Mostrando entradas con la etiqueta Mundial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mundial. Mostrar todas las entradas

Y nació el Protocolo sobre Biodiversidad


La Décima Conferencia de las Partes (COP, por sus siglas en inglés) de la Convención sobre Diversidad Biológica (CDB) concluyó con aplausos en las primeras horas de la mañana del 30 de septiembre en Nagoya, Japón, a pesar de algunas dudas en torno al acuerdo internacional obtenido.

Luego de 12 días de discusiones acaloradas y a veces frustradas, los delegados acordaron un protocolo sobre acceso y distribución de beneficios (ABS, por sus siglas en inglés) para los recursos genéticos usados en las invenciones, así como acuerdos sobre financiamiento y un plan estratégico para el trabajo de la Convención.

En más de una ocasión, la conferencia que comenzó el 18 de octubre, dio la impresión de que podría caer en la misma dinámica prácticamente muerta de las negociaciones de la Ronda Doha o las de cambio climático. El resultado permanecía incierto incluso horas antes de la última reunión plenaria, pues era evidente la tensión generada sobre el Protocolo por varios elementos contenciosos en la negociación. Fue hasta que Japón, anfitrión de la cita más significativa sobre biodiversidad en los últimos años, propuso un texto de compromiso, que las posibilidades de evitar un colapso empezaron a tomar forma.

Un importante número de países en desarrollo liderados por el bloque del G-77 y China habían afirmado que no apoyarían un acuerdo sobre financiamiento y un plan estratégico por sí solos. “Brasil y otros no pueden aceptar la adopción de un plan estratégico y una estrategia de movilización de recursos financieros si ningún protocolo (ABS) se pone en marcha. No estamos mintiendo; somos claros en eso”, advirtió Brasil en una conferencia de prensa días antes.

Y se apegaron a sus palabras, pues una vez que se alcanzó un acuerdo formal sobre el protocolo ABS, un paquete de tres decisiones fue rápidamente adoptado, acompañado además de 50 documentos especializados sobre la materia. El logro ya era histórico.

Buen comienzo

Precaución, júbilo y descanso, fueron los sentimientos que despertó en la comunidad internacional el haber concretado su compromiso con los recursos genéticos con la firma del protocolo. “El Protocolo ABS solamente es el punto de partida. Si va a resultar en el régimen viable contra la biopiratería ahora depende de la implementación”, declaró un delegado.

El Grupo Africano formalmente hizo la misma petición en la reunión plenaria, insistiendo que el protocolo solamente era el comienzo hacia la aplicación del tercer objetivo de la Convención, que es el “reparto justo y equitativo que surja de la utilización de los recursos genéticos”. Otros países llamaron al protocolo “imperfecto” e “incompleto”, aunque reconocieron que era un “paso importante” y un “hito” para la biodiversidad.

“Era el impulso que teníamos que aprovechar. No estar de acuerdo no era una opción. Habría aplastado lo que habíamos logrado hasta ahora”, declaró entusiasmado un delegado.

Un instrumento ambiguo

Aunque cierto grado de ambigüedad es característico de los acuerdos internacionales, el texto del protocolo ABS ha provocado que los expertos no tengan respuestas certeras sobre exactamente qué es lo acordado en muchos asuntos críticos, incluyendo el alcance sustancial y temporal del acuerdo, abriendo paso a diferentes interpretaciones que podrían entrar en conflicto.

Mientras se estaba finalizando el texto, algunas disposiciones en disputa simplemente fueron omitidas. Otros desacuerdos fueron resueltos remplazando las cláusulas con declaraciones generales que abren la puerta a la interpretación.

Algunos ejemplos de la ambigüedad se refieren a la inclusión o exclusión de los “derivados”, el ámbito temporal de aplicación del protocolo, la regulación del conocimiento tradicional público y el mecanismo de cumplimiento.

Según expertos, alrededor del 90% de toda la biopiratería se relaciona con los derivados, “compuestos bioquímicos naturales que resultan de la expresión genética del metabolismo de los recursos biológicos o genéticos”, en lugar de los recursos genéticos que pueden reproducirse. La inclusión de los derivados fue entonces una demanda importante por un gran número de países en desarrollo.

El tratamiento de los derivados en el Protocolo ABS está lejos de ser completamente claro. El artículo 2 del acuerdo, que se refiere a términos usados en el texto, incluye las definiciones expansivas de “derivados” y “utilización de recursos genéticos”. Por un lado, el artículo 3, que determina el ámbito de aplicación del acuerdo, no hace mención explícita a los derivados. En su lugar, se refiere a los “recursos genéticos dentro del ámbito de aplicación del artículo 15 de la Convención” y a los “beneficios que surjan de la utilización de dichos recursos”. No obstante, la interrogante sobre si el artículo 15 de la CDB cubre o no los derivados es el tema de discusión entre países desarrollados y en desarrollo.

Por otro lado, la frase sobre “los beneficios que surgen de la utilización de los recursos genéticos” puede ser interpretada para abarcar también los derivados. El término “utilización” también es mencionado en el artículo 4, que comprende el trato justo y equitativo.

Tampoco está definido el estatus de los recursos genéticos que ya han sido sustraídos de sus lugares de origen antes de la entrada en vigor del Protocolo ABS. Algunas Partes de la CDB temieron que sean bastantes los casos que puedan permanecer fuera de la protección del Protocolo sin aplicación retroactiva alguna.

El artículo 3 finalmente acordado permaneció parco sobre el ámbito temporal del Protocolo ABS, y por lo tanto ha eludido una decisión concreta sobre este asunto. El texto de compromiso de Japón introduce una nueva disposición, el artículo 7bis, que solicita a las partes “considerar un mecanismo multilateral global de distribución de beneficios” para abordar las “situaciones transfronterizas” y las “situaciones para las cuales no es posible otorgar u obtener el consentimiento informado previo”. Esto en teoría se aplica al uso de recursos genéticos obtenidos ‘ex situ’ (fuera de su lugar de origen), o en una manera en que no se cumpla con la CDB. Lo haría, no obstante, dependiendo de las negociaciones futuras. Las reglas de derecho internacional público delimitadas en la Convención de Viena sobre Derecho de los Tratados prohíben los efectos retroactivos a menos que las partes de un tratado así lo acuerden. No obstante, permite que nuevos acuerdos sean aplicables cierto tipo de situaciones preexistentes, como sucede en el artículo 70 del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), lo que potencialmente podría cubrir situaciones en las cuales los recursos hubieran sido usados cuando el tratado entró en vigor.

Patentes y requisito de divulgación

Otras disposiciones también vagas dejan mucho que hacer a los procesos domésticos. Esto es particularmente cierto en el caso de los mecanismos de cumplimiento. Por muchos años, muchos gobiernos y expertos demandaron el requisito de divulgación en las solicitudes de patente, lo que les obligaba a revelar el uso de cualquier conocimiento tradicional o recursos genéticos usados en sus invenciones. Algunos países incluyendo naciones desarrolladas, apoyan incluso un requisito similar en las negociaciones de la Ronda Doha.

La exigencia del requisito de revelación, así como otros asuntos referentes a cumplimiento, ahora son cubiertos por la obligación de “tomar las medidas apropiadas, efectivas y proporcionadas para tratar situaciones de incumplimiento” y “establecer uno o más puntos de revisión efectivos con funciones relevantes para la utilización de recursos genéticos” que “colectarán o recibirán como información apropiada y relevante”. No obstante, está en manos de las autoridades nacionales decidir aquello que es “apropiado, efectivo y proporcionado”. Por lo tanto, el régimen internacional por sí solo no proporcionará certidumbre legal; su éxito dependerá de los esfuerzos nacionales de implementación.

Organismos internacionales y otras prácticas

Un lenguaje similar permeó en el compromiso sobre cómo lidiar con situaciones de emergencia que amenacen la salud humana, animal o de las plantas. El nuevo lenguaje determina que las “partes pueden tomar en consideración la necesidad de un acceso expedito a los recursos genéticos, así como una distribución justa y equitativa de beneficios, incluyendo el acceso a tratamientos asequibles para aquellos que lo requieran, especialmente en los países en desarrollo”. Esta norma estaría dirigida a las actuales negociaciones en la Organización Mundial de la Salud, donde los gobiernos debaten sobre si los países están obligados a compartir material genético referente a patógenos humanos, como la gripe aviar y si deben esperar beneficios por esas prácticas

También es ambigua la relación entre el nuevo Protocolo sobre ABS y las discusiones sobre conocimiento tradicional en la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). En seguimiento a una solicitud expresa de la Unión Europea, la decisión de la COP de adoptar el Protocolo sobre ABS alude a un proceso de revisión “a la luz de los desarrollos en otras organizaciones internacionales, inter alia, OMPI”, según el artículo 25. El Protocolo también se refiere a los “trabajos y prácticas en curso” que podrían ser usadas para alegar que la regulación del conocimiento tradicional públicamente disponible debe ser tratada en la OMPI. Nuevamente, el silencio acordado sobre la facilitación de la relación específica entre el Protocolo ABS y la OMPI generó cierta incertidumbre que podría traducirse en que algunos aspectos del Protocolo mismo estén sujetos a procedimientos ajenos a la CDB.

