Costa Rica crea un fondo mixto de 56 millones de dólares para proteger la naturaleza


Costa Rica, país de 4,5 millones de habitantes y 51.100 kilómetros cuadrados de extensión, mantiene bajo protección en Parques Nacionales y áreas de conservación la cuarta parte de su territorio.

Autoridades costarricenses presentaron hoy la iniciativa “Costa Rica por siempre”, un fideicomiso de 56 millones de dólares provenientes de organizaciones no gubernamentales y el Estado que se destinará a la protección de la naturaleza.

La directora del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) del Ministerio de Ambiente, Giselle Méndez, afirmó en conferencia de prensa que la principal meta es “consolidar un sistema de áreas protegidas ecológicamente representativo y eficazmente administrado”.

De los 56 millones de dólares, que serán administrados por la Asociación Costa Rica por Siempre, 29 provienen de las organizaciones no gubernamentales internacionales The Nature Conservancy (TNC), Fundación Linden para la Conservación, Fundación Gordon y Betty Moore, y Fundación Walton Family.

Los restantes 27 millones de dólares los aportará el Estado costarricense con pagos mensuales durante los próximos 15 años, gracias a un canje de deuda por naturaleza por ese monto, formalizado el jueves por Estados Unidos con Costa Rica.

Méndez explicó que se ha establecido como una prioridad utilizar el dinero en la protección de las áreas marinas protegidas, que históricamente, dijo, han sido las zonas más descuidadas por las autoridades medioambientales.

También se financiarán planes de manejo de áreas protegidas para determinar las necesidades prioritarias y lograr una mayor efectividad en el resguardo de la biodiversidad, manifestó Méndez.

Por su parte, la directora de la Asociación Costa Rica por Siempre, Zdenka Piskulich, comentó que el nombre de la organización responde a la idea de utilizar principalmente los rendimientos del fideicomiso para financiar proyectos, por lo que siempre habrá dinero disponible.

“Esto demuestra que cuando tenemos una buena idea podemos lograrla y demostrarle al mundo que un país pequeño puede plantearse metas ambiciosas de conservación”, aseguró Piskulich.

Costa Rica, país de 4,5 millones de habitantes y 51.100 kilómetros cuadrados de extensión, mantiene bajo protección en Parques Nacionales y áreas de conservación la cuarta parte de su territorio


Fuente: Costa Rica Hoy

Página de Interés: Iniciativa Costa Rica Por Siempre

El 22% de la plantas está en peligro


Lo malo de las plantas es que no son tan simpáticas como el lince el lince ibérico o el tigre de Bengala. El ser humano, que se rige por emociones muy por encima de lo que nos gusta reconocer, comete el gravísimo de error de tratar con mayor benevolencia a unas especies respecto a otras en virtud de ciertos sentimientos en lugar de razones.

De este modo, si existe una serpiente fea y venenosa en peligro de extinción entonces estará condenada. Nadie se molestará en apoyar esa causa perdida, e incluso muchos se alegrarán de su desaparición. Los ecólogos, sabedores de este efecto, buscan “especies paraguas” que caigan bien a la población y que éstas protejan indirectamente a las demás al protegerse el medio ambiente común. Una ardilla, un oso panda, un lince o un mono sirven para este menester.

El colmo de la estulticia se da en el caso de los animales domésticos como gatos o perros, a los que hemos humanizado y sobre los que proyectamos unos sentimientos sobredimensionados. Quizás esto se deba a que vivimos en sociedades deshumanizadas en donde hay mucha soledad, violencia psicológica, tristeza y depresión. Nuestros políticos, tan sensibles ellos a las demandas de coste cero que no cambien realmente nada, ya han legislado al respecto y han introducido figuras como la de la brutalidad animal, mediante la cual pueden encerrar a un ser humano en la cárcel por matar a un perro.

Esto contrasta con las industrias contaminantes que matan a miles de animales y plantas sin que paguen por ello, o a constructoras que destrozan para siempre un ecosistema costero con el aplauso de políticos locales agradecidos y de los especuladores del lugar.

Las plantas tampoco gozan de muchas simpatías, no va de un lado a otro evitando nuestra presencia o no mueven la cola cuando llegas a casa. Se pueden buscar excusas emocionales para reivindicar su protección o invocar la belleza que proporcionan, pero nos bastan las razones objetivas para hacerlo.

Dependemos mucho más de las plantas que de los animales. La vida en la Tierra sería imposible sin ellas y son nuestra fuente de alimentos, de aire limpio, de agua dulce y medicamentos. Controlan el clima, retienen el suelo y la lluvia. La salud de los ecosistemas depende en gran medida de la salud de las plantas que contiene. La desaparición de sólo algunas de ellas conlleva la desaparición de muchos otros animales que dependen directa o indirectamente de ellas.
Valga esta larga introducción para exponer la gravedad de esta noticia que a continuación vamos a exponer.

Según un análisis a escala global realizado por científicos de los Reales Jardines Botánicos de Kew, del Museo de Historia Natural en Londres y de la IUCN las plantas están tan amenazadas como los mamíferos. Una de cada cinco plantas del planeta está ya en peligro de extinción. El estudio se enmarca dentro de los esfuerzos realizados en el año internacional sobre la biodiversidad declarado por la ONU y que está ya acabando.

Según Stephen Hopper, director de los Reales jardines Botánicos de Kew, el estudio confirma lo que ya se sospechaba: que la causa de que haya plantas en peligro de extinción se debe a la pérdida de hábitats provocada por el ser humano. Hopper dice que es la primera vez que se tiene una visión global clara sobre el riesgo de extinción de plantas en todo el mundo.

Según él no podemos sentarnos y mirar cómo las especies de plantas desaparecen, sobre todo porque los animales dependen de ellas.

Entre los resultados del estudio está que las plantas están más amenazadas que las aves y tan amenazadas como los mamíferos, que las gimnospermas (el grupo que incluye a coníferas y cicadaceas) son el grupo más amenazado (con un 36%), que el hábitat más amenazado es el bosque tropical lluvioso y que el proceso más amenazador es la destrucción de hábitats realizado por el ser humano.

En este trabajo se han tratado de estudiar la situación de 7000 plantas de los cinco grupos principales (briofitas, pteridofitas, gimnospermas, monocotiledóneas y legumbres) de las cuales 4000 han sido estudiadas en detalle. Se estima que hay unas 380.000 especies de plantas en el mundo, frente a 10.027 especies de aves, 5490 de mamíferos y 6285 de anfibios. Por tanto, un 22% de plantas amenazadas arroja una cifra muy alta de especies amenazadas de extinción, muy por encima de la que nos dan todas las especies animales amenazadas juntas. Además esto dificulta la evaluación sobre su situación.

Eimear Nic Lughadha, participante en el estudio y de la misma institución antes mencionada, dice que “no se trata de elegir unas cuantas plantas ‘estrella’, sino de decir que las plantas son intrínsecamente importantes para la salud de humanos y animales. No sabemos qué plantas son importantes para un ecosistema en particular… En este momento hacemos desaparecer a especies que no comprendemos completamente”.

Se podría añadir a las palabras de Lughadha que además ya hemos hecho desaparecer para siempre especies sobre las que ni siquiera hemos llegado a saber de su existencia. Es uno de los monumentos más grandes que la humanidad ha erigido a la ignorancia universal suprema.


Fuente: Neofronteras

Costa Rica necesita otras formas de captar fondos para la conservación


Costa Rica tiene todo el potencial de convertirse en una “finca” donde se puedan ensayar nuevas formas de captar fondos para apoyar la protección ambiental.

Esos dineros, eventualmente, beneficiarían a países que, como el nuestro, se han comprometido con la protección de los bosques, el uso de combustibles limpios, el mejoramiento del transporte urbano y el manejo de desechos.

Especialistas consultados por La Nación coinciden en que el país necesita innovar para recuperar la atención mundial y captar miles de millones de dólares para seguir protegiendo su biodiversidad.

Para lograr ese objetivo, Costa Rica apuesta a que le paguen más por cuidar los bosques, y a servir de proyecto piloto para desarrollar la nueva generación de certificados de mitigación de gases de efecto invernadero.

Dinero para bosques.La primera apuesta nacional es por el acuerdo sobre bosques conocido como REDD (por sus siglas en inglés), que busca reducir la deforestación y degradación de los bosques mediante pagos a los países en desarrollo.

Costa Rica ha sido una de las naciones que más ha impulsado esta agenda pues su oferta de servicios forestales es amplia y podría generar importantes réditos, reconoció William Alpízar, de la Dirección de Cambio Climático.