Excepciones

A diferencia del lenguaje utilizado en el borrador de negociaciones, ahora se han omitido completamente las excepciones. Este fue uno de los componentes de la negociación más simplificados, pero que dejó muchas preguntas en el aire, abriendo también paso al uso del derecho internacional público para resolverlas.

En el caso de las excepciones geográficas, debido a que los miembros no tienen jurisdicción sobre ciertas áreas, incluyendo la zona del Océano Antártico y alta mar, se puede suponer que esas zonas están excluidas. Sin embargo, dado que existe una excepción explícita, la carga de la prueba no recae sobre el usuario.

En cuanto a la excepción de los recursos genéticos humanos, se estableció una solución un poco más complicada, aunque ésta no se menciona en el propio acuerdo. Fue en la decisión de adopción donde los miembros decidieron que los recursos genéticos humanos debían ser excluidos.

Respecto a los patógenos humanos, el artículo 6 b) establece algunas reglas, por lo que en principio están cubiertos. El artículo 6 incluye normas especiales para dichos recursos en momentos de emergencia, por lo que en esos casos no estarán cubiertos por disposiciones sustanciales, sino por un mecanismo especial. Esto supone que en situaciones que no sean de emergencia, los patógenos humanos tratados deberán ser tratados como cualquier otro recurso. Esta especificación es relevante ya que el artículo 6 permite una mayor flexibilidad en el acceso y distribución de beneficios.

En relación a la excepción de productos básicos, esta también se suprimió del artículo 3 (ámbito de aplicación). Sin embargo, la definición de “utilización de recursos genéticos” que califica el ámbito de aplicación, excluye claramente los recursos utilizados como materias primas, cumpliendo las demandas de los países desarrollados. A cambio, y con el mismo lenguaje del acuerdo, es decir, la definición de “utilización”, los países en desarrollo parecen haber conseguido su objetivo en cuanto a los “derivados”, aunque con cierta ambigüedad.

Por último, para los recursos agrícolas, la ambigüedad creativa ha resuelto el problema. El acuerdo ahora claramente establece que otros mecanismos ABS existentes que no sean contrarios a los objetivos del Protocolo deberán permanecer vigentes. Este es el caso del Tratado Internacional sobre Recursos Fitogenéticos para la Agricultura y la Alimentación (el único otro mecanismo ABS). Sin embargo, no excluye la jurisdicción sobre tales recursos, ni tampoco dice nada sobre el anexo de dicho tratado, o su restricción a determinadas aplicaciones. Lo más probable, sin embargo, es que los recursos estén cubiertos si no se encuentran dentro de la autoridad del tratado referido.

¿Y el futuro?

A pesar de las vicisitudes y el halo de preguntas en torno a los resultados de esta conferencia, poner las diferencias en papel fue la única manera en que los gobiernos obtuvieron un compromiso sobre el Protocolo ABS. Los observadores han comentado que esto hubiera cambiado en los años por venir, pues las discrepancias se antojaban simplemente muy agudas en varios puntos clave. En ese sentido, afirman que, a pesar de sus limitantes, el Protocolo ABS es un excelente paso siempre que las autoridades nacionales tengan en mente que mucho dependerá de ellas y de la implementación que efectúen a escala doméstica, así como también en los futuros procesos de revisión y en las siguientes citas de negociación. Puesto que los Estados Unidos no son parte de la CDB, la importancia que le impriman al Protocolo ciertas instituciones como la OMC, podría reafianzar la efectividad de varias de sus disposiciones.

El representante colombiano en la COP, Fernando Casas, declaró a los medios que a pesar de que rondaba el fantasma del fracaso de la cumbre de Copenhague, ninguna de las partes o negociadores quería fallar otra vez,pues había disposición hacia el acuerdo alcanzado. Sin embargo, a su juicio, fue el hecho de tener como anfitrión de la Cumbre a Japón, un país influyente y ejecutor de importantes desarrollos biotecnológicos, lo que permitió alcanzar un Protocolo ABS. Nada habría sido igual si la sede hubiera estado en un país de América Latina o África, concluyó el experto[1].

Otra percepción tiene Guy Kastler, de la organización no gubernamental La Vía Campesina, que agrupa varias organizaciones de agricultores y productores de 69 países. Para él, “en Nagoya se vio claramente que el consentimiento previo de las comunidades ante los acuerdos de acceso y participación en los beneficios (ABS) no funcionará porque los tenedores de las patentes rechazan divulgar las fuentes de sus “invenciones”. A las poblaciones locales les resulta imposible reclamar cualesquiera beneficios por las plantas y los conocimientos que han cultivado durante siglos. Está claro que se precisan otros mecanismos”[2].

Práctico o no, el papel de los organismos estatales para hacer frente a la “biopiratería” será importante. Brasil, uno de los países que estuvo más interesado en la adopción del Protocolo ABS, recientemente impuso una multa por US$ 12,3 millones a la fabricante brasileña de cosméticos Natura porque a juicio de las autoridades brasileñas la compañía tuvo acceso a recursos de la biodiversidad sin la autorización apropiada. La empresa, por su parte, ha manifestado que todo el problema es una cuestión de malinterpretación de la legislación, y por lo tanto apelará la decisión[3].

Con pros y contras propios de un proceso de negociación multilateral, el consenso logrado después de 10 años de intentos para establecer el Protocolo sobre acceso a recursos genéticos, es un paso adelante en la tan ardua tarea de conservación de la biodiversidad y uso sustentable de los recursos naturales.

En materia ambiental y de biodiversidad, queda pendiente en la agenda la necesidad de desarrollar acuerdos en otras áreas prioritarias, como es el caso del mecanismo REDD+ (Reducción de Emisiones de la Deforestación y Degradación), en instancias como idealmente lo sería la 16 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas Sobre el Cambio Climático (COP 16) a celebrarse en Cancún, del 29 de noviembre al 10 de diciembre del presente año.

El Protocolo ABS estará abierto para su firma del 2 de febrero de 2011 al 1 de febrero de 2012, y surtirá efectos 90 días después de que la quinceava Parte lo haya ratificado. La primera reunión del comité intergubernamental del Protocolo está programada para junio de 2011.

[1] El colombiano Fernando Casas cocinó los avances en Nagoya (2010, 16 de noviembre). El Tiempo. http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/ecologia/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-8377020.html

[2] El CBD no paró la comercialización de la bioversidad (2010, 15 de noviembre). La Vía Campesina. http://viacampesina.org/sp/index.php?option=com_content&view=article&id=1086:el-cbd-no-paro-la-comercializacion-de-la-biodiversidad&catid=22:biodiversidad-y-recursos-gencos&Itemid=37

[3] Brasil: Multa por US$ 12,3 millones a Natura por Biopiratería. Ansa Latina. http://www.ansa.it/ansalatina/notizie/notiziari/brasil/20101113121635175894.html


Fuente: Revista Puentes

La COP10 logra acuerdo para proteger áreas terrestres y marinas hasta 2020


Nagoya (Japón), (EFE).- La Convención de la ONU sobre Biodiversidad (COP10) de Nagoya (Japón) concluyó hoy con un acuerdo que incluye el compromiso de proteger el 17 por ciento de las áreas terrestres y el 10 por ciento de las áreas marinas del planeta para 2020.

Los negociadores de los 193 países que participan en la reunión de Nagoya también lograron consensuar un protocolo sobre el uso y distribución equitativa de los beneficios derivados de los recursos genéticos (ABS, siglas en inglés) y varios aspectos relativos a la financiación de los objetivos.

El encuentro de Nagoya se alargó varias horas más de lo previsto, hasta la madrugada del sábado en Japón, entre intensos debates para acercar posturas sobre un plan general para preservar la biodiversidad en el periodo 2011-2020.


Fuente: Diario Digital El País

El 22% de la plantas está en peligro


Lo malo de las plantas es que no son tan simpáticas como el lince el lince ibérico o el tigre de Bengala. El ser humano, que se rige por emociones muy por encima de lo que nos gusta reconocer, comete el gravísimo de error de tratar con mayor benevolencia a unas especies respecto a otras en virtud de ciertos sentimientos en lugar de razones.

De este modo, si existe una serpiente fea y venenosa en peligro de extinción entonces estará condenada. Nadie se molestará en apoyar esa causa perdida, e incluso muchos se alegrarán de su desaparición. Los ecólogos, sabedores de este efecto, buscan “especies paraguas” que caigan bien a la población y que éstas protejan indirectamente a las demás al protegerse el medio ambiente común. Una ardilla, un oso panda, un lince o un mono sirven para este menester.

El colmo de la estulticia se da en el caso de los animales domésticos como gatos o perros, a los que hemos humanizado y sobre los que proyectamos unos sentimientos sobredimensionados. Quizás esto se deba a que vivimos en sociedades deshumanizadas en donde hay mucha soledad, violencia psicológica, tristeza y depresión. Nuestros políticos, tan sensibles ellos a las demandas de coste cero que no cambien realmente nada, ya han legislado al respecto y han introducido figuras como la de la brutalidad animal, mediante la cual pueden encerrar a un ser humano en la cárcel por matar a un perro.

Esto contrasta con las industrias contaminantes que matan a miles de animales y plantas sin que paguen por ello, o a constructoras que destrozan para siempre un ecosistema costero con el aplauso de políticos locales agradecidos y de los especuladores del lugar.

Las plantas tampoco gozan de muchas simpatías, no va de un lado a otro evitando nuestra presencia o no mueven la cola cuando llegas a casa. Se pueden buscar excusas emocionales para reivindicar su protección o invocar la belleza que proporcionan, pero nos bastan las razones objetivas para hacerlo.

Dependemos mucho más de las plantas que de los animales. La vida en la Tierra sería imposible sin ellas y son nuestra fuente de alimentos, de aire limpio, de agua dulce y medicamentos. Controlan el clima, retienen el suelo y la lluvia. La salud de los ecosistemas depende en gran medida de la salud de las plantas que contiene. La desaparición de sólo algunas de ellas conlleva la desaparición de muchos otros animales que dependen directa o indirectamente de ellas.
Valga esta larga introducción para exponer la gravedad de esta noticia que a continuación vamos a exponer.

Según un análisis a escala global realizado por científicos de los Reales Jardines Botánicos de Kew, del Museo de Historia Natural en Londres y de la IUCN las plantas están tan amenazadas como los mamíferos. Una de cada cinco plantas del planeta está ya en peligro de extinción. El estudio se enmarca dentro de los esfuerzos realizados en el año internacional sobre la biodiversidad declarado por la ONU y que está ya acabando.

Según Stephen Hopper, director de los Reales jardines Botánicos de Kew, el estudio confirma lo que ya se sospechaba: que la causa de que haya plantas en peligro de extinción se debe a la pérdida de hábitats provocada por el ser humano. Hopper dice que es la primera vez que se tiene una visión global clara sobre el riesgo de extinción de plantas en todo el mundo.

Según él no podemos sentarnos y mirar cómo las especies de plantas desaparecen, sobre todo porque los animales dependen de ellas.

Entre los resultados del estudio está que las plantas están más amenazadas que las aves y tan amenazadas como los mamíferos, que las gimnospermas (el grupo que incluye a coníferas y cicadaceas) son el grupo más amenazado (con un 36%), que el hábitat más amenazado es el bosque tropical lluvioso y que el proceso más amenazador es la destrucción de hábitats realizado por el ser humano.

En este trabajo se han tratado de estudiar la situación de 7000 plantas de los cinco grupos principales (briofitas, pteridofitas, gimnospermas, monocotiledóneas y legumbres) de las cuales 4000 han sido estudiadas en detalle. Se estima que hay unas 380.000 especies de plantas en el mundo, frente a 10.027 especies de aves, 5490 de mamíferos y 6285 de anfibios. Por tanto, un 22% de plantas amenazadas arroja una cifra muy alta de especies amenazadas de extinción, muy por encima de la que nos dan todas las especies animales amenazadas juntas. Además esto dificulta la evaluación sobre su situación.

Eimear Nic Lughadha, participante en el estudio y de la misma institución antes mencionada, dice que “no se trata de elegir unas cuantas plantas ‘estrella’, sino de decir que las plantas son intrínsecamente importantes para la salud de humanos y animales. No sabemos qué plantas son importantes para un ecosistema en particular… En este momento hacemos desaparecer a especies que no comprendemos completamente”.

Se podría añadir a las palabras de Lughadha que además ya hemos hecho desaparecer para siempre especies sobre las que ni siquiera hemos llegado a saber de su existencia. Es uno de los monumentos más grandes que la humanidad ha erigido a la ignorancia universal suprema.


Fuente: Neofronteras

Nos quedamos sin agua subterránea


Un estudio señala el gran problema que hay a escala mundial respecto a la sobreexplotación de las aguas subterráneas.

El agua subterránea es un recurso que no es inagotable. En algunos casos, como el de las aguas fósiles de los desiertos, ni siquiera es renovable. Se puede explotar con sensatez o se puede sobre-explotar sustrayendo un recurso esencial para futuras generaciones. Según un estudio reciente hemos estado haciendo precisamente lo segundo durante las últimas décadas.

Durante ese tiempo los humanos hemos estado bombeando agua desde el subsuelo a tal ritmo que se corre el riesgo de que nos quedemos sin un recurso del que dependen millones de personas. En zonas cercanas a las costas la situación es aún peor debido a que la sobreexplotación hace que entre agua salada del mar, malogrando para siempre esas reservas de agua.

El agua subterránea se encuentra empapando rocas porosas, como la arena, a profundidades que van desde cerca de la superficie hasta cientos de metros de profundidad, pero su origen es siempre el mismo. Aunque en este caso existe la ventaja de que el agua de estos acuíferos no se evapora, el agua que contienen sólo puede ser renovada con el agua de lluvia. Si se extrae más de lo que llueve al final el acuífero se agota. El agua subterránea no se crea de la nada.

Pero este recurso es esencial para la vida diaria y la agricultura de numerosas regiones de la Tierra, que además explotan corrientes de agua superficiales, humedales y los ecosistemas que en última instancia facilitan la lluvia y la retención del agua procedente de la misma.

Según este estudio, en la actualidad el ser humano está consumiendo tanta agua subterránea que a través de la evaporación y precipitación suponen un 25% anual del aumento del nivel del mar en todo el planeta.

Según Marc Bierkens, de la Universidad de Utrecht y líder del estudio, la posibilidad de que las reservas de agua subterránea se agoten supone un desastre potencial para la agricultura global
“Si dejas que la población crezca mediante el aumento de campos regados con agua subterránea que no es renovada, entonces correrás hasta, en un momento dado, llegar a un muro que traerá hambrunas y problemas sociales. Esto es algo que puedes ver desde millas de distancia”, dice Bierkens.

Este investigador y sus colaboradores publican sus hallazgos en Geophysical Research Letters (en prensa al momento de redactar esta nota). En el estudio se compara la cantidad de agua estimada que se añade gracias a la lluvia y la cantidad que es retirada de los acuíferos para agricultura y otros usos. Usaron una base de datos existente que contiene información sobre los acuíferos a nivel global y además crearon un modelo para estimar el ritmo al que se añade y retira agua de los mismos. En este modelo tuvieron en cuenta la exposición a la lluvia, la evaporación y otros efectos y datos reales sobre precipitación, temperatura y evaporación sobre el intervalo de tiempo que media entre 1958 y 2001.

Encontraron que el ritmo al que se explotan los acuíferos a nivel mundial se doblo entre 1960 y 2000, aumentando desde 126 a 283 kilómetros cúbicos de agua al año (de 1,2×1011 a 2,8×1011 litros al año). Para hacernos una idea se puede calcular que a este ritmo toda el agua de los grandes lagos de Norteamérica desaparecería en 80 años. Como es difícil calcular la cantidad de agua que hay almacenada en los acuíferos (aunque seguro que es finita) no es posible decir con precisión cuando desaparecerá.

El agua subterránea representa el 30% de todo el agua dulce disponible en el planeta, siendo el agua dulce superficial un 1%. El resto del agua dulce está “bloqueada” en los glaciares y en los casquetes polares. Esto significa que una reducción en la disponibilidad del agua subterránea tendría profundos efectos sobre el crecimiento de la población humana.

El estudio muestra que los mayores ritmos de agotamiento se dan en las principales regiones agrícolas, incluyendo noroeste de India, noreste de China, noreste de Pakistán, valle central de California y el medio oeste de EEUU.

Según Bierkens el ritmo de agotamiento ha crecido linealmente desde 1960 a 1990, pero se observa un rápido aumento relacionado con el aumento de la economía y de la población en los nuevos países emergentes, principalmente China e India.

Según se vayan agotando los acuíferos más someros, al final el agua que quede estará a una profundidad que los agricultores no podrán alcanzar nunca más con su tecnología habitual. Se necesitarán tecnología más caras (y energía) para conseguir agua dulce para la producción de alimentos como por ejemplo plantas desaladoras.