Tras varios años de negociaciones sobre REDD, el año pasado, finalmente, 192 países admitieron la necesidad de crear un régimen económico para evitar la deforestación. Esto sucedió durante la reunión de Naciones Unidas (ONU), en Copenhague, Dinamarca.

Aunque todavía no se ha aprobado un acuerdo formal, Costa Rica sería uno de los beneficiarios.

María Elena Herrera, del Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (Fonafifo), informó de que recientemente fue aprobado un proyecto del Banco Mundial para Costa Rica.

“Nos comunicaron que somos sujetos de una donación de $3,4 millones para desarrollar las acciones piloto que permitan impulsar el sistema REDD”, confirmó.

Herrera reconoció que ahora el país debe redoblar esfuerzos para que el mecanismo REDD se apruebe en la próxima reunión de la Convención de Cambio Climático de la ONU, en Cancún, México.

“Estamos muy contentos de trabajar con el Gobierno de Costa Rica. (...) nos parece que el país tiene un gran potencial para seguir teniendo un impacto positivo y aprovechar las nuevas oportunidades en los mercados emergentes de carbono.

“Creemos que su liderazgo será fundamental en el desarrollo de modelos innovadores para la mitigación del cambio climático en la región y el mundo”, dijo Juan Pablo Ruiz, experto en Manejo de Recursos Naturales del Banco Mundial.

De aprobarse, el mecanismo REDD podría convertir el área boscosa del país en una mina de oro.

Generación de bonos.La siguiente opción potencial para el país es el NAMA, mecanismo cuyo nombre se deriva de las siglas en inglés de Medidas de Mitigación Nacionalmente Apropiadas.

Por medio del NAMA, cualquier país debe visualizar y planear cómo lograr cambios transformadores en su economía para evitar emitir gases de efecto invernadero a la atmósfera.

“Mejorar la estructura vial, usar biocombustibles y planear reconversiones agrícolas pueden ser algunas de las opciones”, explica Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Cambio Climático de ONU.

Una vez que se tenga claro ese plan, se identifican naciones con capacidad financiera a las cuales vender un proyecto de inversión que apoye esos cambios.

“Al final, lo que venden es un gran paquete de emisiones de gases que se van a dejar de liberar gracias a esos cambios”, explicó Christiana Figueres.

Veinticinco países, entre ellos Costa Rica, ya se suscribieron a un acuerdo que pretende lograr la ejecución de este mecanismo.

“Del 2000 al 2007, Costa Rica experimentó un aumento de la cubierta forestal neta de aproximadamente 3.000 hectáreas por año y ha demostrado ser un líder en el desarrollo y aplicación de instrumentos de mercado para la gestión ambiental y de pago por servicios ambientales innovadores”, agregó Juan Pablo Ruiz, del Banco Mundial.

“Costa Rica es un país pequeño con la habilidad para hacer cosas maravillosas en materia de conservación.

“Su tamaño y buena consciencia ambiental entre líderes políticos, son idóneos”, destacó Elizabeth Losos, quien preside la Organización de Estudios Tropicales (OET). Esta investigación se hizo con el apoyo del Woodrow Wilson Center desde la redacción de The Washington Post, en Estados Unidos.



País tiene solo tres años más para actuar


  • Christiana Figueres Secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Cambio Climático de Naciones Unidas

  • El mensaje de la experta es que el país debe apurarse y convertirse en finca experimental de la nueva generación de certificados de carbono.



Ante un mercado mundial de carbono tan restringido, ¿qué otras oportunidades de financiamiento ve usted para Costa Rica?

La oportunidad más grande que yo veo es acceder a fondos ligados a lo que hoy se conoce como Medidas de Mitigación Nacionalmente Apropiadas (NAMA, por sus siglas en inglés).

Y eso, ¿qué es?

Los NAMA son la próxima generación de esfuerzos de mitigación en los países en desarrollo, como una nueva generación de certificados de carbono.

¿En qué consisten?

Son una forma de certificación que no está dentro de un mercado de emisiones actuales. No se trata de vender certificados por la reducción de estas emisiones, sino que es un plan de inversión que el país tendría que diseñar para hacer cambios importantes en su estructura energética o en el manejo de residuos sólidos. A partir de allí, se aplica para obtener la inversión extranjera en esas iniciativas.

“La modernización del transporte urbano en el Valle Central podría ser un ejemplo de ello. También podría pensarse en la organización de las vías de transporte dentro de las ciudades del Área Metropolitana e incluir mejoras en cuanto al combustible de la flota vehicular.

“Todo eso, se sistematiza como un plan de inversión. Se cuantifica y se lleva a la comunidad internacional para que lo aprueben y financien”.

¿Cuáles países estarían en la obligación de financiarnos?

En obligación van a estar todos los países industrializados, pero eso no está totalmente decidido todavía; esas son parte de las negociaciones que se verán en la próxima cumbre en Cancún (noviembre). Mejor digamos que ya han mostrado interés Alemania, Estados Unidos, Francia y Japón.

¿Qué ganan esos países financiando nuestras acciones?

No es que quieran. Es que ellos van a tener que hacerlo y financiarnos. Van a tener que crear un fondo para canalizar las donaciones desde los países industrializados hacia los países en desarrollo. Lo que ocurre es que no todos los países en desarrollo van a poder aprovechar la oportunidad de optar por estos NAMA.

¿Por qué no?

Porque para poder aprovecharlos, deben tener una institucionalidad pública bastante desarrollada y la capacidad de una colaboración muy efectiva entre el sector privado y el sector público.

“Costa Rica tiene ambas cosas: una institucionalidad pública madura y una buena interacción entre el sector público y privado. Yo diría que por eso tiene una gran ventaja con respecto a otros países.

“Me parece que la mayor oportunidad para Costa Rica, sino la única, es capturar financiamiento internacional para implementar las medidas que nosotros necesitamos para llegar a la declaración de carbono neutralidad por medio de los NAMA. ¡Eso es lo fantástico! ¡Es una oportunidad única para recobrar la atención del mundo!

“Lo mejor es que, para proponer estas medidas, ya el país tiene camino recorrido porque el Gobierno tico tiene identificado lo que necesita hacer con la Estrategia Nacional de Cambio Climático, por ejemplo.

“El país ya sabe dónde debe incrementar eficiencia energética y cuál tecnología debe cambiar. El tema serio es que hay que moverse y hacerlo muy pronto.

“A esos recursos internacionales solo se puede acceder como país y no como empresas o iniciativas privadas, aunque muchas de las medidas necesarias deben ser asumidas y apoyadas por el sector privado. De allí la importancia de la buena relación público-privada”.

Es una oportunidad potencial, pero no es real todavía. En la actualidad, ¿hay algo que podamos hacer?

El Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (Fonafifo) –que ofrece el pago por servicios ambientales de un área boscosa, por ejemplo– por el momento, está dentro de un mercado voluntario. Pero se está tratando de lograr que se considere como figura del mercado oficial. Hay todo un capítulo de la negociación sobre eso.

“Sin embargo, yo insisto: no creo que esa sea la oportunidad más grande que tiene Costa Rica. Creo que la opción más interesante es entrar a pedir recursos para implementar las medidas que queremos y se necesitan en el país, pero por el mecanismo llamado NAMA.

“Quizá lo que hacemos hoy en materia de protección forestal y servicios ambientales podría llegar a ser considerado en esa nueva generación de certificados de mitigación internacional, pero eso no se sabe todavía.

“Lo que sí es seguro es que la modernización del transporte, del sector energético, industrial y el agropecuario son definitivamente las áreas que ofrecen oportunidades muy interesantes para conseguir recursos externos y así lograr la modernización que queremos para lograr que el país sea Carbono Neutro, como se desea para el 2012.

“Hay una ventana de oportunidad que se nos va a cerrar dentro de tres años y Costa Rica está aventajada en ser uno de los primeros países que logren organizar sus paquetes NAMA y presentarlos a la comunidad internacional para ser financiados.

“Eso sí, hay que apurarse. Cuando los países más grandes hagan lo mismo, nosotros simplemente salimos del mercado, desbancados por países donde se puedan conseguir más reducciones de carbono.

“Mi mensaje para el Gobierno es muy claro y directo: por favor, apúrense porque hay una ventana de oportunidad que se le cierra a Costa Rica en tres o cuatro años.

“El hecho de que estemos empezando nuevo gobierno es un regalo en bandeja de oro para esta Administración. Les pido que se organicen y lo hagan pronto”.

Para estar claro, ¿de cuánto dinero se habla con los NAMA?

No se habla de números aún, pero eso es bueno porque no hay límite tampoco. Como es algo que nunca se ha hecho en el mundo, es necesario diseñar el mecanismo y, por esta razón, se andan buscando países que quieran ofrecerse para aprender cómo hacerlo.