La final toda esa agua que extraemos del subsuelo termina en el mar. Los autores del estudio estiman que la contribución de esta agua suponen 0,8 mm anuales en el incremento del nivel del mar, es decir, un cuarto del total de ese aumento, que es de unos 3,1 mm anuales, principalmente debido a la fusión de los glaciares provocado por el cambio climático. Esta contribución es mucho mayor de lo que se creía anteriormente.

No hace falta añadir que todo esto se verá agravado por el calentamiento global, que eleva la temperatura y por tanto aumenta la evaporación y las necesidades de agua. Los modelos climáticos predicen además que ciertas regiones se verán más afectadas que otras al disminuir las precipitaciones debido al cambio climático.

Fuente: Neofronteras

Casi todos los ríos en peligro


Según un análisis reciente los ríos del mundo, que son las más importante fuentes de agua renovable para el ser humano y fundamentales para biodiversidad, están en crisis en todo el mundo.

El informe publicado en Nature hace unos días es el primero que simultáneamente tiene en cuenta los efectos de la contaminación, de las presas, de la agricultura, de la destrucción de humedales y de la introducción de especies foráneas sobre la salud de todos los ríos del mundo. El estudio ha sido dirigido por Peter McIntyre de UW-Madison y Charles Vörösmarty del CCNY y combina por primera vez diversos índices de seguridad del agua y biodiversidad de los ríos mundiales.

El resultado del estudio dibuja un panorama nefasto. Los ríos del mundo están inmersos en una severa crisis, estando muchos de ellos altamente degradados debido a la contaminación, mal uso del agua e instrucción de especies foráneas. El 80% de la población humana vive en áreas donde el agua de los ríos está seriamente amenazada. Calculan que debido a esto miles de especies de plantas y animales están amenazados de extinción.

El estudio es el primero que analiza la seguridad del agua para los humanos a la vez que la biodiversidad.

El agua dulce es el recurso más esencial del mundo y de ella depende la vida humana y la economía, así como la existencia de incontables organismos que van desde los microscópicos a los anfibios, aves y animales terrestres de todo tipo.

A lo largo de milenios el ser humano ha tenido una influencia creciente sobre los recursos de agua dulce. En particular, los ríos han atraído a los humanos y éstos los han alterado con presas, regadíos y otras prácticas agrícolas o ingenieriles desde el advenimiento de la civilización.
En tiempos recientes la contaminación química, la creciente población humana y la introducción, accidental o no, de especies foráneas ha tenido un fuerte impacto sobre los ríos y sus habitantes acuáticos. Lo que estos investigadores han visto es que cuando se tienen en cuenta todas estas amenazas sobre los ríos se puede ver un síndrome global de degradación fluvial.

Los distintos ríos en diferentes partes del mundo están sujetos a amenazas similares: intensificación forestal, desarrollo industrial, modificación del hábitat… La contaminación por mercurio, por ejemplo, es un subproducto de la generación de energía eléctrica en plantas térmicas de carbón, que lo arrojan al aire y los ríos se terminan contaminando vía la atmósfera terrestre.

A pesar de que el estudio representa el estado del arte en el campo, los investigadores no fueron capaces de tener también en cuenta cosas como la influencia en los ríos de la minería, el aumento de los productos farmacéuticos en el agua y otros factores. Por tanto la situación es porbablemente peor.

Los investigadores se sorprendieron de los altos niveles de amenaza sobre los ríos de EEUU y Europa, pese a los supuestos esfuerzos realizados en las últimas décadas sobre control de la contaminación.

Según explica Vörösmarty lo que estamos haciendo es tratando los síntomas sin solucionar el problema, cuando en realidad sería más efectivo en términos de costes proteger los recursos acuáticos en primer lugar.

La situación no es mejor en los países en vías de desarrollo, pero según McIntyre la importante (y amarga) lección aprendida por los países más avanzados en este tema debe ser llevada a los que están en desarrollo para así promuevan estrategias de protección de las aguas y de la biodiversidad y que de esto modo no cometan los mismos errores. Según él, en lugar de invertir miles de millones de dólares en caras tecnologías de remediación se pueden llevar a cabo estrategias de protección.

Según el estudio los ríos que están sometidos a menos amenazas son aquellos donde la población humana es menor. Los ríos en regiones árticas y en áreas remotas de los trópicos parecen ser los que disfrutan de mayor salud. ¿Por cuánto tiempo?


Fuente: Neofronteras

Blanqueamiento de corales en el Caribe


Ciudad de Panamá, (dpa) - El aumento de la temperatura a entre 30 y 32 grados provocó el blanqueamiento y mortandad de corales en el Caribe, reveló este viernes en Panamá el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés).

La situación de interés ambiental fue confirmada este viernes por el biólogo Héctor Guzmán, del Smithsonian, tras varias mediciones en áreas de la costa marítima. La red de monitoreo del Instituto abarca unos 33 sitios a lo largo del territorio panameño.

Guzmán señaló que la Administración Nacional Atmosférica y Oceánica de Estados Unidos (NOAA) había enviado una advertencia en julio sobre temperaturas altas en todo el Caribe, luego de la interpretación de imágenes satelitales.

Sin embargo, en Panamá no habían indicativos de temperaturas de hasta hace 10 días, y se presume que el inicio de la temporada de huracanes creó una baja circulación en el Caribe suroccidental, lo que propició que el agua quedase "estancada" en Panamá y Costa Rica, en la esquina occidental del Caribe.

El investigador advirtió que el calentamiento afecta a la costa Caribe de Panamá, desde la comarca indígena de Kuna-Yala, limítrofe con Colombia, Isla Grande, Portobelo y Galeta, en la provincia de Colón, hasta Bocas del Toro, en la frontera con Costa Rica.

Guzmán señaló que el blanqueamiento es el resultado del estrés de los arrecifes coralinos, debido a factores como temperatura elevada del agua, pero no necesariamente implica mortandad.

El calentamiento del agua afecta algunas fases en los ciclos de los organismos coralinos, como la reproducción y crecimiento. Sin embargo, cuando se prolonga demasiado, los corales empiezan a morir.

Guzmán recordó que en 2005 hubo un evento similar en todo el Caribe, que incluyó el blanqueamiento intenso en Panamá. Pese a ello, la mortandad de corales fue menor del 12 por ciento en la zona.

Un estudio divulgado por el STRI en noviembre de 2009 reveló que en la vertiente del Caribe panameño hay unas 130 especies de corales, pero las del Pacífico están en mejores condiciones.


Fuente: Diario El País

El Ártico preso en un círculo vicioso


UXBRIDGE, Canadá, sep (IPS) – Cada vez más cálido, el océano Ártico emite enormes volúmenes de calor adicional a la atmósfera, alterando los patrones meteorológicos del hemisferio norte, señalan varios científicos climáticos.

Las emisiones de dióxido de carbono derivadas de la quema de combustibles fósiles han derretido los hielos del mar Ártico, alterando peligrosamente el equilibrio energético de todo el planeta, plantean.

“El hielo del Ártico ha alcanzado su cuarto nivel estival más bajo en los últimos cuatro años”, dijo Mark Serreze, director del Centro Nacional de Datos sobre Hielo y Nieve en Boulder, en el central estado estadounidense de Colorado.

El volumen del hielo que queda en el Ártico probablemente haya alcanzado este mes el registro más bajo de la historia, expresó Serreze a IPS.

“Reitero mis declaraciones previas en cuanto a que la cubierta helada del mar Ártico en verano experimenta una espiral de muerte. Y no se va a recuperar”, agregó.

No puede haber recuperación porque cada verano se suman a la región enormes cantidades de calor extra, mientras más de 2,5 millones de kilómetros cuadrados del océano Ártico han quedado expuestos al calor del sol veraniego las 24 horas.

Y a un océano Ártico más cálido no sólo le lleva más tiempo volver a congelarse, sino que además emite enormes volúmenes de calor adicional a la atmósfera, alterando los patrones meteorológicos del hemisferio norte, confirmaron ahora los científicos.

“El invierno excepcionalmente frío y nevado de 2009-2010 en Europa, Asia oriental y el oriente de América del Norte está conectado con los procesos físicos únicos que se producen en el Ártico”, dijo a IPS James Overland, del Laboratorio Marino Ambiental del Pacífico en la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, en una entrevista exclusiva realizada en junio en Oslo.

Paradójicamente, un Ártico más cálido significa que “futuros inviernos fríos y nevados serán la regla y no la excepción” en estas regiones, agregó.

Cada vez hay más evidencias de los impactos generalizados de un Ártico más caliente, coincidió Serreze. “Atrapar todo ese calor adicional tiene que tener impactos, que aumentarán en el futuro”, dijo.