“Como decía don Pepe, ‘Costa Rica, más que un país es una finca experimental’. Yo realmente creo que podríamos ser un laboratorio para el mundo sobre cómo se puede poner a funcionar esta nueva generación de medidas de mitigación de gases de efecto invernadero.

“Los países grandes, como China, India y Brasil, tienen que esperar a que todo esté listo, diseñado y decidido para hacer sus cálculos y optar por los NAMA. Costa Rica es un país pequeño y podría ofrecerse para ser utilizado, con el fin de aprender cómo diseñar las reglas del juego de lo que será la nueva generación de certificaciones de mitigación y, de paso, podríamos lograr la financiación que necesitamos para prepararnos ante el calentamiento global.

“No esperarse a que todo eso esté definido, sino ofrecerse como proyecto piloto para que el mundo defina cómo se va a ser esto.

“Desafortunadamente, tampoco es que la cosa está tan virgen y que Costa Rica se puede sentar en la galleta. Ya tenemos países que también van adelante en este proceso: México, Turquía y Chile van muy rápido.

“Aunque los NAMA como tales no existen, hay una figura actual que podría considerarse como predecesora. Si uno revisa la página del Banco Mundial (www.bancomundial.org), se ve que hay países que ya están aprendiendo a sacar provecho económico de las acciones de mitigación contra el cambio climático y para lograrlo ya están recibiendo dinero del Climate Investment Funds ”.

¿Por qué si Costa Rica está tan preparada como usted dice para recibir financiamiento, no ha recibido dinero del Banco Mundial como esos otros países?

¡Esa es la pregunta precisamente! El Gobierno es el que tiene que poner el plan de inversión: Ministerios de Transporte, Ambiente, Hacienda, Mideplan y Relaciones Exteriores.

“Estas son cifras muchísimo más grandes de lo que Costa Rica podría lograr con los mecanismos establecidos hoy, de los cuales ahora tenemos pequeñitos y no son transformadores.

“Si vamos a llegar a la carbono-neutralidad que deseamos, tenemos que transformar la economía y optar por planes de inversión que transformen la manera en que consumimos y usamos la energía. Solo ahí tenemos oportunidades. De lo contrario, el país se va a quedar sin alternativas ni liderazgo en materia ambiental”.


Fuente: La Nación

Blanqueamiento de corales en el Caribe


Ciudad de Panamá, (dpa) - El aumento de la temperatura a entre 30 y 32 grados provocó el blanqueamiento y mortandad de corales en el Caribe, reveló este viernes en Panamá el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés).

La situación de interés ambiental fue confirmada este viernes por el biólogo Héctor Guzmán, del Smithsonian, tras varias mediciones en áreas de la costa marítima. La red de monitoreo del Instituto abarca unos 33 sitios a lo largo del territorio panameño.

Guzmán señaló que la Administración Nacional Atmosférica y Oceánica de Estados Unidos (NOAA) había enviado una advertencia en julio sobre temperaturas altas en todo el Caribe, luego de la interpretación de imágenes satelitales.

Sin embargo, en Panamá no habían indicativos de temperaturas de hasta hace 10 días, y se presume que el inicio de la temporada de huracanes creó una baja circulación en el Caribe suroccidental, lo que propició que el agua quedase "estancada" en Panamá y Costa Rica, en la esquina occidental del Caribe.

El investigador advirtió que el calentamiento afecta a la costa Caribe de Panamá, desde la comarca indígena de Kuna-Yala, limítrofe con Colombia, Isla Grande, Portobelo y Galeta, en la provincia de Colón, hasta Bocas del Toro, en la frontera con Costa Rica.

Guzmán señaló que el blanqueamiento es el resultado del estrés de los arrecifes coralinos, debido a factores como temperatura elevada del agua, pero no necesariamente implica mortandad.

El calentamiento del agua afecta algunas fases en los ciclos de los organismos coralinos, como la reproducción y crecimiento. Sin embargo, cuando se prolonga demasiado, los corales empiezan a morir.

Guzmán recordó que en 2005 hubo un evento similar en todo el Caribe, que incluyó el blanqueamiento intenso en Panamá. Pese a ello, la mortandad de corales fue menor del 12 por ciento en la zona.

Un estudio divulgado por el STRI en noviembre de 2009 reveló que en la vertiente del Caribe panameño hay unas 130 especies de corales, pero las del Pacífico están en mejores condiciones.


Fuente: Diario El País

Tomando el pulso al planeta

La Tierra está enferma. Nosotros la estamos matando, o más concretamente estamos matando la vida que contiene. Podemos vigilar continuamente sus constantes vitales y ver cómo evoluciona o podemos tomar su pulso en un momento dado. Pero, ¿como tomar el pulso a un planeta?


Esta redacción, ante la imposibilidad de una monitorización prolongada, ha optado por tomar el pulso puntualmente, escogiendo unos pocos resultados sobre Medio Ambiente entre los aparecidos en un periodo de unos poquísimos días y resumirlos aquí sin alterarlos. Es sólo una instantánea, un disparo con escopeta a ver qué cae, un intento fútil de hacer ver a los negacionistas cargados de fanatismo y doctrina que estamos en peligro por nuestro tremendo egoísmo.

Sobre el futuro climático se han dibujado diversos escenarios dependiendo de nuestra capacidad de controlar las emisiones de gases de efecto invernadero. En todo caso, si queremos evitar un apocalipsis habrá que recortar esas emisiones. Nuevas tecnologías más eficientes desde el punto de vista energético podrán ayudar, pero ¿y la tecnología antigua aún en uso y que no vamos a retirar? ¿Hay suficiente inercia para que el aumento de emisiones siga por décadas y no podamos evitarlo?


Según Steven Davis y Ken Caldeira, de la Carnegie Institution [1], hay un resquicio para la esperanza, pero si queremos evitar el desastre urge la creación de nuevas tecnologías limpias.
Según Davis el mayor problema del cambio climático es la enorme inercia que tiene. Parte de esa inercia se debe a los ciclos naturales del carbono o a límites naturales, pero otros se deben a las infraestructuras construidas por el ser humano, que emiten gases de efecto invernadero y lo seguirán haciendo hasta que dejen de estar en uso.


La pregunta que estos investigadores se plantearon fue qué pasaría si se mantienen las actuales infraestructuras (plantas térmicas, automóviles, etc) hasta el final de su vida útil, pero todas las nuevas que se construyan son limpias desde el punto de vista climático.


Encontraron que (tomando como ejemplo datos de EEUU) esto era suficiente como para colocar la concentración de dióxido de carbono a sólo 430 ppm, lo que provocaría un aumento de temperatura de sólo 1,3 grados centígrados respecto a la época preindustrial.


Los autores, sin embargo, advierten que este resultado no minimiza la amenaza, pero como la mayor parte de esta amenaza proviene de infraestructuras que aún no hemos construido urge desarrollar nueva tecnología que no emita gases de efecto invernadero ya, incluyendo los automóviles eléctricos.

Según un estudio ([2], [3]) la expansión de los regadíos a nivel global, para así alimentar a la creciente población mundial, parece que está camuflando los efectos del calentamiento global. Muchos de esos regadíos son regados con aguas procedentes de acuíferos. Pero la mayoría de estos acuíferos quedarán agotados por sobreexplotación en las próximas décadas con lo que se producirán dos consecuencias: un aumento de los efectos del cambio climático y una escasez de comida.


Los científicos de todo el mundo están de acuerdo en que la actividad humana ha elevado la temperatura global en 0,7 grados centígrados debido al consumo de combustibles fósiles.
Cuánto se elevará en el futuro dependerá de las emisiones que hagamos en las próximas décadas, pero también de otros factores. Las partículas de aerosol que introducimos en la atmósfera han compensado en parte esto. Los regadíos también han contribuido al enfriamiento, compensando las consecuencias del efecto invernadero.


En cien años los regadíos se han multiplicado por cuatro y ahora cubren una superficie igual a cuatro veces el estado Texas.


Este proceso de enfriamiento tiene más impacto en áreas desérticas o semidesérticas. El agua en la superficie se evapora llevándose el calor del suelo y enfría la zona.


Estos autores calculan que este efecto de enfriamiento es pequeño (0,1 grados centígrados) a escala global, pero es muy potente a escala regional, llegando hasta los 3 grados centígrados en algunas regiones de India. El estudio sugiere que incluso este efecto puede que esté alterando el patrón de comportamiento del monzón en Asia.


Según los autores, los modelos previos estaban muy idealizados, pero el suyo es más realista. Este trabajo subraya la importancia de incorporar a los modelos climáticos el efecto de los regadíos.

Científicos de la Universidad de Oregón han determinado a escala fina la estructura genética del primer animal en mostrar respuesta rápida frente al cambio climático: un mosquito (Wyeomyia smithii) de las plantas jarro (Sarracenia purpure). Para ello han utilizado una técnica novedosa denominada RAD (Restriction-site Associated DNA). Según los autores del estudio ([4], [5]) este resultado demuestra el poder de la Genética a la hora obtener conocimiento de las especies terrestres.


En este caso han podido determinar los mecanismos genéticos subyacentes al cambio climático posterior a la última glaciación de la respuesta de tipo fotoperiodo. Esta respuesta está relacionada con la emigración y reproducción del mosquito. Al parecer la expansión de este mosquito se dio en su día en forma de ola progresiva y no por parches aislados a lo largo de Norteamérica.


La idea es obtener información que nos pueda ayudar a diagnosticar mejor la posible invasión de otro tipos de mosquitos como el portador del dengue, la encefalitis o de la malaria según invadan zonas templadas al aumentar la temperatura global debido al actual cambio climático.

La crisis del colapso de las colmenas hizo preocuparse en gran medida a las personas informadas. Gran parte de nuestra producción agrícola depende de estos pequeños insectos. Sin polinizadores la producción agrícola caería dramáticamente y padeceríamos hambrunas.
Un estudio reciente de la Universidad de Toronto ([6], [7], [8]) proporciona la primera prueba a largo plazo sobre la tendencia a la baja de todos los polinizadores. Al parecer el culpable es el calentamiento global.


En el caso de las abejas el calentamiento global produce el desacople temporal entre el periodo de floración y el periodo de hibernación de estos insectos.


James Thomson ha tomado datos durante 17 años en las Montañas Rocosas de Colorado. Sostiene que se puede observar una clara disminución de las poblaciones de polinizadores con el paso del tiempo.


Según él esto demostraría que la polinización es vulnerable incluso en ambientes prístinos donde no hay ningún tipo de pesticida o influencia humana directa, pero donde ya se nota el cambio climático.

¿De dónde sale la comida que se come? Pues al parecer gran parte de la misma, directa o indirectamente, proviene de la destrucción de selva tropical. Al menos así se manifiesta en un estudio de expertos de la Universidad de Stanford ([9], [10]).


Más del 80% de las nuevas tierras de cultivo creadas entre 1980 y 2000 provienen de bosques vírgenes tropicales. Entre 1980 y 1990 (diez años) se destruyó una extensión de selva virgen equivalente en extensión a la superficie de Alaska. Los datos provienen del análisis de fotos de satélite.


Esta política ha arrojado una considerable cantidad de dióxido de carbono a la atmósfera y tendrá grandes implicaciones para el calentamiento global si se sigue destruyendo selva a este ritmo. Con cada 400 mil hectáreas de bosque destruido se arroja a la atmósfera el mismo carbono que 40 millones de automóviles en un año. El bosque tropical almacena más de 340.000 millones de toneladas de carbono, que es 40 veces las emisiones anuales producidas por todo el consumo de combustibles fósiles.


Los principales culpables no serían las pequeñas explotaciones familiares, sino grandes terratenientes y corporaciones que han reemplazado a los primeros y destruyen inmensas extensiones de selva, principalmente en Brasil e Indonesia. Contradictoriamente, las zonas dedicadas a la agricultura en zonas no tropicales han disminuido en extensión (¿no podían competir en precios?).


La ONU espera que la producción agrícola se doble para el año 2050 por lo que es de esperar más destrucción de selva. El aumento de la demanda de productos agrícolas se debe en gran parte al aumento de la población mundial y al surgimiento de una clase media en China e India. También se debe últimamente a la producción de biocombustibles.


En el caso de Brasil gran parte de la destrucción viene de la producción de pastos para el ganado, que más tarde se convertirán en hamburguesas y similares, así como de la producción de soja.


Según uno de los autores del estudio, el 55% de toda la extensión boscosa que había en este planeta fue completamente destruida entre 1980 y 2000 (veinte años) y un 28% fue degradada.

De esa misma universidad es Eric Lambin [11], que ha desarrollado diversas técnicas en las que se usan datos de satélite para estudiar problemas medioambientales. En especial es fácil estudiar los problemas de deforestación y de abandono de la tierra agrícola obtenida en esos mismos lugares al cabo de un tiempo, cuando se pierde la fertilidad del suelo.


Así por ejemplo, descubrió que Vietnam no usaba menos madera como sostenía su gobierno, sino más, generalmente importada ilegalmente de los países del entorno.


Los datos por satélite se complementan con encuestas a pie de selva, que revelan la problemática de la población autóctona. La escasez de suelo lleva a la población a cultivar en laderas, destruyendo los árboles que retienen el suelo. Cuando llueve, a veces fuertemente, se pierde ese suelo, además de provocar toda clase de dramas humanos.

Otro tipo de efectos de la deforestación es la sustitución de mosquitos portadores de malaria por mosquitos portadores de dengue, que ya es la principal causa de hospitalización y muerte infantil en Tailandia.

Foto
Daphnia magna. Fuente: Paul Hebert.

Un muy interesante estudio reciente ([12], [13], [14]) va a permitir predecir qué especies se extinguirán. El trabajo ha sido muy bien valorado dentro de la comunidad científica y en diversas instituciones, considerándose ya un hito en el campo.


Las principales causas de extinción son la degradación o pérdida de habitas, las especies invasoras, la caza y la contaminación. Pero no es fácil predecir si la población de una especie en peligro de extinción está tan dañada como para que ya esté condenada a la desaparición, incluso aunque queden algunos ejemplares. El número de individuos que queden de una determina población no es un buen indicador. Este nuevo estudio permite sentar las bases de una alarma temprana en el proceso de extinción y así tratar de evitarla antes de que sea tarde.


Según sugiere la teoría, el punto de no retorno hacia la extinción está precedido por una fase de decaimiento crítico descrita matemáticamente y que cumplen diversos tipos de procesos, como los cambios abruptos en el clima que se dieron en el pasado o los ataques epilépticos.


En el caso de las especies en peligro de extinción, esta fase se caracteriza por una recuperación cada vez más lenta después de un pequeño declive provocado por las fluctuaciones que se producen de vez en cuando en la población. El punto de no retorno viene descrito matemáticamente como una bifurcación transcrítica.


John Drake y Blaine Griffen decidieron comprobar si estos signos de alarma se podían ver en la realidad y diseñaron un precioso experimento de laboratorio. Como el tiempo implicado en los procesos de extinción son muy elevados para el caso del rinoceronte negro o del tigre de Bengala, en su experimento usaron una especie de vida corta como la pulga de agua (Daphnia magna). Depositaron estas criaturas en 60 tanques y esperaron a que las poblaciones se estabilizaran en unos pocos meses. Luego simularon la degradación ambiental de parte de esos ambientes, disminuyendo las algas verde-azuladas de las que se alimentaban en 30 de los casos. Esas 30 poblaciones disminuyeron rápidamente. Después de 270 días traspasaron el punto de no retorno, desapareciendo por completo al cumplirse poco más de un año. Las poblaciones de las otras 30 oscilaron en tamaño, pero sobrevivieron.


Estos investigadores analizaron la tendencia según el tamaño de las poblaciones usando herramientas estadísticas. Descubrieron signos de decaimiento crítico en las poblaciones con degradación ambiental, pero no en las otras. El decaimiento crítico duraba unas 8 generaciones antes de cruzar el punto de no retorno hacia la extinción.


Por tanto, este experimento ha proporcionado pruebas experimentales a las señales de alarma que se habían predicho teóricamente con anterioridad.


La pregunta que surge es si estos signos de alarma pueden ser detectados entre los datos ecológicos reales fuera del laboratorio, que normalmente son datos muy “ruidosos”.

Un grupo de científicos conservacionistas abogan por un cambio fundamental hacia la conservación de la biodiversidad [15]. En el artículo que han escrito, y que sale publicado en Science, argumentan que, a no ser que la gente reconozca la conexión entre consumo y pérdida de biodiversidad, la vida en la Tierra continuará su declive.


Según Mike Rands la biodiversidad continúa su declive pese a todos los esfuerzos realizados y urge que la gente vea la biodiversidad como un bien común global que proporciona beneficios, como el aire limpio o el agua dulce. Esta visión debe integrarse no sólo en las políticas, sino en la sociedad y en las decisiones individuales del día a día.