Un efecto local que ya se hace sentir es el rápido calentamiento de las regiones costeras del Ártico, donde las temperaturas promedio son ahora entre tres y cinco grados más elevadas que hace 30 años.

Si la temperatura promedio mundial aumenta del actual registro de 0,8 grados a dos grados, como parece probable, toda la región del Ártico se calentará por lo menos entre cuatro y seis grados, y posiblemente ocho debido a una serie de procesos que se conocen como “amplificación” de la zona.

Si el Ártico se vuelve seis grados más cálido, entonces la mitad del permafrost (hielo permanente) del mundo probablemente se derretirá varios metros, liberando la mayor parte del carbono y el metano acumulados allí durante miles de años, dijo Vladimir Romanovsky, de la Universidad de Alaska en Fairbanks y experto mundial en permafrost.

El metano es un gas de efecto invernadero aproximadamente 25 veces más potente que el dióxido de carbono.

Eso sería catastrófico para la civilización humana, coinciden los expertos. La región del permafrost ocupa 13 millones de kilómetros cuadrados en Alaska, Canadá, Siberia y partes de Europa, y contiene por lo menos el doble del carbón ahora presente en la atmósfera: 1.672 gigatoneladas, según un estudio publicado en 2009 en la revista Nature. Es tres veces más carbón que el que contienen todos los bosques del mundo.

“El derretimiento del permafrost se ha observado consistentemente en toda la región desde los años 80″, dijo Romanovsky en una entrevista.

Un estudio realizado en 2009 en Canadá documentó que en los últimos 50 años el límite más meridional del permafrost se replegó 130 kilómetros en la región de la bahía de James, en la oriental provincia de Quebec. En su límite norte, por primera vez en una década, el calor del océano Ártico se extendió más hacia el área continental este verano boreal, señaló Romanovsky.

No hay estimaciones certeras sobre cuánto dióxido de carbono y metano emite el permafrost al derretirse o el submarino, que actúa como cubierta sobre cantidades desconocidas de hidratos de metano (un tipo de metano congelado) a lo largo de la plataforma del Ártico, dijo.

“El metano siempre está en cualquier parte donde se perfore el permafrost”, observó Romanovsky.

En la primavera boreal pasada, los colegas de Romanovsky informaron que cada año unos ocho millones toneladas de metano salen a la superficie en forma de burbujas, desde las llanuras árticas del este de Siberia, según las primeras mediciones jamás realizadas allí. Si apenas uno por ciento del metano submarino del Ártico llega a la atmósfera, puede cuadruplicar la cantidad de metano que actualmente hay en ella.

El actual derretimiento del permafrost, relativamente lento, puede acelerarse en pocas décadas, liberando enormes cantidades de gases de efecto invernadero, dijo Romanovsky.

Tanto él como otro experto en permafrost, Ted Schuur, de la Universidad de Florida, concluyeron que “en cuestión de décadas podemos perder buena parte del permafrost”, como dijo Schuur a IPS.

Ni las emisiones de dióxido de carbono ni las de metano derivadas del derretimiento del permafrost se toman en cuenta en los modelos del clima mundial, y pasarán varios años antes de que esto pueda hacerse razonablemente bien, dijo Schuur.


Fuente: Diario Costa Rica Hoy

Making a new Global Climate Fund work for poor people


Este documento es una investigación de Oxfam que trata sobre la inequidad de la cooperación internacional en el tema de adaptación al cambio climático. En resumen, concluye que:

"The poor are losing out twice: they are hardest hit by climate change they didn’t cause, and they are being neglected by funds that should be helping them. Climate finance can and must be made to work from the bottom up, particularly for women smallholder farmers"



Reportaje relacionado: Powerful Nations Tramble the Poor

Righting Two Wrongs Global Climate Fund

Powerful Nations Trample the Poor


The global aid group Oxfam says the world's poorest countries are missing out on aid earmarked for climate change programs at the expense of emerging superpowers China, India and Brazil.

Oxfam's analysis finds one-third of international money aimed at climate programs went to the three major emerging nations, while the world's poorest 49 countries got just one-eighth.

The findings come from an Oxfam briefing analysing climate change aid controlled by the Global Environment Facility between 1991 and 2010.

The poorest 49 countries were given $450 million in climate aid out of $3.5 billion available. China, India and Brazil received $1.2 billion between them from the same pool.

Oxfam Australia's climate change adviser, Kelly Dent, said ''poor countries are feeling the worst impacts of climate change but are not getting their fair share of current climate finance". The briefing found just 7.5 per cent of climate change aid helped countries adapt for the impact of climate change, while 83 per cent of climate finance went towards mitigating carbon emissions.

That means only $220 million was spent on national climate change adaptation plans, such as drought-proofing crops, although $2 billion was needed.

Oxfam said climate aid was controlled by 20 funds and programs, but a single entity needed to be set up by United Nations climate negotiations.


Documento Relacionado: Righting two Wrongs: Making a New Global Climate Fund work for poor people

Fuente: Common Dreams

Renovado el acuerdo internacional para frenar la contaminación en la Antártida


Buenos Aires, 12 ago (EFE).- Delegados de 28 países se comprometieron hoy a frenar la contaminación que causan actividades científicas en la Antártida y, sobre todo, las decenas de miles de turistas que visitan el llamado “continente blanco” cada año.

El compromiso se logró durante la reunión anual del Consejo de Administradores de Programas Antárticos Nacionales (COMNAP, por su sigla en inglés) al cabo de cuatro días de deliberaciones en Buenos Aires.

Las partes resolvieron coordinar políticas que incluyen la creación de áreas de protección del ecosistema y un mayor control para impedir incumplimientos de normas ecológicas y de seguridad.

Una de las principales preocupaciones del comité es la “conducta negligente” de turistas que visitan la Antártida en pequeños buques que están fuera de los registros de la agencia internacional que regula esa actividad.

“No queremos limitar la presencia de turistas en la Antártida pero sí vigilar mejor sus actividades para que respeten las normas ambientales”, apuntó a Efe Mariano Mémolli, delegado argentino en la reunión de Buenos Aires.

Mémolli calculó que unos 40.000 turistas visitan anualmente el “continente blanco” y buena parte de ellos viaja en barcos que no están avalados por la agencia internacional de turismo en la Antártida.

“Muchos de los turistas independientes están fuera de control. Acceden a las áreas de pingüinos, lo que incrementa su mortalidad, arrojan basura e incluso roban elementos históricos”, se lamentó.

En este sentido, se analizó la implantación de medidas que limiten este tipo de turismo y sancionen las acciones negligentes, aunque los países del Tratado Antártico carecen actualmente de las “herramientas jurídicas necesarias” para limitar y controlar al turismo independiente.

Mémolli explicó que buques turísticos no registrados viajan hacia la Antártida desde puertos de países que no son parte del tratado, que entró en vigor en 1961 y cuenta actualmente con 48 signatarios, entre miembros consultivos (plenos) y adherentes.

Estos 48 países llevan adelante programas de investigación científica ya sea por medio de bases propias o en cooperación con otros y resulta imposible llevar un recuento de la cantidad de residuos que generan sus actividades, apuntaron otras fuentes del COMNAP.

Los portavoces señalaron que en la reunión de Buenos Aires también hubo mucha preocupación por los pequeños o grandes derrames de combustible que pueden ocasionar los barcos que navegan por la zona antártica.

El último accidente grave ocurrió en 2007 con el naufragio del crucero “Explorer”, que estaba registrado en la agencia internacional de turismo antártico cuando naufragó cerca de las islas Shetland del Sur con 185.000 litros de gasóleo a bordo.

Episodios como el del “Explorer” han disparado en los últimos años la investigación para desarrollar microorganismos que reduzcan la presencia de hidrocarburos, una de las materias pendientes entre los países con intereses en el continente.

Algunas de estas investigaciones se presentaron durante la reunión bienal que celebró paralelamente en Buenos Aires el Comité Científico de Investigaciones Antárticas (SCAR) con la presencia de un millar de expertos de 40 países.

Uno de los proyectos más destacados es el del investigador Walter McCormac, del Instituto Antártico Argentino, quien ha impulsado un estudio para alterar microorganismos terrestres que, tras agregarles nutrientes, consiguen eliminar hasta un 85 por ciento de los restos de petróleo en superficies con temperaturas muy bajas, como la Antártida.

Los representantes del COMNAP se comprometieron también a aumentar la cooperación entre los países del Tratado Antártico en materia de investigación científica, especialmente en el estudio del avance del cambio climático.

Los glaciares antárticos pierden actualmente unas 5.000 millones de toneladas de hielo al año, indicó Mémolli.
Los delegados internacionales acordaron además mejorar la comunicación entre las distintas bases científicas antárticas, así como desarrollar el uso de energías alternativas e impulsar proyectos educativos y culturales.