Según estos expertos no hay que considerar la biodiversidad de un modo aislado como parte de los planes de una nación, sino que debe extenderse a todos los sectores gubernamentales como un tesoro a defender. Desde el punto de vista internacional sugieren que se apoyen los esfuerzos de conservación del medio de los países en vías de desarrollo.


Según Rands, como los beneficios que recibimos de la biodiversidad son gratuitos los damos por sentados. El costo de conservación de la biodiversidad es mínimo comparado con los beneficios que proporciona o con los costos que acarrea su pérdida. Desde el punto de vista económico mantener la biodiversidad es fundamental.


Abogan por una reunión general de las Naciones Unidas para discutir este problema y así propagar este mensaje tan importante.


Según los autores hay que recompensar las acciones individuales positivas en este aspecto y penalizar las negativas.


En la actualidad las amenazas a la biodiversidad son la destrucción o fragmentación de hábitats, la contaminación, la sobreexplotación de especies, las especies invasoras y el cambio climático. El 21% de las todos los mamíferos, el 30% de todos los anfibios, el 12% de todas las aves y un 25% de todas las plantas están ya en riesgo.

Podríamos mencionar más, como la amenaza bajo la que se encuentran los pingüinos en todo el mundo o que una combinación de agricultura orgánica y tradicional es mejor que cada una de ellas únicamente.


Fuente: Neofronteras, http://neofronteras.com/?p=3235
Los resultados son muchos y se dan continuamente, sirvan los expuestos como sólo unos ejemplos, improvisados a raíz de unos comentarios vertidos en este sitio web. Algunos de ellos son realmente interesantes y merece la pena leer las notas de prensa originales para estar mejor informados.

Renovado el acuerdo internacional para frenar la contaminación en la Antártida


Buenos Aires, 12 ago (EFE).- Delegados de 28 países se comprometieron hoy a frenar la contaminación que causan actividades científicas en la Antártida y, sobre todo, las decenas de miles de turistas que visitan el llamado “continente blanco” cada año.

El compromiso se logró durante la reunión anual del Consejo de Administradores de Programas Antárticos Nacionales (COMNAP, por su sigla en inglés) al cabo de cuatro días de deliberaciones en Buenos Aires.

Las partes resolvieron coordinar políticas que incluyen la creación de áreas de protección del ecosistema y un mayor control para impedir incumplimientos de normas ecológicas y de seguridad.

Una de las principales preocupaciones del comité es la “conducta negligente” de turistas que visitan la Antártida en pequeños buques que están fuera de los registros de la agencia internacional que regula esa actividad.

“No queremos limitar la presencia de turistas en la Antártida pero sí vigilar mejor sus actividades para que respeten las normas ambientales”, apuntó a Efe Mariano Mémolli, delegado argentino en la reunión de Buenos Aires.

Mémolli calculó que unos 40.000 turistas visitan anualmente el “continente blanco” y buena parte de ellos viaja en barcos que no están avalados por la agencia internacional de turismo en la Antártida.

“Muchos de los turistas independientes están fuera de control. Acceden a las áreas de pingüinos, lo que incrementa su mortalidad, arrojan basura e incluso roban elementos históricos”, se lamentó.

En este sentido, se analizó la implantación de medidas que limiten este tipo de turismo y sancionen las acciones negligentes, aunque los países del Tratado Antártico carecen actualmente de las “herramientas jurídicas necesarias” para limitar y controlar al turismo independiente.

Mémolli explicó que buques turísticos no registrados viajan hacia la Antártida desde puertos de países que no son parte del tratado, que entró en vigor en 1961 y cuenta actualmente con 48 signatarios, entre miembros consultivos (plenos) y adherentes.

Estos 48 países llevan adelante programas de investigación científica ya sea por medio de bases propias o en cooperación con otros y resulta imposible llevar un recuento de la cantidad de residuos que generan sus actividades, apuntaron otras fuentes del COMNAP.

Los portavoces señalaron que en la reunión de Buenos Aires también hubo mucha preocupación por los pequeños o grandes derrames de combustible que pueden ocasionar los barcos que navegan por la zona antártica.

El último accidente grave ocurrió en 2007 con el naufragio del crucero “Explorer”, que estaba registrado en la agencia internacional de turismo antártico cuando naufragó cerca de las islas Shetland del Sur con 185.000 litros de gasóleo a bordo.

Episodios como el del “Explorer” han disparado en los últimos años la investigación para desarrollar microorganismos que reduzcan la presencia de hidrocarburos, una de las materias pendientes entre los países con intereses en el continente.

Algunas de estas investigaciones se presentaron durante la reunión bienal que celebró paralelamente en Buenos Aires el Comité Científico de Investigaciones Antárticas (SCAR) con la presencia de un millar de expertos de 40 países.

Uno de los proyectos más destacados es el del investigador Walter McCormac, del Instituto Antártico Argentino, quien ha impulsado un estudio para alterar microorganismos terrestres que, tras agregarles nutrientes, consiguen eliminar hasta un 85 por ciento de los restos de petróleo en superficies con temperaturas muy bajas, como la Antártida.

Los representantes del COMNAP se comprometieron también a aumentar la cooperación entre los países del Tratado Antártico en materia de investigación científica, especialmente en el estudio del avance del cambio climático.

Los glaciares antárticos pierden actualmente unas 5.000 millones de toneladas de hielo al año, indicó Mémolli.
Los delegados internacionales acordaron además mejorar la comunicación entre las distintas bases científicas antárticas, así como desarrollar el uso de energías alternativas e impulsar proyectos educativos y culturales.

Reino Unido, España, EE.UU., Rusia, Australia, Argentina y Brasil son algunos de los 28 miembros consultivos del Tratado Antártico, un convenio que regula aspectos sobre la libertad de investigación, defensa medioambiental, no proliferación nuclear y preservación pacífica de la Antártida.


Fuente: Diario Costa Rica Hoy, http://costaricahoy.info/ambiente/renovado-el-acuerdo-internacional-para-frenar-la-contaminacion-en-la-antartida/62604/

Estudio confirma potencial económico de la conservación


La conservación de los recursos naturales como estrategia de desarrollo es generadora de grandes beneficios para el país.

Ello se desprende del análisis del aporte de parques nacionales y reservas biológicas al bienestar económico y social de Costa Rica.

Solo en el 2009 las áreas protegidas generaron ¢778.148 millones, reveló un estudio del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible de la Universidad Nacional (Cinpe-UNA), divulgado ayer.

Queda demostrado que estas áreas no solo brindan servicios ecológicos, sino también económicos y sociales.

Esto se ve reflejado en dos actividades primordiales: el turismo, con ¢546.136 millones (70,18% de los aportes), y la generación hidroeléctrica, con ¢205.242 millones (26,38%).

Según dijo Guiselle Méndez, directora del Sistema de Áreas de Conservación (Sinac), el país posee 169 áreas protegidas, y de estas 28 corresponden a parques nacionales. Esto equivale a tener un 26% del territorio nacional bajo alguna forma de manejo.

Tres casos de estudio. La investigación dio cuenta de tres parques nacionales del Pacífico que nunca habían cuantificado los beneficios económicos asociados a su existencia en la comunidad.

Se analizaron datos sobre Rincón de la Vieja y Palo Verde, en Guanacaste, así como para Corcovado e isla del Caño, en Osa.

Estos sitios protegidos son reconocidos por su riqueza biológica y paisajística dadas por un volcán activo con fumarolas, un humedal que funciona como refugio de aves migratorias y uno de los puntos con mayor densidad de especies por área en el mundo.

En cada caso, el estudio evaluó el valor agregado de las áreas protegidas en la producción de bienes y servicios en los ámbitos internacional, regional, nacional y local.

Corcovado fue el que más contribuyó con ¢48.197 millones, al beneficiar tanto a proveedores de servicios nacionales como locales.

Le sigue Rincón de la Vieja, con ¢12.770 millones. Sus aportes quedaron mayoritariamente en el extranjero, en agencias de viajes y operadores de tours.

Por último, Palo Verde cooperó con ¢1.106 millones, que ayudaron a agencias de alquiler de autos, operadores de tours y agencias de viajes asentadas en suelo nacional.

Para Gerardo Jiménez, director del Cinpe-UNA, las comunidades aledañas a las áreas protegidas son fundamentales para su gestión.

Por eso, los expertos recomendaron impulsar esquemas innovadores que logren complementar la conservación con el desarrollo.

Así se facilitaría la conformación de conglomerados de actividades socioeconómicas o clusters alrededor de un parque nacional o reserva biológica en beneficio de las comunidades que circundan estos sitios, dándole a los vecinos una oportunidad de desarrollo y actividades que mejoren la calidad de vida de sus familias.

Igualmente, Jiménez destacó la importancia de diversificar estas actividades para no depender únicamente del turismo.

Otra de las recomendaciones dadas por el reporte es implementar un sistema de contribución obligada de los sectores favorecidos por los parques nacionales y reservas biológicas, de tal forma que puedan retribuir a estas áreas por los servicios brindados.

Finalizado el trabajo, Cinpe-UNA puso a disposición la metodología de análisis, a fin de que el Sinac lo aplique en otras áreas protegidas.

Para realizar el estudio, se contó con el apoyo del Sinac y el Programa de Cooperación Sur-Sur de Fundecooperación, gracias a fondos del Reino de los Países Bajos.


Fuente: La Nación, http://www.nacion.com/2010-08-05/AldeaGlobal/NotaPrincipal/AldeaGlobal2472165.aspx

Alemania da a Quito crédito 12,5 millones dólares para programa Socio Bosque


Quito, (EFE).- El Gobierno alemán proporcionó a Ecuador un crédito por 12,5 millones de dólares para el "Programa Socio Bosque", encaminado a disminuir la tasa de deforestación en el país, informó este miércoles la Cancillería.

El Ministerio indicó que se suscribió un convenio en la sede central del Banco Alemán de Reconstrucción (KfW), en Frankfurt, en el que participó el Embajador de Ecuador en Alemania, Horacio Sevilla Borja, y el Subsecretario de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente, Marco Chiu.

A través de este programa que abarca 4 millones de hectáreas, el Gobierno ecuatoriano trabajará para disminuir la tasa de deforestación en el país y contribuir al manejo sustentable de los recursos naturales, la protección de las fuentes hídricas y la preservación de la diversidad biológica, entre otros.

Uno de los instrumentos del programa es proporcionar incentivos económicos a comunidades y personas naturales para que decidan conservar los árboles y bosques en sus propiedades.

El Gobierno presidido por Rafael Correa impulsó este proyecto con fondos propios del presupuesto nacional y con la firma de este convenio se recibe una de las primeras cooperaciones internacionales proveniente del Gobierno alemán, añade la Cancillería.

En meses pasados, la Embajada de Ecuador en Berlín suscribió con el Banco KfW otros convenios con aportes de fondos no reembolsables de Alemania para proyectos de protección del medio ambiente, entre ellos para proteger los recursos hídricos en la provincia andina de Tungurahua, por 15 millones de dólares.


Fuente: El País, http://www.elpais.cr/articulos.php?id=26648

Gobiernos fracasan en proteger biodiversidad


Los esfuerzos que el mundo se planteó para proteger la biodiversidad han fracasado y la amenaza persiste sin freno, aseguró un estudio publicado por la revista Science.

En el marco del Convenio sobre Biodiversidad Biológica los gobernantes del mundo asumieron en 2002 el compromiso de luchar para detener la tasa global de pérdida de especies animales y vegetales para el 2010.

Sin embargo, el estudio realizado por científicos del Observatorio Conservacionista del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) y de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, manifestaron que las presiones sobre la biodiversidad siguen creciendo.

Investigación. El reporte publicado por Science analizó 31 indicadores, incluyendo cambios en las poblaciones y extinción de especies, hábitats y comunidades biológicas entre 1970 y el 2005.

Para fundamentar esa conclusión, el informe da a conocer la desaparición de muchas especies.

Desde 1970 se redujeron “las poblaciones de animales en un 30%, el área de los manglares y las praderas marinas en 20% y la cobertura de corales vivos en un 40%”, indicó Joseph Alcamo, director científico del Pnuma.

“Estas pérdidas son claramente insostenibles, ya que la diversidad biológica constituye una contribución clave para el bienestar humano y el crecimiento económico, como lo reconocen los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de Naciones Unidas”, agregó.

Stuart Butchart, autor del estudio y miembro del Observatorio Conservacionista, aseguró que “el análisis demuestra que los Gobiernos no han cumplido los compromisos asumidos en el 2002 y la biodiversidad sigue perdiéndose más rápido que nunca”.

Butchard admitió que se han logrado algunos éxitos de conservación de la biodiversidad en zonas protegidas durante los años recientes, pero acotó que estos han sido escasos.

Entre ellos incluyó los 20.000 kilómetros cuadrados del Parque Nacional Juruena, ubicado en Brasil, la recuperación de algunas especies (como el bisón europeo) y la prevención de algunas extinciones (como la cigueñuela de Nueva Zelanda) .

“Aunque se han dado respuestas en la dirección correcta, las políticas relevantes han sido mal dirigidas, financiadas y ejecutadas”, indicó Ahmed Djoghlaf, secretario ejecutivo del Convenio sobre Diversidad Biológica.

Como resultado, manifestó Butchard, “nuestra información indica que el 2010 no será el año en que se detuvo la pérdida de la biodiversidad en el mundo”.


Fuente: La Nación, http://www.nacion.com/2010-05-03/AldeaGlobal/NotasSecundarias/AldeaGlobal2357327.aspx

Costa Rica preservará sus ecosistemas marítimos con asistencia del BID


Una donación de US$3 millones del BID/FMAM ayudará a proteger la biodiversidad y promover el desarrollo sostenible en la Provincia de Puntarenas

El Banco Interamericano de Desarrollo aprobó una donación de US$3 millones del BID-Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) para ayudar a preservar los ecosistemas marinos y costeros en las áreas del Golfo de Nicoya y Pacífico Sur.

La asistencia no reembolsable ayudará a conservar importante diversidad biológica, mantener la provisión de cruciales servicios ecosistémicos mediante el turismo, la pesca artesanal y otras actividades en casi 800.000 hectáreas de áreas marinas de uso múltiple sobre el litoral pacífico de Costa Rica.

Varios organismos gubernamentales aportarán otros US$8,8 millones en fondos de contrapartida local, llevando el total de financiamiento para el proyecto de cuatro años en la Provincia de Puntarenas a US$11,8 millones.

Dichos fondos permitirán la planificación y gestión integradas de los ecosistemas marino y costero, consolidando las estructuras de gobernanza de las áreas marinas, promoviendo las prácticas sostenibles del sector privado, y mejorando las sistemas de información.

Las zonas marinas y costeras del Pacífico costarricense albergan a un total de 6.777 especies identificadas, incluyendo especies importantes tanto desde el punto de vista ecológico como el comercial de tortugas, delfines, ballenas, aves acuáticas, macroinvertebrados y peces. Las playas de la costa del Pacífico del país son importantes lugares de desove de cuatro de las siete especies de tortugas marinas del mundo en peligro de extinción. En el Golfo de Nicoya se han identificado 274 especies de peces, 84 de aves, 135 de mamíferos terrestres y tres de mamíferos marinos.

Pero la expansión del turismo, la explotación pesquera (sobre todo en el Golfo de Nicoya, donde opera la mayoría de los 11.000 pescadores del país), y la contaminación de las tierras interiores y la costa han puesto a las zonas marinas bajo fuerte presión.

Con el fin de hacer frente a estas dificultades y promover el manejo integrado de los recursos, el proyecto financiará actividades tanto a nivel local como nacional, con un fuerte énfasis en el fortalecimiento de las estructuras de gestión y colaboración entre los principales actores en las áreas cubiertas por el proyecto. El principal logro esperado es una mejor gestión de las dos áreas cubiertas por el proyecto, lo que permitirá un manejo integral y sostenible sobre una base científica de estos valiosos recursos marinos.

Otros resultados que contribuirán a conseguir estas metas son la expansión de las zonas de pesca responsable que se gestionan con eficacia de 27.000 ha a 150.000 ha, la capacitación de 16 comunidades pesqueras y de 20 empresarios turísticos líderes en prácticas de gestión sostenible para sus respectivos sectores, y la implementación de iniciativas de medios alternativos y sostenibles de subsistencia en al menos 10 comunidades costeras.

El proyecto será ejecutado por MarViva, una organización regional sin fines de lucro que se especializa en la gestión de recursos costeros.


Fuente: BID, http://www.iadb.org/comunicados-de-prensa/2010-03/spanish/costa-rica-preservara-sus-ecosistemas-maritimos-y-costeros-con-asistencia-del-bi-6702.html

UE destinará entre 20-30% de sus fondos anuales a combatir la deforestación


México, (EFE).- La Unión Europea (UE) destinará entre el 20% y el 30% de los fondos de financiación inmediata a programas contra el cambio climático a iniciativas contra la deforestación, reveló este viernes en México la secretaria de Estado española para el cambio climático, Teresa Ribera.