Reino Unido, España, EE.UU., Rusia, Australia, Argentina y Brasil son algunos de los 28 miembros consultivos del Tratado Antártico, un convenio que regula aspectos sobre la libertad de investigación, defensa medioambiental, no proliferación nuclear y preservación pacífica de la Antártida.


Fuente: Diario Costa Rica Hoy, http://costaricahoy.info/ambiente/renovado-el-acuerdo-internacional-para-frenar-la-contaminacion-en-la-antartida/62604/

La Tierra sufre fenómenos climáticos sin precedentes


El planeta ha estado viviendo durante los últimos días “una secuencia sin precedentes de eventos meteorológicos extremos”, afirmó ayer la Organización Meteorológica Mundial (OMM) al analizar los fenómenos que se han desarrollado en Rusia, Paquistán, China y Australia, donde sequías, incendios, lluvias e inundaciones han afectado a millones de personas.

Arriba, un hombre observaba ayer la crecida del río Tawi, en la India. Abajo a la izquierda, una mujer de la localidad rusa de Laskovo recoge papas en un terreno arrasado por los últimos incendios. Abajo a la derecha, una imagen satelital muestra el desprendimiento de un iceberg en Groenlandia hace algunos días. AP, EFE y AFP

Mediante una publicación en su sitio electrónico el miércoles, la OMM dijo que, aunque es necesario un espacio de tiempo mayor para atribuir un evento individual al cambio climático, la secuencia de los eventos actuales “calza con las proyecciones realizadas por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) de más frecuentes y más intensos eventos de clima extremo debido al calentamiento global”.

Según la OMM, estos eventos climáticos extremos han desencadenado las temperaturas récords de este verano en Rusia, las inundaciones en la actual época monzónica en Paquistán (que también provocaron grandes deslizamientos en China) y el desprendimiento de un gigantesco iceberg en Groenlandia.

A la lista se suman las sequías e incendios de Australia y un recórd en altas temperaturas en la costa este de Estados Unidos.

Otros eventos extremos han ocurrido desde principios de año, advirtió la Organización Meteorológica Mundial.

Gravedad. “Los extremos climáticos siempre han existido, pero todos estos eventos citados se comparan o exceden en intensidad, duración y extensión geográfica los más grandes eventos históricos previos”, añadió la OMM.

El desarrollo de todos estos fenómenos meteorológicos, casi al mismo tiempo, lleva a los científicos a preguntarse sobre el posible vínculo con el incremento en la intensidad y frecuencia de los eventos climáticos extremos pronosticado por el último informe del IPCC, publicado en el 2007.

Ese documento señalaba que, “conforme cambie el clima de la Tierra, se espera que también cambien el tipo, la frecuencia y la intensidad de eventos extremos, y estos cambios pueden ocurrir aún con relativamente bajas variaciones climáticas. De hecho, los cambios en algunos tipos de eventos extremos ya han sido observados, como, por ejemplo, en el aumento de la frecuencia e intensidad de las ondas de calor y en los eventos con precipitaciones fuertes”.

Publicaciones recientes indican que los principales factores de variabilidad climática mundial exhiben cambios notables en climas más calientes. Por eso, reportes científicos afirman que fenómenos como El Niño y La Niña se desarrollarán diferente a lo observado en el pasado.


Fuente: La Nación, http://www.nacion.com/2010-08-13/AldeaGlobal/FotoVideoDestacado/AldeaGlobal2481917.aspx

El cambio climático desplaza los ecosistemas


Aunque en este sitio web no las cubra en su justa medida, las noticias sobre el cambio climático se suceden sin parar, una tras otra, sin pausa. Mientras que, por desgracia, el tema se ideologiza y, por tanto, pasa del terreno de la razón al de la fe y el dogma, no hacemos nada para evitar el cambio climático, que es debido a nuestras emisiones de dióxido de carbono y a nuestra estulticia, egoísmo y estupidez.

Estas noticias nos anticipan cómo nos encaminamos al fin del mundo tal y como lo conocemos, nos dicen cómo el mundo está ya cambiando, desapareciendo ante nuestros ojos, lenta pero inexorablemente. Algo que muchos se niegan a ver, no sea que cambie su comodidad personal, su forma de vida o sus ingresos económicos.

Una de las últimas noticias al respeto procede de un estudio sobre la vegetación a lo largo de todo el planeta. Las plantas ya se están moviendo según el clima va cambiando. El estudio ha sido realizado por investigadores de la Universidad de Berkeley y del Departamento de Servicios de Agricultura y Bosques de EEUU.

En una artículo publicado el pasado 7 de junio en Global Ecology and Biogeography, estos investigadores presentan pruebas sobre que en el pasado siglo la vegetación ha estado moviéndose gradualmente hacia los polos y hacia las cumbres de las montañas, donde las temperaturas son más frías, y hacia el ecuador, donde las lluvias son más copiosas.

Más aún, estiman que a final de siglo de un décimo a la mitad del terreno de este planeta será altamente vulnerable a desplazamientos de vegetación debidos al clima, dependiendo de lo eficaces que sean los humanos en controlar sus emisiones de dióxido de carbono. El resultado procede de un meta-análisis de cientos de estudios de campo y estudios espaciales realizados en el pasado siglo.

El estudio identifica estudios que examinan desplazamientos a largo plazo de la vegetación en el que el clima, en lugar de la deforestación producida por el ser humano, es la fuerza dominante. Los investigadores encontraron 15 casos de desplazamientos ocurridos desde el siglo 18 atribuibles a cambios en la temperatura y las precipitaciones.

Según Patrick González, uno de los autores, este estudio es el primero que proporciona una visión global de estos desplazamientos de paisajes bioclimáticos o áreas bióticas debidos al cambio climático. “No es solamente el caso de una o dos especies de plantas que se mueven a otro área. Para cambiar el paisaje bioclimático de un ecosistema todo un conjunto completo de plantas debe cambiar”, añade.

Los investigadores calculan que desde 1901 a 2002 la temperatura media ha aumentado significativamente sobre el 76% de la superficie de las tierras emergidas del planeta y ha sido mayor en las regiones boreales o regiones subárticas. Los desplazamientos de áreas bióticas más significativos sucedieron cuando la temperatura o precipitación cambiaron en 0,5 o 2 desviaciones típicas sobre los valores medios en siglo XX.

Algunos de los ejemplos de estos desplazamientos incluyen la sustitución de bosque por pastos en el Sahel subsahariano y la sustitución de tundra por matorrales en el Ártico.
Las consecuencias tienen un impacto sobre las personas que viven en estos lugares. La sustitución de árboles por hierbas deja a los habitantes del Sahel sin madera para las casas o para cocinar, mientras que la contracción de la tundra reduce el hábitat del caribú y otras especies salvajes de la región. “A escala global el desplazamiento de la vegetación perturba el normal desarrollo de los ecosistemas, reduce el hábitat de especies en peligro y altera los bosques que proporciona agua y otros servicios a mucha gente”, añade González.

Los investigadores combinaron análisis estadísticos de datos climáticos, tomados a lo largo del siglo XX, con modelos de cambio vegetal en el siglo XXI para así identificar las regiones más vulnerables a futuros desplazamientos.

Basándose en 9 diferentes combinaciones de escenarios para las emisiones de gases de efecto invernadero y modelos climáticos, los investigadores dividieron la tierra firme en 5 clases, desde una alta vulnerabilidad a una muy baja vulnerabilidad a desplazamientos de paisajes bioclimáticos (ver ilustración).

El estudio permite identificar las regiones de mayor riesgo y así planear medidas para la administración de los recursos naturales. González dice que, debido a la limitación de los recursos, puede ser prudente centrarse en proteger las áreas de mayor resistencia a los cambios ecológicos, para que así sirvan de refugio a plantas y animales.

“Puede ser además útil identificar lugares de alta vulnerabilidad, porque las agencias necesitarán considerar la medidas de adaptación… Algunos desplazamientos de la vegetación podrían aumentar el riesgo de incendios, por ejemplo, así que puede ser necesario para reducir el riesgo de incendios catastróficos la prohibición de hacer fuego.”

Según González mil millones de personas viven en áreas que son altamente vulnerables a futuros desplazamientos vegetales, ecosistemas que proporcionan importantes servicios a la gente, así que debemos reducir las emisiones que están causando el cambio climático.


Fuente: Neofronteras, http://neofronteras.com/?p=3163

Evaluación de los impactos medioambientales del consumo y la producción: Productos y materiales prioritarios


Este es un estudio sobre los impactos ambientales del consumo y producción. Fue elaborado por el International Panel for Sustainable Resource Management, del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).