"Muchos de los estados miembro de la UE entienden que una cifra entre el 20 y el 30 por ciento de ese dinero estaría excelentemente bien dedicada si va a proyectos de deforestación", agregó en rueda de prensa Ribera, quien los dos últimos días ha participado junto a representantes de una treintena de países en un encuentro informal sobre cambio climático convocado por México.

El pasado 11 de diciembre, antes de que terminara la Cumbre de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP15), el Consejo Europeo decidió que los Veintisiete aportarían 2.400 millones de euros anuales (unos 3.270 millones de dólares) a lo largo del trienio 2010-2012 a programas contra el calentamiento global.

El compromiso se consideró sorprendente por sobrepasar las expectativas, pero posteriormente los participantes en la COP 15 no lograron acuerdos de fondo, aunque en financiación se comprometieron a entregar 30.000 millones de dólares (22.143 millones de euros) entre 2010 y 2012 a los países menos desarrollados para ayudarles a combatir el cambio climático.

Según Ribera, los fondos de acción rápida de la UE serán asignados "a ser posible antes del verano o si no, en todo caso, antes de Cancún", donde del 29 de noviembre al 10 de diciembre próximos se celebrará la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático (COP16).

La funcionaria española y portavoz de la Presidencia de la UE sobre Cambio Climático este semestre explicó que entre los Veintisiete hay ya "un apoyo expreso y unánime" a los programas contra el cambio climático.

Preguntada sobre si parte de esas ayudas podrían destinarse a América Latina, donde la tasa de destrucción de bosques era en 2005 del 6,97%, por encima del 3% de promedio mundial para ese año, no fue concreta, pero dijo que la UE "tiene un compromiso muy especial" con la región.

"Es un continente activo, muy variado, tremendamente afectado por el cambio climático y constructivo en los foros de cambio climático", apuntó Ribera.

Sobre el mismo asunto y en la misma rueda de prensa la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, reforzó el compromiso europeo con los programas contra la deforestación.

"Es un área crucial y hay mucho que ganar si encontramos un modo mejor de manejarla", agregó.

Entre los potenciales beneficios de estos programas mencionó la posibilidad de mejorar la situación "de la gente, su condición social, sus posibilidades de desarrollo y, al mismo tiempo, de que haya beneficios para el clima".


Fuente: El País, http://www.elpais.cr/articulos.php?id=20914

Avances en la Sostenibilidad Ambiental del Desarrollo en América Latina y el Caribe


Este es un informe sobre los avances en Sostenibilidad Ambiental de América Latina elaborado por la CEPAL, en sí, la conclusión es que aún estamos muy atrazados en el tema.

Reportaje relacionado: http://cooperacionambiental.blogspot.com/2010/03/latinoamerica-rezagada-en.html




Avances en La Sostenibilidad Ambiental

Latinoamérica rezagada en sostenibilidad ambiental: Cepal


Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la región ha avanzado en ciertos temas atinentes al séptimo Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) de sostenibilidad ambiental. Sin embargo, los avances se ven opacados por un grave estancamiento en indicadores de capital importancia, como la cobertura boscosa que viene disminuyendo a grandes pasos y las emisiones de CO₂ que están aumentando de manera sostenida.


El informe denominado “Objetivos de Desarrollo del Milenio: avances en la sostenibilidad ambiental del desarrollo en América Latina y el Caribe” expone que la situación, a cinco años de la fecha límite para cumplir con los ODM, no es halagüeña para América Latina y el Caribe. Y es que, si bien muestra algunos datos positivos como la reducción en un 85% en el consumo de sustancias que agotan la capa de ozono, o el aumento en un 120% de las áreas protegidas, en otros aspectos los avances no son tan contundentes o hasta presentan retrocesos. El aumento en un 10% en el acceso al agua potable y en un 17% en los servicios de saneamiento dependen grandemente de las áreas geográficas y los niveles de ingresos en cada país. Asimismo, la disminución en un 31% de las poblaciones que habitan en tugurios choca con la realidad de 100 millones de personas que aún viven en condiciones calificadas como “inaceptables”.


El estado de los bosques


En el periodo de 1990 a 2005, América del Sur ha tenido un incremento alarmante en la deforestación, concentrando el 86% del total de la región. Una de las causas más importantes de dicha situación es el aumento en las actividades de explotación agrícola y ganadera dada su mayor rentabilidad en relación a otras actividades ambientalmente sostenibles, pero también debido a errores políticos como por ejemplo el otorgamiento de incentivos a actividades ganaderas en zonas ecológicamente vulnerables. La pérdida de cobertura boscosa para toda la región fue de un 7%, equivalente a 69 millones de hectáreas.


Consecuencias directas de la deforestación son: pérdida de biodiversidad, desestabilización de los suelos, alteración del ciclo hidrológico y una disminución del efecto de sumidero de CO₂. Una de las actividades económicas que más gravemente se verá afectada será la agricultura debido a su dependencia del ciclo hidrológico, siendo al mismo tiempo una actividad muy sensible por su relevancia para la seguridad alimentaria de la región.


Mientras tanto, en el Caribe, se ha dado de manera espontánea un incremento en la cobertura boscosa durante el mismo periodo de análisis, aunque no se cuenta con los datos exactos de tal aumento. Esto se explicaría en parte porque la actividad turística ha rebasado en importancia a la actividad agrícola en las islas caribeñas, generándose un crecimiento de bosques secundarios en las que otrora fueran zonas agrícolas.


En relación con este tema, algunos de los lineamientos propuestos para la acción son: a) implementar medidas para disminuir la rentabilidad de actividades que provocan deforestación frente a las que fomentan un uso sostenible de los bosques; b) reforzar la fiscalización y la aplicación de sanciones contra conductas ilegales; c) poner en marcha mecanismos de pago de servicios ambientales; e d) invertir en la capacidad de desarrollar conocimientos, tecnologías e innovaciones y en su aplicación a los recursos biológicos, entre otros.


Emisiones de CO


La producción de CO₂ ha tenido un continuo y sostenido crecimiento en la región, que se estima en un 41% para el periodo de 1990 a 2005. Sin embargo, el propio informe señala que dicho dato es inexacto, pues contabiliza únicamente las emisiones de CO₂ derivadas de la quema de combustibles fósiles y de la producción de cemento, no contándose con datos sobre aquellas causadas por cambios en el uso del suelo y deforestación. La ausencia de dichos datos es crítica, pues se calcula que América Latina y el Caribe es responsable de casi el 50% de las emisiones globales derivadas del cambio de uso del suelo. .


No obstante el incremento registrado y la necesidad de emprender acciones para contrarrestarlo, las emisiones de la región siguen representando sólo una fracción de aquellas que registran los países desarrollados.


En tal sentido, algunos directrices para la acción son: a) consolidar el uso eficiente de energía; b) crear un marco normativo ad hoc para estimular el uso eficiente de energía y desincentivar las actividades altas en emisiones, entre otros.


El desarrollo sostenible como elemento de las políticas públicas


El informe también analiza el estado de situación de la incorporación de los principios de desarrollo sostenible en las políticas y programas regionales, dejando claro que persisten enormes desafíos de implementación y de integración del componente ambiental del desarrollo sostenible.


Como lineamientos en esta materia se mencionan: a) mejorar el conocimiento de los encargados de la toma de decisiones sobre la importancia económica y social del medio ambiente; b) lograr un mayor nivel de coordinación y coherencia de la acción pública, a fin de garantizar la sostenibilidad del desarrollo; c) implementar las bases de un modelo de desarrollo que incluya los costos externos de la degradación ambiental, así como los beneficios externos de las actividades que no perjudican la integridad de los ecosistemas.


El comercio internacional como componente vital del séptimo ODM


En el documento referido, la Cepal hace énfasis en la gravedad que representa para los países de América Latina y el Caribe el que la Ronda de Doha no se haya finalizado y que ni siquiera presente avances. Pero también inquieta el hecho de que probablemente no cumpla la intención original de favorecer a los países en desarrollo.


El comercio internacional es visto como un componente clave para el logro de la sostenibilidad ambiental en los países de la región, no sólo por su potencialidad para reducir la pobreza, sino también por la capacidad para transmitir las crecientes exigencias ambientales que se relacionan con la competitividad y con ello guiar hacia economías con bajas emisiones de carbono.


En este sentido, se vuelve fundamental la gestión de financiamiento para el comercio y de transferencia de tecnología, de manera que los países en desarrollo no se vean limitados a través de nuevas exigencias de índole ambiental en los países desarrollados y por el contrario, puedan encontrar nuevas oportunidades de innovación y crecimiento sostenible.



Fuente: Revista Puentes, 2 de marzo de 2010, http://ictsd.org/i/news/puentesquincenal/71452/

Ver documento: http://cooperacionambiental.blogspot.com/2010/03/avances-en-la-sostenibilidad-ambiental.html



PNUMA destaca la importancia de los ecosistemas marinos en el cambio climático


Nusa Dua (Indonesia), (EFE).- El Programa de la ONU para el Medio Ambiente (UNEP, sigla en inglés) destacó este jueves la importancia de los ecosistemas costeros y marinos como almacenes de dióxido de carbono (CO2), e instó a su conservación y estudio como herramientas naturales contra el cambio climático.

El director ejecutivo del UNEP, Achim Steiner, llamó la atención sobre este asunto en el Foro Ministerial Global sobre Medio Ambiente que se celebra en la isla indonesia de Bali.

"Estamos empezando a descubrir que los ecosistemas costeros y marinos como los manglares, los pastos marinos y las salinas, entre otros, almacenan más de la mitad del total de carbono que captura la naturaleza", afirmó Steiner, basándose en un estudio de varias agencias de las Naciones Unidas.

La investigación concluye que una reducción de las emisiones por deforestación junto a la recuperación de ecosistemas marinos y costeros podría reducir las emisiones globales de CO2 hasta en un 25 por ciento.

Esta reducción evitaría las consecuencias más graves derivadas del cambio climático, según los expertos, al impedir que la temperatura media del planeta subiera más de dos grados centígrados, nivel considerado peligroso por los expertos.

Steiner aseguró que hay cada vez más evidencias de que otros tipos de ecosistemas podrían también desempeñar un importante papel en este sentido.

Por eso, el director ejecutivo del UNEP instó a "estudiar con urgencia" el papel de los océanos y sus ecosistemas en lo relativo al cambio climático y subrayó que su "potencial" ha sido en gran medida "subestimado" en las investigaciones ligadas al aumento de las emisiones humanas de CO2.

Steiner señaló que las negociaciones internacionales sobre calentamiento global deben incluir a los océanos, tal y como se ha hecho en los últimos años con los bosques, por su potencial para capturar carbono.

En este sentido, no descartó el desarrollo de iniciativas para preservar los mares similares a los programas REDD, que con fondos de países industrializados financian la conservación de áreas forestales en naciones en desarrollo.

UNEP anunció el lanzamiento de un programa conjunto con Indonesia, el país con mayor biodiversidad marina del mundo, por el que se estudiarán las posibilidades de sus zonas costeras y marítimas como sumideros de CO2.

El Foro Ministerial Global ha congregado en Bali esta semana a ministros y delegados de más de 130 países en el primer encuentro internacional sobre Medio Ambiente que se celebra tras la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático de diciembre pasado en Copenhague.


Fuente: El País, http://www.elpais.cr/articulos.php?id=19932

Biocombustibles destruirán selva amazónica



Producción de biocombustibles reducirá selva amazónica


Brasil tiene un plan para aumentar su producción de etanol y biodiésel

Cumplir objetivos implicará deforestar área equivalente a 3 veces Costa Rica


La ampliación de las plantaciones de caña de azúcar y soya para cumplir las metas brasileñas en producción de etanol y biodiésel podría llevar a la destrucción de una parte de selva amazónica, equivalente a más de tres veces el territorio de Costa Rica.

Un estudio científico publicado ayer en Proceedings of the National Academy of Sciences consignó que el nivel de deforestación será tal que se necesitarían 250 años de utilización de biocombustibles para compensar la pérdida de los árboles.

Brasil tiene un ambicioso proyecto a diez años plazo para producir este tipo de combustible, que emite a la atmósfera muchos menos contaminantes que los tradicionales combustibles fósiles.

Eso implicará la ampliación de las zonas de producción de caña de azúcar (para el etanol) y soya (para biodiésel).

Debido a sus características, las zonas de producción idóneas para estas plantas se encuentran en lugares actualmente utilizados por la ganadería bovina.

En el caso de la caña de azúcar, por ejemplo, esos sitios son el sureste del país: Sao Paulo, Minas Gerais, Río de Janeiro y Paraná.

Los científicos explican que los ganaderos tendrán, entonces, que desplazarse a zonas que actualmente son selva, con la eventual deforestación para que los animales puedan pastar.

Pronóstico. Para lograr los obje

tivos brasileños de producción de etanol para el 2020, los investigadores pronostican que, en el caso de la caña de azúcar, habría que agregar 57.200 km cuadrados de superficie de explotación y, para la soya, hasta 108.100 km cuadrados. Unida, esa superficie equivale a más de tres veces el territorio de Costa Rica.

Según el estudio, el cambio en la utilización de la tierra empeorará, en realidad, el balance energético que se pretende mejorar con el uso de biocombustibles.

Los investigadores calculan que se necesitarían 250 años para volver a lograr el equilibrio entre el dióxido de carbono producido por la tala de la selva y las ventajas del uso del biocombustible.

En esta investigación trabajar

on científicos de la Universidad Kassel, del Instituto Max Planck para Meteorología, de Hamburgo, y del Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas en Nairobi, entre otros.


Fuente: La Nación, http://www.nacion.com/ln_ee/2010/febrero/09/aldea2255840.html


Investigación: Biocombustibles podrían destruir selva tropical


São Paulo, (dpa) - La planificada ampliación de la producción de etanol y biodiesel en Brasil podría llevar a la destrucción de la selva tropical, según una investigación publicada hoy en "Proceedings of the National Academy of Sciences" (PNAS).

Según los científicos, la ampliación del cultivo de la caña de azúcar (para producir etanol) y de la soja (para producir biodiesel) desplazará sobre todo a los criadores de ganado bovino del sudeste de Brasil. Estos deberán trasladarse hacia las cercanías de la selva amazónica y allí desmontar superficies para la cría de sus animales.

Este cambio en la utilización de la tierra empeorará en forma considerable el balance energético que se pretende mejorar mediante el uso de biocombustibles.

En la investigación trabajaron en forma conjunta investigadores de la Universidad Kassel, del Instituto Max Planck para Meteorología de Hamburgo y del Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas en Nairobi, entre otros.

Brasil lidera junto con Estados Unidos la producción de etanol. La altamente eficiente caña de azucar es la materia prima que utiliza Brasil para el combustible, mientras que Estados Unidos utiliza el maíz.

En Brasil las plantaciones de caña de azúcar no están ubicadas en la región de la selva tropical, sino sobre todo en el sur, el sudeste y el noreste del país. Las plantaciones de caña de azúcar, cultivo con el que también se produce la típica «Cachaça» (aguardiente de caña), ocupan actualmente 8.000 kilómetros cuadrados de superficie. Según datos oficiales, esta superficie podría hasta octuplicarse.

Para lograr los objetivos de producción de etanol para 2020 los investigadores pronostican que en el caso de la caña de azúcar habría que agregar 57.200 kilómetros cuadrados de superficie de explotación y para la soja hasta 108.100 kilómetros cuadrados.

Esta superficie provendrá en un 88 por ciento de regiones que antes era destinadas al pastoreo de ganado vacuno. Los criadores deberían desplazarse, lo que los llevaría, luego de la simulación del estudio, a talar 121.970 metros cuadrados de selva para crear nuevas regiones de pastoreo.

El efecto que se produce entonces es que los biocombustibles llevan en forma indirecta a la tala de la selva tropical y el balance energético del etanol y el biodiesel se desbarata.

El cultivo de caña de azúcar sería responsable de una "deforestación indirecta" en un 41 por ciento, en tanto la soja lo sería de un 59 por ciento.

Los investigadores calculan que se necesitarían 250 años para volver a lograr el equilibrio entre el dióxido de carbono producido por la tala de la selva tropical y las ventajas del uso del biocombustible.

No obstante el gobierno en Brasilia prevé que la tala de la región amazónica se reducirá para 2020 en un 80 por ciento.

Como solución a este problema los investigadores alientan a que en Brasil se planten las más productivas palmas oleíferas en vez de soja. De esta forma se podrían reducir las superficies de 108.100 metros cuadrados de producción de soja hasta 2020 a sólo 4.200 de palmas oleíferas.

Hace decenios que Brasil es líder en la producción de biocombustibles. Más del 90 por ciento de los vehículos nuevos vendidos en Brasil disponen de motores bivalentes, que se conocen popularmente como "flex" y que utilizan una mezcla de nafta y etanol. Ese combustible es la segunda fuente de energía luego del petróleo en el país sudamericano.

De la investigación dirigida por David Lapola de la Universidad de Kassel también participaron el Instituto para la Investigación de Consecuencias Climáticas de Potsdam (PIK) y el Centro Helmholz para investigaciones medioambientales de Leipzig.


Fuente: El País, http://elpais.cr/articulos.php?id=19142