Reportaje relacionado: http://cooperacionambiental.blogspot.com/2010/06/agricultura-ycombustibles-fosiles-son.html



Planeta contaminado por la sociedad de consumo

Por Stephen Leahy

BERLÍN, 4 jun (IPS) – El crecimiento de la riqueza mundial no presagia nada bueno para la salud del planeta, señala el primer estudio exhaustivo sobre el consumo mundial, difundido esta semana.

Los mayores asesinos del planeta son el uso del combustible fósil y la agricultura, según “Impactos ambientales del consumo y de la producción: productos y materiales prioritarios”, divulgado el miércoles por la Comisión Europea, órgano ejecutivo de la Unión Europea (UE), con sede en Bruselas.

El estudio, patrocinado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se concentró en identificar los puntos conflictivos en términos de impacto ambiental para que políticos y gobernantes adecuen sus políticas de acuerdo con esa información.

Lo irónico es que son dos de los sectores más subsidiados, señaló Ernst von Weizsaecker, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega y uno de los presidentes del Grupo Internacional de Gestión Sustentable de Recursos.

Eso se suma a la enorme cantidad de pruebas sobre la necesidad de transformar de forma urgente el motor del crecimiento económico para que sea más verde y que el uso de los recursos sea más eficiente, concluyó el miércoles el Grupo Internacional.

“La duplicación de la riqueza suele aumentar la presión sobre el ambiente entre 60 y 80 por ciento en lo que respecta al dióxido de carbono, y a veces más en las economías emergentes”, señaló Von Weizsaecker.

La prosperidad creciente también cambió la dieta, ahora basada en un mayor consumo de carne y de productos lácteos. El ganado termina con la mayor parte de los cultivos del mundo y, de forma indirecta, con 70 por ciento del agua potable. Además es responsable de la mayor parte la contaminación por uso de fertilizantes, indicó el especialista desde Bruselas.

“Es claro que una dieta a base de carne requiere más tierra y fertilizantes y emite mucho más dióxido de carbono que una vegetariana”, añadió Von Weizsaecker.

Países ricos como Estados Unidos, Japón y los de la UE “exportan” gran parte, o la mayoría, de los daños ambientales a las naciones en desarrollo al importar alimentos y otros productos, indica el estudio.

El aumento de emisiones de dióxido de carbono de China y la deforestación de Malasia es, en parte, una consecuencia directa de su mayor producción, consumida en América del Norte y Europa.

“El comercio internacional muestra claramente que los países ricos reubican su impacto” sobre la naturaleza, añadió Von Weizsaecker.

Ante tal escenario, “quizá, la actual forma de estructurar los acuerdos sobre la disminución de emisiones es obsoleta”, señaló Ashok Khosla, presidente del Grupo Internacional y de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

En el ámbito doméstico, los productos y servicios son los responsables del mayor impacto ambiental, no los automóviles, pese a la mayor eficiencia de los materiales y un mejor uso de la energía en las últimas décadas.

La eficiencia es mayor si se mide el gasto por dólar, pero la gente consume más, lo que impide toda mejoría, señaló Sangwon Suh, de la Universidad de California, también especialista del Grupo Internacional.

“Los políticos no pueden tomar en cuenta sólo las emisiones directas, deben estudiar el ciclo de vida total del consumo e incorporar su impacto en sus procesos de decisión”, dijo Suh a IPS.

El Grupo Internacional sintetizó una biblioteca con los estudios más serios del mundo para suministrar análisis científicos de los productos, materiales, actividades económicas y estilos de vida que más daño causan al planeta.

“Es el primer análisis sobre qué actividades de consumo tienen mayor impacto” ambiental, remarcó Suh.

El uso de combustible fósil y la agricultura están entre las principales actividades más contaminantes, seguidas de la pesca industrial, también muy subsidiada, y la producción y el consumo metales y plásticos, entre otros, según el documento de 149 páginas.

Estas dos últimas actividades causan un gran daño a escala local, pero no tanto en comparación con las consecuencias de las dos primeras, añade.

“Fijar prioridades parece prudente para acelerar una economía verde que haga un uso más eficiente de los recursos y libere menos dióxido de carbón” a la atmósfera, señaló Achim Steiner, director ejecutivo del PNUMA.

“El mayor desacoplamiento a raíz de la degradación ambiental es el principal desafío para los gobernantes”, reza una declaración de Steiner.

Pero no existe tal desacoplamiento, según el informe, ni ocurrirá en el futuro sin una fuerte intervención política, indicó, por su parte, Weizsaecker.

Gobernantes y economistas tendrán que abandonar su obsesión con el crecimiento económico como solución a todos los problemas, escribió el autor australiano Clive Hamilton en “Réquiem para las especies”.

El crecimiento se volvió un poderoso símbolo de éxito y modernidad, pero no lo es, remarcó el investigador de la Universidad Nacional Australiana.

Se necesitará una enorme voluntad política para poner fin a la sociedad de consumo, en la que niños y niñas se ven bombardeados por avisos publicitarios que cuestan unos 17.000 millones de dólares al año sólo en Estados Unidos, indicó Hamilton.

Salir de compras ocupa gran parte del tiempo libre de las clases media y alta de China, que consumieron en 2005 más de 12 por ciento de los productos de lujo del mundo. Es el primer país detrás de Estados Unidos en la materia.


Fuente: Diario Costa Rica Hoy, http://costaricahoy.info/ambiente/planeta-contaminado-por-la-sociedad-de-consumo/55638/



Agricultura y combustibles fósiles son los que producen mayor impacto ambiental


Toronto (Canadá), 2 jun (EFE).- El uso de combustibles fósiles y la agricultura son las actividades que más impacto medioambiental causan en todo el mundo, según un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y que recomienda un cambio radical de la dieta alimentaria para paliar las consecuencias.

Los propios autores de “Impactos medioambientales del consumo y producción: productos y materiales prioritarios” reconocieron en declaraciones a Efe que las conclusiones del informe son controvertidas y que ellos mismos resultaron sorprendidos por los resultados.

Pero, al mismo tiempo, aseguraron que los datos son irrefutables.

“Me quedé sorprendido. Pero cuando uno contempla la situación general y se observa la fertilización excesiva, el cambio del uso de la tierra y la utilización del agua fácilmente se ve que el impacto de la agricultura es en verdad muy importante”, afirmó el profesor Edgar Hertwich, de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología y principal autor del estudio.

El estudio, de 149 páginas, es el último preparado por los 27 expertos internacionales que constituyen el Grupo Internacional para la Gestión Sostenible de Recursos y establece categorías sobre los productos, materiales y actividades económicas y sociales de acuerdo a su impacto medioambiental y sobre los recursos naturales.

Según los expertos, los puntos prioritarios para reducir la presión sobre el medio ambiente son el cambio climático, las modificaciones de hábitat, el despilfarro de nitrógeno y fósforo, la explotación excesiva de los recursos pesqueros y forestales, las especies invasivas, el agua potable y la salubridad, entre otras.

Pero la parte más controvertida del informe está contenida en las prioridades para transformar la actual situación.

Según los expertos, la humanidad tiene que cambiar radicalmente tres aspectos: la forma en que produce bienes agrícolas, la utilización de combustibles fósiles y la producción de materiales, especialmente plásticos, hierro, acero y aluminio.

En el capítulo agrícola, los expertos consideran especialmente preocupante la producción de animales que son alimentados con más de la mitad de todos los cultivos mundiales.

La producción agrícola representa el 70 por ciento del consumo de agua dulce del mundo y el 38 por ciento del uso total del territorio.

La producción de alimentos es responsable del 19 por ciento de las emisiones mundiales de gases con efecto invernadero, del 60 por ciento de la contaminación con fósforo y nitrógeno y del 30 por ciento de la contaminación tóxica en Europa.

Sangwon Suh, otro de los autores del estudio y profesor de la Universidad de California en Santa Bárbara (EE.UU.), señaló que el consumo de productos cárnicos se está convirtiendo en uno de los principales problemas medioambientales de nuestra civilización y advirtió que el informe no analiza futuros impactos.

“La población mundial está aumentando y cada vez se está consumiendo más carne por persona. Y eso es algo que no hemos planteado en el informe pero que para el 2050 tendrá implicaciones medioambientales incluso mayores”, dijo Suh.

El científico estadounidense señaló que por ejemplo el consumo per cápita de carne en China aumentó un 42 por ciento de 1995 al 2003.

“Y recientes previsiones señalan que en los próximos años el consumo aumentará otro 30 por ciento. En China se consumen 70 kilos de carne por persona al año. En EE.UU. la cifra es de 120 kilogramos, por lo que hay mucho espacio para que el consumo aumente en China”, explicó.

Aunque los autores del informe señalaron que son los legisladores los que tienen que estudiar los datos y plantear las soluciones adecuadas, apuntaron que la problemática tendrá que ser respondida con cambios en la gestión de recursos y dietas más equilibradas.

“Uno de los estudios señala que hay una sustancial cantidad de alimentos que son desperdiciados. Y comer carne de vacuno tiene un impacto más elevado que el consumir alternativas. Por ejemplo, los pollos tienen un impacto más reducido que las reses”, indicó Hertwich.

Otro de los problemas apuntados son los “enormes subsidios” que reciben los agricultores para producir sus alimentos, lo que provoca también el despilfarro de recursos.

Por ello el informe señala que “una sustancial reducción de los impactos sólo será posible con un cambio sustancial de la dieta mundial que se aleje de los productos animales”.


Fuente: Diario Costa Rica Hoy, http://costaricahoy.info/ambiente/el-mayor-impacto-medioambiental-lo-produce-la-agricultura-y-los-combustibles-fosiles/55362/



Go veggie, cut fossil fuels to aid planet: study

OSLO (Reuters) - An overhaul of world farming and more vegetarianism should be top priorities to protect the environment, along with curbs on fossil fuel use, a U.N.-backed study said on Wednesday.

The report said food production and fossil fuel use caused pollution, greenhouse gases, diseases and forest destruction.

"How the world is fed and fueled will in large part define development in the 21st century," said the 112-page report by the International Panel for Sustainable Resource Management.

"Agricultural production accounts for a staggering 70 percent of the global freshwater consumption, 38 percent of the total land use and 14 percent of the world's greenhouse gas emissions," said Achim Steiner, head of the U.N. Environment Programme.

The report said consumers could help by cutting down on meat consumption and use of fossil fuels in heating or travel. "Animal products are important because more than half of the world's crops are used to feed animals, not people," it said.

"A substantial reduction of impacts would only be possible with a substantial worldwide diet change, away from animal products."

Researchers said it was no surprise fossil fuels were a top concern.

"More surprising was food production -- agriculture, fishing and pasture," Edgar Hertwich, lead author at the Norwegian University of Science and Technology, told Reuters.

Reform "will be a titanic task, but one that is essential for our future prosperity and quality of life," Janez Potocnik, European Environment Commissioner, said in a statement.

Increasing wealth in developing nations could mean more damage, such as more demand for meat.

"Meat consumption per capita in China rose by 42 percent over eight years from 1995 to 2003," said Sangwon Suh of the University of California, Santa Barbara.

The study also said that the world should focus on improving use of materials such as plastics, iron, steel and aluminum.

Janet Salem of UNEP said the report should remind people in urban areas that clearance of distant forests -- making way for farmland and destroying habitats of animals and plants -- could be traced to their choice of food in supermarkets.

"Faraway environmental impacts are related to people in cities," she said.


Fuente: Scientific American, http://www.scientificamerican.com/article.cfm?id=go-vegetarian-cut-fossil-fuels


Ver Informe: http://cooperacionambiental.blogspot.com/2010/06/evaluacion-de-los-impactos.html



Mercado conservacionista se gesta en Nairobi


NAIROBI, jun (IPS) – El sector privado podría aportar mucho dinero para frenar la pérdida de biodiversidad, como lo hace con el Mecanismo de Desarrollo Limpio para mitigar el cambio climático. Pero la propuesta, presentada en un foro de la capital keniata, provoca debate entre ambientalistas.

Para 2020, el llamado Mecanismo de Desarrollo Verde (MDV) puede contar con unos 5.000 millones de dólares anuales, que llegarían directamente a quienes realizan tareas de conservación, defendió Francis Vorhies, de Earth Mind, una organización no gubernamental que apuesta a “potenciar sinergias para la sustentabilidad”.

“Es un enfoque basado en el mercado y diseñado para movilizar dinero para la conservación. Y muchos de estos fondos también se invertirán en un buen desarrollo”, explicó Vorhies a Tierramérica.

El MDV es impulsado como un intento de frenar la tala de árboles y la desaparición de pantanos, por ejemplo, afectados por jugosos proyectos extractivos y agropecuarios. Por esta vía, la comunidad, organización o gobierno que desee conservar un bosque, humedal, región costera o arrecife coralino creará un plan de uso sustentable por 10 años.

Tras una auditoría independiente, se extiende al plan aceptado un certificado de “hectáreas de biodiversidad protegida” para ser colocado en el mercado de capitales, se indica en el proyecto presentado en la III Reunión del Grupo de Trabajo Especial de Composición Abierta sobre la Revisión de la Implementación del Convenio sobre la Diversidad Biológica, realizada del 24 al 28 de este mes en Nairobi.

No se trata de proteger solamente áreas vírgenes sino, literalmente, cualquier actividad que potencie la biodiversidad, desde un establecimiento ganadero sustentable hasta granjas orgánicas, un acuario comunitario para la conservación de peces que dependen de los corales o un proyecto edilicio que preserve un humedal.

Los compradores podrán ser corporaciones que quieran cumplir con su responsabilidad social o inversores individuales que deseen adquirir una hectárea de bosque tropical o arrecife coralino sabiendo que serán adecuadamente manejados y conservados, señaló Vorhies.

“Si las 500 principales empresas transnacionales se comprometieran con apenas una centésima parte del uno por ciento de sus ganancias anuales, se generarían 2.500 millones de dólares anuales para la conservación”, agregó.

Pero esas especulaciones fueron calificadas de “ingenuas” por Simone Lovera, de la no gubernamental Coalición Mundial por los Bosques, con sede en Asunción. Si hubiera semejante interés empresarial en conservar la naturaleza “no habría habido en primer lugar ningún problema para financiar la biodiversidad”, cuestionó la activista ante la consulta de Tierramérica.

Lovera sostuvo que es de por sí problemático crear un sistema de financiamiento para proteger la biodiversidad que sea similar al Mecanismo de Desarrollo Limpio, previsto en el Protocolo de Kyoto.

Las soluciones para afrontar el cambio climático que se basan en el mercado fueron rechazadas categóricamente por varios países latinoamericanos y por la sociedad civil en la Conferencia Mundial de los Pueblos contra el Cambio Climático y por los Derechos de la Madre Tierra, que se realizó entre el 19 y el 22 de abril en la central ciudad boliviana de Cochabamba.

Sin embargo, la principal crítica de Lovera hacia el MDV es la evidente omisión de “toda referencia a los derechos y necesidades de los pueblos indígenas, mujeres, agricultores o comunidades locales”.

Vorhies respondió a los cuestionamientos de Lovera indicando que está totalmente equivocada, pues el MDV no sólo se trata de conservación, sino también de compartir equitativamente las ganancias y un uso sustentable para y por los pueblos nativos.

“Queremos invertir en los guardianes del paisaje para darles los recursos que les permitan continuar siendo guardianes”, aseguró.

Donde haya disputas en torno a los derechos sobre la tierra no será posible el MDV, aclaró. “Tiene que haber un propietario identificado y quedar bien definido quién es responsable de manejar el paisaje; de otro modo el mercado lo rechazará”, explicó.

En cuanto al Mecanismo de Desarrollo Limpio, ha “movilizado 25.000 millones de dólares en financiamiento”, y se ha aprendido mucho sobre qué no hacer, agregó Vorhies.

En su opinión, las empresas y otros actores económicos están ansiosos por invertir en la protección de la biodiversidad, pero les falta una garantía de que su dinero se destinará realmente a un buen manejo.

Para ofrecer esas garantías, el MDV deberá prever sanciones, indicó.

James Seyani, delegado de Malawi, apuntó en su intervención en el Grupo de Trabajo que, si bien “puede ser bueno, se necesita más debate sobre este asunto porque hay varios aspectos que tienen que aclararse”.

En la reunión del Grupo de Trabajo se formuló una meta para 2020, tras evaluar cómo movilizar más recursos para proteger la fauna y la flora, que será presentada a los países miembro en Nagoya, Japón, donde entre el 18 y el 29 de octubre se realizará la 10 Conferencia de las Partes del Convenio.

Aunque el Convenio sobre la Diversidad Biológica no participaría en la implementación del MDV, que lo apruebe significará que los gobiernos apoyan la idea y entonces el mercado le prestará atención, dijo Vorhies. “Esperamos tener seis proyectos piloto operativos en los próximos 24 meses”, detalló.

A su vez, la filipina Joji Cariño, de la indígena Fundación Tebtebba, señaló que donde la tenencia de la tierra está clara y es apoyada por el Estado puede haber algunos beneficios para los pueblos originarios.

Pero “sin esos derechos, esto será pura palabrería, y puede ser otra forma de apropiación de la tierra”, advirtió Cariño a Tierramérica.


Fuente: Diario Costa Rica Hoy, http://costaricahoy.info/ambiente/mercado-conservacionista-se-gesta-en-nairobi/55248/